Un punto en el arranque

Un punto en el arranqueMaximiliano Núñez fue un dolor de cabeza para el Pasto en el segundo tiempo. Foto: Gabriel Jiménez (@elmechu)

En su debut en el Finalización, Millonarios empató sin goles visitando al Deportivo Pasto.

Se jugaba el último minuto del tiempo regular cuando Millonarios avanzó por la derecha con Maxi, que fue el dolor de cabeza más grande de la defensa del local en todo el segundo tiempo. El argentino filtró entre líneas a Agudelo, quien a su vez le puso el pase de la muerte a Macálister. Era el gol, el de comenzar con triunfo, el de desequilibrar un duelo parejo y acabar con ocho años sin ganar en Pasto. Pero, en una de esas acciones que nadie entiende ni comprende, a David su remate -prácticamente debajo del arco- se le fue desviado.

Esa acción fue la que cerró el encuentro con un empate sin goles entre pastusos y Embajadores, en un partido muy parejo en el que ambos equipos mostraron altas y bajas (algo típico de una primera presentación). Millos fue de menos a más en la inicial, y de más a menos en el complemento. Sintió la ausencia de Fernando Uribe y no fue tan punzante en ataque como nos habíamos acostumbrado en el primer semestre.

Millonarios arrancó la Liga en una cancha dura, en la que el local intentó arremeter en los primeros minutos. A los nuestros les costó un poco adaptarse al terreno y a la estrategia rival, pero cuando lo hicieron, le quitaron la pelota a los locales y la administraron mejor. Eso sí, sin opciones de gol claras sobre el arco del ex-Millos Nelson Ramos. Los Embajadores alejaron al rival de los predios de Vikonis pero no pudieron hacer efectiva esa superioridad en el área rival a pesar de las múltiples incursiones de Machado sobre la izquierda.

Para el complemento la historia fue a la inversa. En Millos entendieron que la zona izquierda del Pasto era un flan y por allá mandaron a Maxi a romper cinturas. Fue un muy buen arranque azul, con más llegada que en el final de la inicial, pero sin goles. Pasto arregló el tema desde el banco con los cambios, y el trámite se equilibró. En Millos, el ingreso de Agudelo por Rangel ayudó un poco (al recién llegado se le nota que todavía no se acopla al estilo de juego y tal vez el fantasma de Fernando Uribe ayuda). Minutos después, el cambio de siempre Máyer-Insúa que no cambió mucho.

Con empate sin goles se cerró la primera presentación oficial del semestre. Al equipo se le nota, por obvias razones, la falta de ritmo. Pero logró mostrar un buen equilibrio en fase defensiva. Entre lo rescatable está que el equipo logró sumar como visitante, una asignatura que en el Apertura había generado todas las críticas. Por mejorar, lo que todos sabemos, la fórmula de ataque sin el goleador del torneo anterior. Los minutos servirán para ir arreglando lo que falta. Patriotas, el sábado en El Campín, será el segundo desafío, ojalá con el primer triunfo.

Twitter: @elmechu

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