Muchas gracias Willington

El gran 'Willy' tuvo su gran homenaje este martes en El Campín. Las viejas glorias de Millonarios derrotaron a sus pares del América de Cali 10-5 en una tarde distinta a las demás.
Willington Ortiz marcó el último tanto del partido a ocho minutos de finalizar el partido y con ese gol, el abrazo fraterno de todos los jugadores presentes y la ovación de la hinchada de Millonarios, el central dio el pitazo final.
La gente no acompañó de la misma manera que lo había hecho el día del homenaje a Iguarán. Esto, desde luego, tiene sus explicaciones pertinentes: El puente festivo largo que hizo que muchos salieran de la ciudad, la poca publicidad que los organizadores del evento hicieron en los medios, los altísimos costos en la boletería y, por supuesto, que la hinchada azul sigue dolida con este pasado reciente que condena. Con todo y eso unas 10 mil personas se acercaron al Nemesio para darle esa voz de aliento a uno de los mejores de la historia, que con Millonarios se hizo inmenso.
Willington arrancó jugando para el América en el primer tiempo, y el rojo de Cali se fue arriba con un gol del Tren Valencia arrancando el compromiso. Esa fue apenas una escaramuza, porque a partir de ahí el resto del primer tiempo fue un baile azul de principio a fin, y prueba de eso fue el marcador tras finalizar la primera mitad: 7-2.
Con cinco, diez o veinte años más que aquellos que nos dejaron eliminados, estos jugadores azules dieron muestra de que su categoría sigue intacta. Dio gusto ver como Rubén Darío Hernández hizo con las cinturas rojas todo lo que quiso y se apuntó dos goles. El 'pájaro' Juárez hizo otro, John Mario Ramírez se convirtió en el socio de todos en la mitad y sirvió a Freddy León como hace 14 años y el 'muelas' hizo otros dos. Eladio Vásquez también dijo presente y Bónner Mosquera puso el séptimo. América descontó con un penal ejecutado por el mismo Ortiz. Y ese primer tiempo tuvo en Búrguez a otro animador, cuando el uruguayo voló y sacó un remate durísimo y dirigido al ángulo de Roberto Cabañas.
El final del primer tiempo trajo consigo el único lunar de la fiesta: Los hinchas americanos ubicados en Sur hicieron de las suyas y empezaron a pelear entre ellos mismos. Fue ahí cuando el central dio por terminada la primera mitad cuando transcurría el minuto 43. Ahí el show se trasladó al banco norte y a la tribuna de Occidental Primer Piso. Los jugadores albiazules se tomaron toda clase de fotos, dieron montones de declaraciones y todavía es difícil saber la cantidad de camisetas y demás prendas azules que firmaron. Allá estuvo Búrguez, estuvo John Mario y estuvo 'Gambeta' firmando como locos los artículos de los hinchas que gracias a ellos hoy siguen esta causa Millonaria.
Para el segundo tiempo Willington se puso la 7 azul, aquella que en la década de los 70 inmortalizó. 'La Gambeta' Estrada volvió a tomar el balón para hacer de las suyas con sus 'veintiunas' como lo hizo hace dos décadas en el Atanasio. América quiso nivelar las cargas en el segundo tiempo cuando 'el trén' Valencia y Foad Mázziri anotaron. Vino el segundo personal de Eladio Vásquez para aumentar la cuenta, nuevamente descontó el rojo con Jersson González pero Rubén Darío Hernández consiguió su 'hat trick' y puso la cuenta 9-5.
Quedaban, en la teoría, 17 minutos de partido y Millonarios volvió a hacer con el América todo lo que quiso. Los azules se juntaron en tres cuartos de cancha y generaron por lo menos cinco llegadas de gol clarísimas que salvó Eduardo Niño y su corte. Todos jugaban con Ortiz que llegó dos o tres veces perfilado pero hizo una de más, y hasta el juez de línea de Oriental trataba de impedir el gol de 'Willy' con la camiseta azul al invalidar dos jugadas de gol legítimas en las que el jugador estrella de la tarde partía perfilado al mano a mano con el portero rojo.
Todo eso hasta que al minuto 82 el homenajeado recibió la pelota fuera del área, se dio media vuelta y sacó un remate potente que golpeó el palo derecho de Niño y se metió en el arco norte del estadio. Todo el mundo cantó el gol con el alma, los jugadores de ambos equipos se fueron a abrazar al anotador, el central terminó el partido y entre los aplausos, los gritos de aliento y el "Willington, Willington, muchas gracias Willington" de Comandos y Blue Rain, el 'viejo Willy' terminó de celebrar su homenaje justo como debía ser: a lo grande.

