Justo y necesario

Justo y necesario

Millonarios logró su primer triunfo en la Liga tras superar por 3-2 a Patriotas en el estadio de Techo en juego aplazado de la segunda fecha

Habían pasado tres empates que habían dejado muchas dudas entre la gente. Habíamos dado ventajas en la reclasificación con los puntos cedidos en los primeros partidos. Ganarle a Patriotas, por todo, era una necesidad y una obligación. Hubo un gran cambio: Insúa al banco y Máyer como titular desde el arranque. Y así, el Embajador se jugó los primeros 25 minutos de lo que va de la Liga, adornados con dos goles de Rangel -el primero, lejos será el gol de la fecha-, con la magia de Máyer y la velocidad de Núñez. Hay que decirlo, Maxi explota todo su potencial cuando Máyer está a su lado, y el 10 siempre se ve mejor cuando tiene al argentino como aliado.

Llegó la acción de Vikonis, y con ella el cambio del trámite. Desde que el portero azul se levantó y permitió al central seguir el juego, Millos no fue el mismo del arranque, controlaba la ventaja pero ya no era lo mismo. Patriotas parecía un equipo muerto en vida en el campo que revivió gracias a una mano penal de Cadavid finalizando el primer tiempo, cuando todo indicaba que la situación estaba controlada. El penal se convirtió en gol, y el segundo tiempo fue totalmente distinto.

Millos no arrancó bien. Patriotas fue el que salió con todo haciéndose al control de tiempo, espacio y balón. A los nuestros les costó entrar en el juego, cuando lo hicieron, sin ser profundos, pudieron, por lo menos, alejar a los jugadores rojos del área. A los 17, tras un cobro de tiro libre, Rangel se las ingenió para rescatar la pelota en el área y definir cayéndose ante la salida del portero para poner el 3-1, que de nuevo daba tranquilidad. El delantero solo necesitó cuatro partidos para marcar su primer Hat-Trick, y lo hizo de la forma perfecta: gol de pierna derecha (chilena), gol de pierna zurda y gol de cabeza.

Parecía que el 3-1 era un resultado cómodo, pero en la cancha el equipo no la pasó bien durante esa última media hora de partido. A la zona de Kevin Rendón le sacaron oro los jugadores de Patriotas. Así llegó el descuento cuando faltaban 13 minutos, y así llegó el centro para un cabezazo que, milagrosamente, pegó en el palo izquierdo de Vikonis. Millonarios, que comenzó feroz y punzante, terminó defendiendo su ventaja con cinco hombres luego del ingreso de Henríquez, y pidiendo tiempo ante un rival que se veía débil pero nos complicó mucho.

Se necesitaba ganar, y por fin ganamos. Entramos al grupo de los ocho por primera vez en el torneo y nos pusimos al día. Ganar era justo y necesario, y Millonarios lo hizo, con sus aciertos y sus defectos. Que se ven todavía muchas cosas para mejorar, cierto, pero es mejor mejorar sumando de a tres que con la empatitis que traíamos.

Twitter: @elmechu

 

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