Se acabó el invicto

Se acabó el invictoMomento en el que el portero local detiene la pena máxima ejecutada por Michael Rangel

Millonarios cayó en su visita al estadio 12 de Octubre, en un partido en el que todo le salió mal al equipo azul.

La esperanza de la gente había mejorado luego del triunfo del jueves. Pero el domingo no salió nada bien en la visita al Tuluá. Millos perdió su primer juego del semestre, quedó con diferencia de gol negativa y salió del grupo de clasificados, al que había llegado con la victoria sobre los Patriots. Tuluá solo necesitó pegar en los primeros minutos de cada tiempo para llevarse los tres puntos en un partido para olvidar.

De arranque, con Millonarios todavía dormido, llegó el primer gol del juego, que comenzó con un ataque a favor, terminó con una contra en la que varios jugadores terminaron en el piso y un autogol de Rafael Robayo. A Millonarios le costó en los primeros minutos, trataba de manejar la pelota pero exageraba su uso. Cortuluá, en cambio, tenía poco el balón pero sabía cómo utilizarlo. Fueron 25 minutos en los que el local llegaba con peligro haciendo tres pases, y nuestro equipo hacía veinte pero escasamente tocaba el área.

Sobre el final del primer tiempo, Millos mostró mejora. Alejó al rival de su arco y pisó más el área. Cuando el empate parecía venir ante el cambio de actitud, llegó la pena máxima sobre Rangel que podría significar el empate. Pateó el mismo Rangel y atajó el portero tulueño. Esa acción cambió la historia de todo el partido.

Para el complemento, Lunari de nuevo optó por cambiar al 4-3-3. Sacó a Silva y metió a Agudelo. Se buscaba el empate como fuera, pero de nuevo sobre los primeros minutos el rival salió mejor, hizo superioridad numérica en el medio campo, desconectó todo el circuito ofensivo del Embajador y ganó en velocidad. Así llegó el segundo, apenas comenzando la etapa complementaria, el que definitivamente sepultó cualquier ilusión de victoria. Millonarios salió desconectado y pagó el precio con dos goles en contra.

Lo que vino después fue mover el banco. Insúa y Romero por Máyer y Rangel. Y atacar mucho, con más empuje que fútbol y con poco orden. Aún así, los Embajadores tuvieron varias opciones claras de descontar, incluyendo un tiro al palo. No había salido una sola antes, ya no iba a salir ahora. Con el silbatazo final, y la alegría de los seguidores locales que hasta se dieron el lujo de cantar el ole, finalizó la que se convierte en la primera derrota del Finalización.

Millonarios tendrá diez días de para debido al aplazamiento del partido contra el Tolima, que estaba programado para el próximo fin de semana y se jugará hasta Octubre 7, por motivo del concierto de Carlos Vives. Después, serán ocho partidos consecutivos en los que, si salimos, será solo a Tunja para enfrentar a Chicó. Los demás, todos serán en Bogotá. Aquí se debe aprovechar para cuadrar caja, recuperarnos y tratar de sumar la mayor cantidad de puntos posibles pensando en la clasificación y la reclasificación. Hoy, el equipo mostró una floja imagen, y sigue el Deportivo Cali, actual campeón y del cual, seguro, todavía está la espina guardada de la ronda de penales del semestre anterior.

Twitter: @elmechu

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