Se complica la clasificación

Se complica la clasificaciónFoto: Gabriel Jiménez (@elmechu)

Millonarios perdió en su visita a Barrancabermeja y cayó dos puestos en la tabla de posiciones del Finalización

Se jugaba contra todo. Contra el rival, contra la plaza, contra el calor más hostil que alguna vez se sintió en la vida. En un auténtico infierno, "aunque está fresquito" decían los habitantes locales. Se jugaba, además, con la presión de no haber logrado conseguir la victoria ante el Huila la semana pasada y necesitar recuperar esos puntos de visita. También se jugaba sin el jugador más desequilibrante de todo el equipo en el semestre (Maxi) y sin el goleador (Rangel). Como fuera había que lograr un buen resultado en Barranca...

Se hizo una lectura táctica del rival acertada. Tanto así que, contra todos los pronósticos, Millonarios no salió al terreno de juego a esperar por el clima sino que taponó bien los espacios de su rival y tuvo la iniciativa. Ante las ausencias obligadas, Vargas volvió a hacer pareja en la contención con Blanco, y Robayo y Silva fueron los volantes extremos por las bandas que ayudarían a Insúa a hacer su labor creativa. Adelante, un solitario Romero cuya misión era la de suplir a Rangel pero colaborando al circuito de juego.

En los primeros 45 minutos, Millonarios opacó a su rival. Le jugó de igual a igual, le quitó la pelota, se juntó, trianguló y pudo tranquilamente irse al descanso ganando el juego, pero una cosa son los delanteros titulares y otra los suplentes. Y una cosa es ser punzante en ataque y otra ser efectivo. Las opciones que tuvo Millos se dilapidaron. Hubo hasta una acción de una mano en el área que el central del partido no sancionó, y el 0-0 fue el resultado final. Millos era más, pero había hecho mayor desgaste. En plazas tan calientes, eso te termina pagando factura.

Comenzó el segundo tiempo y Millonarios optó ahora sí por aguantar un poco más. Pero temprano, a los diez minutos, Martín Arzuaga envió la pelota al fondo de la red para poner a celebrar a los aficionados locales. El 0-1, que tal vez era injusto, cambió por completo el curso del partido y obligó a los nuestros a hacer mucho más desgaste del que ya se había hecho para, por lo menos, rescatar un punto.

Lo que vino después fue una historia parecida a la de ocho días atrás en El Campín. Tarea pendiente para el técnico: trabajar al equipo contra defensas cerradas. El reto, que no se había podido superar a las 2 de la tarde con sol en la altura, también terminó en deuda a las seis de la tarde con sol en el desierto. Alianza se ordenó atrás, cedió la pelota y defendió el resultado. Millonarios intentó atacar, sobre todo explotando las bandas, pero sus intentos eran inoficiosos, entre otras cosas, porque pareció como si quisieran llegar hasta la misma raya de gol para poder patear al arco.

Israel movió el banco y cambió el esquema. Otálvaro -quien debutaba desde su regreso- por Vargas, Agudelo por Insúa y Candelo por Macálister. La carne en el asador. Millonarios se mostró mejor a la hora de llegar con sus hombres frescos en cancha, pero a la hora de definir se enterraban las ilusiones. Faltó media distancia, faltó hacer menos intentos de toque dentro del área, faltó claridad al entrar a las 18. Faltó gol, y por eso se escaparon otros tres puntos.

Sobre el final del partido, el central se inventó de la nada una pena máxima con amarilla incluida de Nicolás Vikonis por una supuesta falta en el área que nunca existió. Y como la vida a veces puede ser justa, el uruguayo no dejó que el error arbitral se reflejara en el resultado final y se encargó de atajar el cobro tras lanzarse a su derecha e impedir que el balón fuera a la red. Tras esa acción terminó el cotejo, y las posibilidades de clasificar a los Playoffs se complicaron.

¿Qué sigue? Seis partidos, de los cuales cuatro serán en Bogotá y dos en Medellín. Ya hacer cuentas sería una tarea desgastante. Ya lo que toca es, de verdad, ir partido a partido y no empezar a sacar calculadoras. La obligación en el corto plazo es una sola: ganarle al Tolima este miércoles en el partido aplazado que tenemos, no sirve nada más. Después de eso vendrá una para obligada por eliminatorias y dos juegos más en casa, que también se tendrán que ganar. Pero eso será después, por ahora, solo hay que mentalizarnos en el miércoles, que para nosotros, por los últimos resultados, es y debe ser una final.

Twitter: @elmechu

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