... Y El Campín brilló con luz propia

... Y El Campín brilló con luz propia

(Incluye Video). La hinchada de Millonarios hizo un espectacular show de luces en la tribuna, en una nueva demostración de que como esta hinchada NO hay ninguna.

Cuando se piensa que todo ya está inventado en materia de aliento y devoción de una hinchada, aparece la afición de Millonarios para mandar un mensaje al mundo. Y ese mensaje es el de que siempre se supera a sí misma y, por ende, a las demás. Lo vivido en la noche del jueves en las tribunas del estadio El Campín es uno de los espectáculos más hermosos de la historia reciente. Hubo de todo, pero lo mejor, el espectacular show al minuto 15 del primer tiempo.

La fiesta estaba preparada desde hace días pero el show central salió como iniciativa en las redes sociales en la mañana del martes. Entonces la gente, que renovó toda su confianza y su fe con el triunfazo del clásico, llegó al estadio sin importar rival, clima ni hora. La cifra oficial habla de 28.181 asistentes, todo eso sin contar a aquellos que lo intentaron pero no pudieron ingresar al máximo escenario de la capital por tener boleta de cortesía y llegar después de la fecha límite.

El recibimiento, otra vez, fue apoteósico. Banderas gigantes en las partes laterales del escenario. Un show de humo azul y blanco en Norte, Oriental y Sur cuando los equipos salieron a la cancha y la sorpresa que habían preparado en Oriental, que fue otro tramo de humo, pero esta vez amarillo y rojo en honor a los colores de la bandera de Bogotá, una vez el público gritó con furia el final del himno de la capital.

Pero el evento principal, ese que se había promovido apenas un día antes y que terminó siendo lo mejor de la noche en las gradas, llegó a los 15 minutos del primer tiempo. Desde todas las tribunas, los asistentes sacaron sus teléfonos celulares, activaron alguna aplicación de linterna y los levantaron para hacer del estadio un único show de luces. Bien lo dijo Lunari al final, "nos sentíamos como en una fiesta, como en una discoteca gigante".

La actividad duró algo más de dos minutos, tiempo en el que, como decía el slogan de la campaña, "El Campín brilló con luz propia". Era realmente hermoso ver a todo el estadio iluminado como si se tratara de la escenografía para el mejor concierto, ese que en la cancha terminó con baile y goleada. Propios y extraños quedamos sorprendidos. No se había visto algo así nunca en el estadio y la lección es que se debe repetir, ya que el marco es extraordinario.

En el segundo tiempo el show de luces se repitio varias veces, sobre todo en la tribuna Sur. Pasó también a los quince minutos y con cada uno de los goles de Uribe que nos acercaron más a la siguiente fase. Las 28 mil personas que hicieron parte de la fiesta salieron más que felices, esperando con ansias el partido de vuelta para sellar el tiquete a las semifinales. Como esta hinchada, definitivamente y aunque repetirlo se vuelva trillado para algunos, NO hay ninguna.

Twitter: @elmechu






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