¡ÍDOLO ETERNO!

¡ÍDOLO ETERNO!

    Arnoldo Iguarán tuvo su merecido homenaje en su casa, ante su gente y con sus amigos. Fue una tarde memorable, a todos los presentes (casi 20 mil personas) se nos olvidó por completo que el 7 de Agosto era fiesta nacional, no lo era hoy, al menos no para nosotros. El 7 de Agosto de 2009 fue el día en el que se le rindió el homenaje a ese goleador guajiro que durante muchos años nos dio alegrías y celebraciones, ese que 120 veces vulneró las redes contrarias y nos hizo gritar "gol" hasta quedar afónicos y que después llevó esa artillería a la selección nacional para convertirse en el goleador histórico. Era algo más que merecido, la nostalgia, los recuerdos y la armonía se unieron en una sóla tarde para decirle "muchas gracias" a un ídolo de verdad.

Vea las fotos del homenaje en el grupo de Facebook de LosMillonarios.net

Fue también la tarde para volver al pasado y ver a toda esa nómina que nos hizo verdaderamente felices por última vez. Recordar y ver a aquellos jugadores que lo dejaron todo por la camiseta que millones de colombianos en el mundo vestimos cada fin de semana y que en los últimos años han pordebajeado muchos que, a diferencia de esos guerreros 20 años atrás, han venido aquí sin hambre de triunfo, se han llenado los bolsillos y se han ido con mucha pena y sin gloria.

Por eso cuando sobre las 3:25 de la tarde se hizo la presentación de todos y cada uno de los jugadores de Millonarios, un estruendoso aplauso y una voz de aliento y reconocimiento bajaron desde cada una de las tribunas: el gran Willington Ortiz, Miguel 'nano' Prince, 'mico' García, Mario Vanemerak, Juan Carlos 'nene' Díaz, Cerveleón cuesta, Gamero, Galeanito, 'el pájaro', Ómar Franco, Gutiérrez de Piñeres... todos aquellos que hace dos décadas se pasearon por todas las canchas de Colombia dejando en el piso a sus rivales y llevando en alto el estandarte Millonario, los de las últimas conquistas.

Y después, los del 94, aquel equipo que nos ilusionó tanto y que terminó subcampeón gracias, de nuevo, a las artimañas verdolagas: Villarraga, Freddy León, Édison Domínguez, Ósman López y John Mario Ramírez, entre otros.

Había tiempo para el recuerdo... seguro que todos enseguida recordamos aquel gol del 'pájaro' ante Júnior en el arco norte del estadio que desató la estrella 12, o el gol de Vanemerak en Barranquilla ante el mismo Júnior y las lágrimas de Ómar Franco arrodillado cuando aquí en Bogotá Nacional empató con Santa Fe y la estrella 13 acompañó al escudo en 1988. Faltaron dos jugadores en Millonarios: Rubencho y 'la gambeta', pero ellos estaban del otro lado, jugando con la camiseta de la selección. Mientras tanto, la Blue Rain exhibía con orgullo un frente que decía "Gracias campeones 87/88" y a su lado, una bandera que sin lugar a dudas llamó la atención de todos: una leyenda que decía "Gloria a los que sí sudaron la camiseta" y arriba las caras de todos aquellos que levantaron la última copa 21 años atrás, y que pudieron haber seguido de largo de no ser por un atraco mañoso y el asesinato de un árbitro en 1989. Y al frente, los Comandos mostraron una bandera grande con las caras de Juárez, Vanemerak y el ídolo, con una leyenda que decía "Porque ellos sí tienen huevos".

Al frente un grande, como es 'el pibe' Valderrama, que mostró que estaba intacto, y a su lado los jugadores que representaron a la selección en la década pasada y muchos de ellos presentes aquella noche en la que entre un chileno y 11 verdes se cometió el robo y el atraco más grande de la historia del fútbol colombiano y que desató la mayor rivalidad entre dos equipos colombianos... estaban casi todos de nuevo en la misma cancha.

