La mejor versión

La mejor versiónJhonatan Agudelo fue titular y una de las figuras del partido ante Jaguares

Millos perdía desde temprano, pero jugando bastante bien logró empatar, remontar y seguir de largo para derrotar 3-1 a Jaguares y meterse momentáneamente entre los ocho clasificados.

Transcurría el minuto seis del primer tiempo. Millonarios tenía un tiro libre a favor, Jaguares despejó y de la acción salió un contragolpe muy rápido que terminó, para la sorpresa de todos, en gol de la visita. Los más de 10 mil asistentes que llegaron hasta el estadio El Campín se quedaron fríos. Recién comenzaba el juego y el colero del campeonato nos estaba ganando gracias a un gol que había nacido de una pelota quieta a favor, el mismo gol que ya nos había hecho Tuluá y Equidad con el técnico anterior. Nadie se imaginaba que el último de la tabla fuera a hacer gol en Bogotá, más a este Millos de Israel que si algo había demostrado era solidez y orden en defensa.

Pero ese gol en contra, paradójicamente, terminó siendo un factor positivo para lo que vino después. Ese gol hizo que Millonarios mostrara lo mejor de su juego ofensivo en toda la era Israel. Con el 0-1, Millos fue otro en ataque, distinto al que habíamos visto en los partidos anteriores con el uruguayo en el banco. El equipo mostró una cara nueva, atacó en bloque, abrió los costados, se juntó y recordó que la media distancia es una opción real para hacer goles y la aplicó, Lo que había sido un frío helado cuando entró el gol de Jaguares se fue quitando con el paso de los minutos. El equipo estaba jugando tan bien que en la tribuna ya había tranquilidad porque se sabía que tarde o temprano la historia iba a cambiar. Jaguares estaba sometido, ya no era solo replegarse atrás sino terminar despejando a cualquier parte ante la incomodidad por la presión azul en ataque.

Y así, trabajándolo, paso a paso, con buen fútbol y dinámica, Millonarios encontró el empate a los 20 minutos. Por la izquierda, Déiver Machado entró veloz a su estilo y le sirvió el pase de la muerte a Fabián Vargas, que entraba al área y definió al segundo palo. Luego del gol del empate, el equipo se llenó de más confianza y mejoró todavía más, aunque volvió a pasar sustos en otro contragolpe idéntico al del gol, pero que esta vez salvó Vikonis.

Cuando terminaba el primer tiempo, Jhonatan Agudelo aprovechó un error garrafal de la defensa rival en salida y puso el segundo luego de una muy buena acción individual. El 2-1 para el final del primer tiempo ya era un resultado justo porque Millonarios jugaba para deleitar a su gente, atacaba mucho y atacaba bien. El equipo azul era una tromba a la ofensiva, y hacía mucho tiempo (desde el semestre pasado) no se veía una presentación así.

Para el complemento, cuando Jaguares quiso reaccionar, llegó el tercero. David Macálister Silva entró al área por la izquierda, tocó, recibió, definió leve pero la pelota se pasó por entre las piernas del portero y ahí se definió todo. Después hubo más opciones para seguir de largo, sobre todo con Déiver Machado, una de las figuras del partido que debió haberse ido con un gol. El partido de Millonarios era tan bueno, que en la tribuna los reclamos que se escuchaban era pidiendo más goles, ya no era por jugar debajo de los palos como contra Tolima o por querer patear solo estando debajo de la línea de gol. 

Con el pitazo final llegaron los aplausos de la gente, que salió feliz del estadio por la remontada y la victoria, que pudo terminar en goleada. Millonarios se jugaba una final, la perdía pero pudo ganarla. Hoy, el hincha se levanta, mira la tabla de posiciones y por fin ve a Millonarios instalado en el grupo de clasificados (faltando los juegos del domingo). Cuatro finales quedan, Millos depende de sí mismo y tendrá diez días para preparar el partido contra el Envigado, que también estamos obligados a ganar. Contra Jaguares, Millos mostró en ataque su mejor versión de la era Israel.

Twitter: @elmechu

 

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