Otra anti-racha se rompió

Millonarios rompió una sequía de 11 años sin poderle ganar al Atlético Huila como visitante.
No me pregunten la razón, pero desde el mismo sábado yo tenía un presentimiento: pensaba que si había una oportunidad perfecta para romper el maleficio del Guillermo Plazas Alcid iba a ser el domingo 5 de Agosto de 2012. Millonarios, que venía con un desgaste físico notable por lo que significó haber jugado tan lejos en Ayacucho y las jornadas de vuelos tan seguidas, tenía en frente una oportunidad muy buena de volver a ganar, ante un Atlético Huila diezmado de jugadores que no es la sombra de lo que había sido el semestre anterior.
El pálpito existía y estaba latente, y se hizo más grande cuando en las horas previas al partido el clima de la ciudad no era el típico clima normal de Neiva: no había sol, era más bien un día gris, no hacía ese calor infernal de otras jornadas. Porque ese ha sido siempre el peor enemigo de Millos en esa y todas las plazas de calor insoportable: la combinación horario (3 de la tarde) y clima (calor infernal que al bogotano lo vuelve "lelo").
Y ese Millonarios, que había hecho muchos viajes seguidos con pocas horas de descanso, que apenas 3 días antes había jugado en una cancha horrible con sol picante y en altura, y que ahora estaba en otra cancha malísima pero bajo el clima cálido, fue mucho más que todo y le pasó por encima al Huila con todos los condimentos: jerarquía, colectividad, efectividad, precisión y dominio. Cuando tuve ese pálpito de que íbamos a ganar y romper la mala racha, jamás me imaginé una goleada de tanta magnitud acompañada de un muy buen juego en el cual Millos siempre fue dominador e hizo lo que quiso con su rival, que suele ser un fuerte local.
Fueron once largos años que se fueron ya para cualquier parte y que hacen parte del olvido. Así como había pasado el año anterior cuando le ganamos al Caldas en El Campín tras 11 años y a Nacional en Medellín tras 15, o como había pasado el semestre anterior cuando ganamos en Barranquilla tras 8 años, victorias como estas pegan directo en el orgullo, lo elevan. Millonarios no debe tener malas rachas contra ningún equipo ni en ninguna plaza, y romper esas malas estadísticas siempre contribuyen a que la identidad azul vuelva a surgir. Mucho más si esa forma de romper esas rachas es con estilo, jugando bien, gustando y dejando en ridículo al rival ante todo un país.
El domingo a las 5:30 PM todos los hinchas azules en el mundo estaban más orgullosos que nunca de ser de Millos, contaron y repitieron cada uno de los goles con nostalgia y emoción, hasta puedo apostar que apenas subimos el video con el resumen del partido y el video se lo repitieron una y otra vez. Algunos, hoy lunes, llegarán o llegaron a sus universidades u oficinas con cara de ponqué de la felicidad que les dio el equipo ayer. Dos anti-rachas más quedan por romperse y ambas podrían darse este semestre: ganarle al Tolima en Ibagué tras 15 años (fecha 12) y ganar en Cartagena tras 11 (fecha 6).
El maleficio de Neiva y los once años sin ganar ya hace parte del pasado, como debe pasar con todo lo negativo. Millonarios hizo del Plazas Alcid un fortín en la tarde del domingo y paseó sin contemplación al Atlético Huila, como siempre debe ser.
Twitter: @elmechu

