¡Traigan equipo, que hinchada y aguante sobran!

El Club Deportivo Los Millonarios cumplió 64 años de gloriosa historia y no pasaron desapercibidos.
Bengalas, humo, personajes emblemáticos, música de todos los géneros y hasta el Presidente del Club se hicieron presentes en la zona oriental del Nemesio Camacho. La hinchada se lució con la organización y comportamiento ejemplar.
Un amigo me comentaba ayer que Millonarios era muy "de malas": festejando el cumpleaños un viernes con ley seca por elecciones presidenciales. Bueno, más que "de malas" y con una lluvia incesante por momentos, los hinchas de Millonarios festejaron el cumpleaños número 64 cantando, bailando y escuchando música todos en completa camaradería en la zona oriental del Nemesio Camacho.
Algunos medios informaban que eran 400 personas reunidas: nada más lejano de la realidad. Estimo que entre 2000 y 3000 personas pasaron a festejar con los amigos, entre embajadores, por un cumpleaños lleno de recuerdos por lo que ha sido el pasado: los goles, las gambetas, las expulsiones, todo lo que nos ha pasado, en diferentes visiones, dentro y fuera de un estadio de fútbol, dentro y fuera de Bogotá. La ciudad entera fue testigo de una de las marchas más representativas que se haya visto de parte de la hinchada, específicamente de la organización y mando de parte de los líderes de las barras populares.
La caravana, que inició en el centro de la capital y desembocó en el Coloso de la 57, se portó a la altura de la situación, no hubo altercados (salvo algunas escaramuzas durante el concierto, que fueron controladas por los mismos hinchas) ni personas en estado completo de embriaguez. Fue un evento tranquilo donde se respiró más amor por la camiseta, recordando a nuestro querido fundador, Don Alfonso Senior (quien debe estar feliz, dondequiera esté), y sin olvidarnos de nuestro más acérrimos rivales en los cantos más representativos. Ska, reggae, punk y cumbia fueron los platos musicales de la tarde y parte de la noche: desde las más variadas canciones hasta un poco de rock en inglés fueron verdaderos motivadores de una hinchada que no deja de alentar, así la adversidad cada día sea mayor. Las autoridades locales también tuvieron su cuota de participación: Milton Bello y el Coronel Meléndez, de Goles en Paz y la Policía Metropolitana respectivamente, estuvieron dentro del espectáculo coordinando todo lo correspondiente a seguridad y perímetro: lucieron impecables en su trabajo.
La noche se empezó a mejorar, como si fuera poco, con la presencia de sendas personalidades del mundo Millonarios: el primero en hacer presencia fue el Presidente del Club, José Roberto Arango. Vestido con una chaqueta de invierno, con el escudo azul, lanzó palabras de aliento y de lo que está pasando él dentro de la institución: confesó que "a veces ha querido tirar la toalla, que es un ejercicio muy difícil y que la motivación es muy grande en el porvenir". Tres invitados más, entre jugadores y ex-jugadores se hicieron presentes. El capitán millonario, Rafael Robayo, afirmó que "se sentía mucho más nervioso que cuando salía a la cancha"; otro de los presentes fue el juvenil Omar Vazquez quien dijo que "su corazón era completamente azul" y agradeció a todos quienes lo corearon en cánticos. El último presente fue John Mario Ramírez, quien recordó a Dios en su intervención y que "había salido a muchas canchas, había ido a muchos equipos, pero nada comparado con Millonarios, que es capítulo aparte".
La noche se hacía más oscura, el frío era inclemente, pero la felicidad era enorme; celebrar un cumpleaños de esta forma será recordado en los anales de la historia de los hinchas: ya haciéndose vacío el escenario con las luces apagadas, recordamos una vez más que "no está muerto quien pelea". Todos los hinchas de Millonarios recordarán que siempre somos más, que el alma del equipo y la institución la hacemos nosotros; que por más problemas de forma y fondo que existan, dentro del cuerpo administrativo, de jugadores o incluso de los mismo hinchas, se van a solucionar pronto con una estrella, el objetivo planteado desde hace muchos años atrás. Ahora debemos esperar que inicie un nuevo torneo y una nueva esperanza para ser campeones. Persistir, resistir y nunca desistir, en mi nueva consigna para lo que viene en el futuro inmediato.
Felicitaciones a todos los hinchas que asistieron: una vez más demostramos que somos más grandes cada día que pasa y que tenemos esperanza porque es lo último que se pierde.
Felices 64 años, Club Deportivo Los Millonarios.
¡Traigan equipo, que hinchada y aguante sobran!

