Estaba para ganar

Real Cartagena terminó con un hombre menos en el campo pero aún así Millonarios no pudo pasar del cero en el marcador y por poco pierde en el último minuto de un partido que se podía ganar lejos pero se complicó. Entre las cosas positivas está el alcanzar ya cinco partidos sin conocer la derrota (aunque cuatro han sido empates) y que el equipo ascendió una casilla en la tabla, pero sigue a seis puntos del octavo y hoy tuvo una oportunidad valiosa de descontar.
Millonarios tuvo que esperar casi setenta minutos de juego para imponer sus condiciones, el equipo del primer tiempo fue excesivamente defensivo, a tal punto que Milton Rodríguez (ingresó por el juvenil Salazar) y Sherman Cárdenas cumplían estrictas labores de marca por el planteamiento táctico y sólo el santandereano se atrevió un poco a salir al ataque. Quintabani hizo que en el medio campo Robayo y Blanco detuvieran todo por el centro, pero puso a Milton, un delantero, a cubrir la banda izquierda y a Sherman a cubrir la banda derecha, Marinelli era el "enganche" y en punta, solitario, estaba Carmelo Valencia. Por este planteamiento, Millonarios no se acercó mucho a predios cartageneros y Juan Carlos Henao fue como un espectador más en la primera parte. Demasiado defensivo y miedoso el planteamiento, otra vez esa mala costumbre de asumir actitudes de equipo chico en otras plazas.
Aparte del hecho, sobre los diez minutos de juego Efraín Cortez recibió un golpe en su tobillo y tuvo que jugar a media máquina el resto del compromiso. Con todo y su dolor, Cortez lo hizo bastante bien en la zaga, acompañado por el mejor Iván Hurtado de todo el año, el que imprimió el liderazgo y apagó los incendios muchísimas veces en defensa cuando el Cartagena se acercó. El ecuatoriano fue el mejor de Millos en "la heróica".
Millos jugaba a defenderse y Real Cartagena aprovechó para atacar sin ser muy punzante. De hecho, las llegadas de gol del equipo local siempre se daban por alguna equivocación azul en la salida que dejaba al equipo mal parado.
La historia cambió en el segundo tiempo, Millonarios salió más decidido a atacar y la expulsión de Harold Macías dio un impulso aún mayor. Jonathan Estrada ingresó por Marinelli que estaba agotado y ahí sí Milton pasó a su posición habitual dejando la excesiva marca de lado. Después vino el ingreso de Miguel Rojas, todos suponíamos que por Cortez por aquello del tobillo para que Mera pasara a hacer pareja de centrales con Hurtado, pero el sustituido fue Sherman, quizás, el que más peligro ofensivo le daba a Millonarios.
Rojas pasó a jugar como volante por derecha, tal como lo ha venido haciendo en la Copa Colombia, y poco a poco, con el empuje de Robayo y del citado Rojas, Millos fue llegando al arco cartagenero y generando opciones. Milton la tuvo dos veces en las que hizo una de más y un tiro libre que pasó muy cerca del horizontal y dejó al estadio en silencio. Carmelo pudo anotar en una opción clara también, pero el gol nunca llegó. Y sobre el final del partido, en la última jugada, una desatención dejó perfilado a Chamorro ante Cuadrado, y el remate pasó muy cerca del segundo palo, fue la acción de gol más clara de todo el partido y casi cuesta el punto.
Con el empate Millonarios continúa a seis puntos del octavo clasificado, la derrota del Medellín permitió que el euqipo azul ascendiera a la casilla 14. El próximo partido será el próximo fin de semana ante el últimamente peligroso Chicó en El Campín, aunque a mitad de semana habrá fecha de Copa Colombia, también en El Campín ante Academia. De los siete partidos restantes del campeonato, Millonarios solo deberá salir una vez de Bogotá, el calendario es accesible y las posibilidades están intactas. Eso sí, a punta de sólo empates no se puede, hay que ganar.

