Fue la noche de Otálvaro

Harrison Otálvaro encontró por fin el premio a su esfuerzo y fue uno de los mejores de Millonarios en la noche del martes.
Si hay un jugador que se merecía tener un partido redondo, ese es Hárrison Otálvaro, quien este martes vivió su mejor jornada desde que llegó a Millonarios a comienzo de año. Había que verlo desde que Hernán Torres llegó al banco técnico azul: se le notaba siempre con ganas de romperla, como con una especie de venganza personal con él mismo, con ganas de revancha y de figurar. Se había hecho matar en la pretemporada, siempre buscando un lugar entre los titulares, buscando olvidar ese primer semestre en el cual actuó poco y cuando lo hizo fue por la Copa Colombia porque para el primer equipo siempre estuvo borrado.
A Otálvaro se le notaba todo esto en sus declaraciones, cuando decía que se sentía más cómodo con Torres como adiestrador, y eso empezó a verse reflejado cuando, en los partidos, aparecía siempre en el grupo de convocados y siempre ha sido tenido en cuenta por el técnico en el momento de las sustituciones. El 20 azul había tenido una dura jornada el pasado sábado con Equidad, tuvo que suplir la ausencia de Máyer Candelo y, aunque por momentos se le vio falto de forma física y perdido, nadie le puede negar que cada balón que le llegaba lo luchaba con todas las ganas, queriéndole mostrar al hincha que estaban intactas y quería hacer todo lo posible por figurar y ganarse un lugar en la titular.
La vida le dejó por fin a Otálvaro tener el premio a su dedicación y ganas en la noche del 14 de Agosto contra Inti Gas. Ingresó en el minuto 24 del complemento y en ese momento en la tribuna hubo susto. No porque ingresara Otálvaro sino porque el que debía salir era Vásquez pero el cambio fue por Tancredi. Con todo y eso, en esos 23 minutos que estuvo en la cancha, Otálvaro se las ingenió todas para hacer que Millonarios, que ganaba por la mínima y necesitaba consolidar la clasificación, terminara goleando y ofreciendo fútbol espectáculo a su gente.
Los dos goles con los que Millonarios sentenció la serie a su favor tuvieron el sello del volante azul: primero con una genial asistencia a Wason Rentería tras un cobro de tiro de esquina que dejó al 18 perfilado y listo para fusilar al segundo palo totalmente habilitado aprovechando que Inti Gas salía de la marca del córner; luego tuvo una jugada clara de fantasía en la que dejó varios hombres en el camino y cuando entró al área no se confió por quedar con perfil cambiado y prefirió asistir a Robayo, quien disparó desviado; y después anotado el tercero cuando el global marcaba el minuto 89 tras una gran jugada colectiva entrando al área y definiendo hacia el segundo palo de Villasanti.
Había que verlo: salió corriendo hacia el borde del área y se deslizó en el césped para celebrar, como quitándose la sal, como diciendo "ahora sí, aquí estoy yo" mientras sus compañeros, que parecían entender las ganas que tenía Hárrison de anotar, fueron uno a uno a abrazarlo y felicitarlo. Después se paró, señaló a Occidental y saludó a la gente, que no paró nunca de corearlo. Fueron 20 minutos en los que Hárrison Otálvaro por fin pudo transformar las innegables ganas y el esfuerzo que había puesto en goles y asistencias (hay que decir que no convertía un gol desde el 2009). Fue la noche en la que Hárrison Otálvaro por fin encontró el justo y merecido premio a toda su dedicación en este nuevo ciclo azul.
Twitter: @elmechu

