Es cuestión de actitud

Para jugar en Millonarios y para ganar un partido de fútbol se debe tener actitud durante los noventa y tantos minutos que dura el juego. A Millonarios la concentración, el orden y la actitud le duraron nada más 45 minutos, tiempo en el cual el equipo se fue arriba en el marcador y mostró una buena faceta. Desafortunadamente todo el buen trabajo de la primera parte se fue a cualquier parte y el equipo del segundo tiempo fue totalmente distinto, errático, confundido, parado y vulnerable. Por eso Júnior volteó el marcador y si se quiere con relativa facilidad, y después pudo controlar tranquilamente la ventaja, ya que ese equipo del segundo tiempo no le hacía un gol a nadie ni jugando 300 minutos seguidos.
Video de este partido: http://www.losmillonarios.net/Multimedia/Videos-de-Partidos/videos-2009-1-mustang-junior-millonarios.html
Una novedad de última hora se presentó en la alineación titular. Jonathan Estrada fue al banco como castigo por sus reiteradas llegadas tarde a entrenar y su reemplazo fue José Mera, y con el cambio vino consigo una alteración en el módulo táctico: tres hombres de marca netos y Marinelli un poco más adelantado. Así las cosas, Millonarios salió para el debut con Cuadrado; Mera, Henríquez, Hurtado y Casierra; Bustos, Robayo, Bedoya y Marinelli; Carmelo y Milton.
El partido arrancó de ida y vuelta, el equipo local quiso aprovechar con pases profundos a la espalda de los defensas azules, con especial énfasis en la izquierda (derecha azul), en donde Mera siempre perdió, pero los banderazos del juez de línea (todos acertados excepto uno) acabaron la angustia. Millonarios, en cambio, apostó por esperar el error del rival. De hecho, la primera llegada del partido la tuvo Millonarios con Bustos luego de que Carmelo recuperara un balón en tres cuartos y generara una gran opción que terminó salvada por Berbia. La respuesta de Júnior fue un remate furioso de Palacio que salvó muy bien Cuadrado al enviar el disparo al córner.
Después del primer cuarto de hora de juego los azules se aplomaron en la cancha y con mucho orden, mucha concentración y sobre todo mucha actitud alejaron al Júnior del arco defendido por Cuadrado. En cambio, cada vez que los jugadores azules tomaban la pelota complicaron a la defensa barranquillera. Carmelo y Milton tuvieron un importantísimo rol en marca y su presión llevó a muchas imprecisiones del local que derivaban peligro en su portería.
A los 21 minutos de juego llegó el gol de los nuestros en una gran jugada colectiva. Bedoya recuperó en la mitad y pasó a Bustos, quien a su vez puso un balón largo hacia Milton. El delantero cambió su rol de nueve por el de diez en ese lapso y puso un pase al vacío de la mejor calidad a Carmelo quien, en una inmejorable posición, enganchó hacia afuera y dejó de lado al único jugador juniorista del sector para después definir con calidad ante la salida del portero. Gran pase y gran definición, y Millonarios ganaba con total justicia.
A partir de ahí Júnior lució perdido y Millonarios, sin tener la pelota, controló el partido resguardándose y buscando el contragolpe. Carmelo tuvo el segundo a cinco minutos del final de la etapa inicial cuando disparó desde fuera del área y la pelota, en un hecho tan atípico como desafortunado, pegó en el horizontal, rebotó en el portero y volvió a pegar en el palo más largo. De milagro no entró. Con el final de la primera etapa todos quedamos tranquilos, al equipo se le notaba mucho orden táctico, mucha disposición, mucha concentración y mucha actitud. Ninguno de nosotros nos imaginábamos la historia de terror que iba a ser el segundo tiempo.
Millonarios tardó aproximadamente unos veinte minutos en salir para el segundo tiempo. Seguramente la demora fue porque estaban dejando la actitud en el camerino, porque lo del segundo tiempo fue algo de no creer. Desde el pitazo de Albert Duarte Júnior se apoderó de la pelota, y de aquel equipo que no permitía mayor riesgo en su pórtico no quedó absolutamente nada. Impresiciones, errores en la salida, descontrol en los rebotes, ninguna llegada al arco y regalos al rival en todos los sectores. La tranquilidad del final de la primera etapa se convirtió en desesperación durante la segunda.
Por eso Júnior volteó el marcador tan rápido y tan fácil (Flashback: Tunja, Octubre 19 de 2008). El experimentado y mundialista Iván Hurtado pareció un debutante de las inferiores durante esos cinco minutos que necesitó el Júnior para mandar el buen trabajo del primer tiempo al piso. Primero quiso rechazar con la cabeza y le regaló la pelota a Giovanny Hernández dentro del área para que rematara contra el palo sin problemas y empatara. Y después, Gutiérrez recibió el balón ante la marca (?) de Hurtado, y tuvo todo el tiempo del mundo para parar la pelota, voltearse a mirar a sus compañeros, esperar y poner un gran pase para dejar a Ruiz mano a mano y fusilar a Cuadrado. Y durante todo ese largo tiempo, que pareció eterno, a Hurtado solamente le dio por quedarse mirando al rival, sin meter la pierna, sin hacer nada salvo mover la cabeza para tratar de desviar el pase cuando ya era demasiado tarde.
Y con la historia al revés y el equipo abajo se esperaba una reacción, un cambio de actitud, esa que había faltado durante esos 22 minutos. Pero no, la actitud se había quedado definitivamente en el camerino. Solamente Gerardo Bedoya corría cada pelota, con la garra que los hinchas pedimos, los demás estaban parados caminando la cancha (Flashback: Millonarios - Envigado, Noviembre 16 de 2008), y los que marcaron la diferencia en la primera parte (Carmelo y Milton) lucían solitarios y sacrificados, muy poco pudieron hacer. Marinelli dejó de lado la pelota y se dedicó a pelear contra los rivales, contra el árbitro y contra sí mismo.
Entonces, Quintabani envió a Estrada al campo. ¿Quintabani envió a Estrada al campo? Bueno, eso fue lo que salió en el tablero electrónico, pero en la cancha el 10 no apareció. Solamente se vio para pegarle a Giovanny Hernández, pero en materia ofensiva nada. Después entró Tejada por Milton, pero el panameño poco o nada pudo hacer y también lució sacrificado ya que el balón no le llegaba ni a el ni a Carmelo. La única jugada de gol que tuvo Millonarios en todo el segundo tiempo fue un remate desde lejos de Marinelli que conjuró Berbia.
Ese fue el debut de Millonarios en el Apertura 2009. Quedan 17 fechas y un montón de puntos. Algunos podrán excusar la derrota en lo difícil que ha significado para Millonarios la plaza de Barranquilla, pero eso no es excusa. Por el trámite del partido y por lo que fue la primera mitad, Millonarios tenía que haberse ido ganador sin problemas. Era cuestión de actitud, pero esa actitud se quedó en el camerino después del descanso, así como se quedó en el camerino la última vez ante el Envigado en la última fecha del torneo anterior. Y la actitud en Millonarios tiene que durar noventa y tantos minutos, con sólo 45 no basta.
PD: Señores, a un equipo grande como lo es Millonarios NADIE le puede voltear el marcador en ningún estadio del mundo. Eso es una ofensa. Si el equipo se va arriba en el marcador entonces el partido no puede terminar en derrota jamás. Ojalá lo tengan un poquito en cuenta. Eso hace parte de la jerarquía.
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