Decepcionados otra vez

Decepcionados otra vez

Millonarios igualó 0-0 con Equidad en El Campín por la octava fecha de la Copa Colombia.

El ambiente dentro del estadio era el más desolador de todos, el típico ambiente futbolero cuando el equipo está eliminado y la confianza del hincha hacia el Club está completamente rota: estadio vacío -o semi-vacío-, muy poca gente en las tribunas y dolor en el alma del hincha. Treinta minutos antes de empezar el juego, cuando el equipo hacía el trabajo de calentamiento, esos pocos hinchas que tuvieron el amor, la valentía y la fe de llegar al estadio arremetieron contra los jugadores recordándoles la eliminación de la Liga mientras que en las dos laterales los cánticos de protesta, esos que no tardan en sonar cuando deportivamente las cosas no van, fueron los "hits" de la fría y triste noche bogotana en la previa, durante y después del lánguido empate sin goles.

En juego estaban tres puntos vitales para seguir con vida aunque para el hincha en realidad solamente estaba en juego el honor, el hecho de no terminar eliminados de la Copa siendo el campeón defensor en la primera fase (dadas las circunstancias y los rivales, quedar eliminados en primera ronda solo significa un papelón), había que ganar, fue el clamor de la gente en las redes sociales durante la previa, y nuevamente el equipo salió debiéndole a la hinchada y al mismo fútbol. No ganamos, volvimos a ceder puntos y ahora estamos nuevamente esperando milagros para no quedar eliminados tempraneramente. Millos necesita cambiar la historia y el curso de las cosas pero Millos no se ayuda. Millos necesita triunfos para espantar la crisis pero Millos no es capaz de ganarle a nadie, Millos necesita mostrar hambre de triunfo pero Millos solo muestra incapacidad y desidia. Por eso estamos como estamos, por eso el hincha ya no aguanta más y presiona con toda la razón, por eso el domingo el ambiente va a ser peor todavía porque mucha más gente dolida va a ir a presionar y protestar.

Del partido se puede decir que estuvo muy flojo. Se enfrentaron dos equipos, el local quería proponer pero por más que intentaba no podía y el visitante quería hacer su negocio (sacar puntos) y lo consiguió, como lo han conseguido tantos otros equipos que visitaron una cancha que en 2011 era para nosotros un fortín y que ahora es un comodín. Millonarios tuvo opciones, siempre cuando Tancredi tuvo la pelota en sus pies (el único, junto a Pedro Franco, que de verdad salieron a la cancha a hacerse matar y mostraron ganas y sed de victoria). Cosme la tuvo y falló, Osorio Botelló la mandó por arriba con el arco solo, el mismo Tancredi tuvo dos claras pero se las atajaron. En el segundo tiempo entró Moreno por Cosme y estrelló un cabezazo en el palo... no podemos decir que no hubo opciones, porque sí hubo, pero durante largos pasajes del partido el equipo se quedó sin ideas y el trámite del juego era un monólogo en media cancha del rechazo y el rebote.

En la tribuna la cosa estaba muy densa: Mosquera, Ithurralde y Cosme fueron durante todo el partido el blanco de las miradas y los reclamos de una hinchada dolida que lo entregó todo y hasta ahora no ha recibido nada a cambio. Ríchard Páez no pasó desapercibido y también se llevó las chiflas y los insultos producto de la resignación de la hinchada y terminó de llevarse todos los honores cuando Millos atacaba con todo y parecía encontrar el rumbo, momento en el cual el DT decidió sustituir al que mejor jugaba y ponía a jugar a sus compañeros (Tancredi) para darle paso a Otálvaro y así quitarle al equipo la única fórmula de ataque que tenía y dejar que Equidad terminara de controlar el 0-0. Cuando fue la sustitución mis ojos no lo podían creer, fue como si Páez hubiera decidido firmar el empate sacando al único jugador que generaba riesgo, como si Páez quisiera que también en Copa quedemos por fuera.

El 0-0 fue el justo premio a dos equipos que no mostraron mucho en la cancha. Menos mal Academia y Bogotá empataron en el otro partido del grupo (así es, Millos ahora también depende de resultados de partidos entre equipos de la B, ¡cómo me duele escribir esto!) y las opciones de clasificar no se perdieron. Quedan dos fechas en las cuales si el equipo gana asegurará plaza en los octavos de final, el siguiente rival será Bogotá, hoy segundo en la zona con dos puntos más que nosotros. Hay que decir que Millonarios en este momento, más que buen juego, necesita sangre y gente comprometida, porque no puede ser que solo Franco, Tancredi y Osorio Botello muestren ganas mientras a los demás pareciera que les importe todo o nada lo que pase.

Fue un empate amargo en medio de una noche amarga en la cual el ambiente denso y triste de años anteriores hizo su reaparición. El domingo, contra Patriotas, este ambiente va a ser aún peor porque mucha más gente (igual o más indignada que los que estuvieron hoy) va a ir al estadio a protestar y hacer sentir su inconformismo por la situación deportiva de esta actualidad, una situación precaria que nadie veía venir y que ninguno -ni el más pesimista hincha de Millos en el mundo- merece vivir. El problema de este Millos 2012-I no es la falta de fútbol, es la falta de ganas y profesionalismo de muchos de sus jugadores, esa es la verdadera causa de que estemos eliminados en Liga y de que estemos "pariendo" por clasificar en la Copa.

Twitter: @elmechu

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