Se robó el show
Héctor Búrguez volvió a Colombia, volvió a Bogotá, volvió a El Campín y se llevó la mayoría de las ovaciones de los hinchas en el partido homenaje a Willington Ortiz.
No se cansa de decirlo: "La hinchada de Millonarios es la mejor, lo que viví en Bogotá fue distinto a todo lo demás". La gente no se cansa de retribuirle todas y cada una de las voladas que desde 1997 y hasta 2005 hicieron delirar a los aficionados en todas las canchas donde pasó. Este martes el uruguayo volvió a recibir todas las ovaciones posibles desde todos los frentes en el partido homenaje a Willington Ortiz.
12 años después, aquel "Uruguayo, uruguayo, uruguayo sos un Dios, desde que a Millos llegaste no le comemos al gol" volvió a escucharse con estruendo desde la tribuna norte de El Campín. Ahí estaba él, el último ídolo de los hinchas azules regresaba al arco del estadio en el cual vivió sus mejores experiencias y atajó cualquier cantidad de remates a gol. Con sus manos levantadas o golpeándose la camiseta en señal de cariño por el escudo, Búrguez devolvía todas las atenciones a la gente que durante los ochenta y tantos minutos de juego lo coreó.
Los aplausos, las voces de aliento y el grito de "uruguayo" desde todas las tribunas se hicieron presentes casi que todo el partido, pero el momento de mayor recordación llegó en la primera parte: América atacó por la derecha, vino un centro al área que Roberto Cabañas impactó con una gran media volea. Parecía golazo cantado porque el balón iba a todo el ángulo superior derecho del arco norte, pero allá voló Búrguez para desviar el remate con una gran atajada. Hasta los del América se pararon y aplaudieron la volada de película de Héctor Walter.
En el medio tiempo, Búrguez recibió una placa conmemorativa del partido junto a "Willy" y a Roberto Cabañas. Y sobre el final, cuando Ortiz puso el 10-5 definitivo y los jugadores empezaron a retirarse del campo, volvió la ovación gigante para Búrguez desde todas las tribunas. La gente no se quería callar y el uruguayo no se quería ir. El homenajeado era Willy, pero el gran uruguayo se robó el show y fue el más ovacionado y aplaudido de todos.
Hay cosas que nunca se olvidan, lo que hizo Héctor Walter en Millonarios en la cancha y como persona, es una de ellas. Por eso Búrguez sigue siendo el "Dios" uruguayo de la hinchada azul.



Comentarios (16 publicado): Comentarios (16 publicado):
Subscríbase al feed de comentariosLastima que no fue campeon con millos
...Lo unico que le falto llevarse fue el orgullo de la estrella 14.
... Pero con todo y esto: SOS GRANDE URUGUAYO!!!
!! URUGUAYO URUGUAYO URUGUAYO¡¡¡¡
Muchas gracias Dios x q nos diste muchas tardes de gloria solo falto el titulo para ser mas grande que otros tantos de la historia. Nuevos jugadores: aprendan de las glorias de los grandes, delos que aman esta camiseta y le ponen guevas cuando la visten