Y en medio de todos él. El ídolo de todos, aquel que tanto merecía un homenaje y que tardó años en recibirlo. Arnoldo Iguarán pisó la cancha de El Campín con la camiseta 16 de la selección colombiana, la misma que utilizó en el mundial de Italia 90. La sóla presentación de las figuras y del guájaro tardó 30 minutos. Por eso el partido, programado inicialmente para las 3:30 pm, terminó arrancando sobre las 4. Antes de arrancar vinieron las primeras palabras: Iguarán no dudó ni un instante para decirlo ante el micrófono para que la multitud lo escuchara: "A Millonarios lo adoro!!", dijo entusiasmado, y después vino Vanemerak, uno de los más ovacionados por todos y se dirigió a la gente: "Millonarios es el mejor equipo de Colombia y ustedes son lo mejor que tiene este país", las dos frases quedaron desde ya inmortalizadas.

El homenaje fue perfecto, tan perfecto que todos los goles fueron de jugadores que pasaron por Millonarios. A los 4 minutos Ruben Darío Hernández liquidó a Ómar Franco y después, a los 37 minutos, Iguarán marcó su último gol con la selección nacional, con la cual marcó más goles que ningún otro y con la que incluso fue goleador de una Copa América en 1987. La selección estaba 2-0 arriba, 'el pibe' fue el socio de todos y mostró que si el América quiso montar un circo al poner a jugar a Anthony De Ávila, él de verdad estaba intacto.

Del otro lado, se cumplía un sueño de muchos, sobre todo de aquellos que no alcanzaron a vivir las últimas épocas de verdadera gloria embajadora: Willington Ortiz jugando con la camiseta azul, 'el pájaro' Juárez pisando el área, John Mario Ramírez y Juan Carlos Díaz manejando la pelota en la mitad, Vanemerak como el bastión de la media cancha y Prince y Gutiérrez de Piñeres batiéndose como fieras en la defensa. Era como retroceder el tiempo a aquellas épocas en las que en Colombia solamente había un equipo grande y para los demás equipos empatar con Millonarios era como ganar un título.

Willington descontó desde los once metros luego de una falta contra 'el pájaro' de Luis Carlos Perea, una de las tantas que Hernán Silva no pitó en 1989. Cuanto tiempo añorábamos ver un gol del 'viejo Willy' con la camiseta más gloriosa del país, estos momentos quedarán para siempre.

En el segundo tiempo Iguarán por fin apareció con la camiseta 15 azul, esa que está inmortalizada y pesa más que cualquiera. El guájaro fue al banco, y otros jugadores tuvieron la oportunidad de aparecer en escena. Villarraga fue al arco, Édison Domínguez volvió a pegarle a esa pelota con furia -¡cómo olvidar ese gol a la Universidad de Chile en 1995!-, Ósman López volvió a mostrarse tanto en defensa como en ataque tal como lo hacía antes de lesionarse jugando con la selección. Freddy León volvió a mover la defensa, la nostalgia no se iba, nadie quería que se fuera.

Víctor Medina pateó desde media distancia y sentenció el empate. Después, en la selección ingresó otro de los que tanto queríamos ver: Carlos Enrique 'La Gambeta' Estrada. Con un sobrepeso impresionante, fue imposible no recordar como movía defensas jugando con la camiseta azul. Después, el mismo 'gambeta' se encargó de devolvernos en el tiempo: durmió la pelota en su cabeza y avanzó con ella unos quince segundos, tal como lo hizo aquel 4 de Diciembre de 1988 cuando en Medellín durmió el balón en la cabeza e ingresó al área entre cuanto jugador de Nacional existiera dejándolos atónitos a todos y después rematar para liquidar a René Higuita, y después de haberle pintado la cara a todos los verdes en la cancha, salió a cantarle el gol a los hinchas verdolagas ubicados en la tribuna Oriental del Atanasio Girardot. Un grande 'la gambeta', si hubo algo que le faltó a este homenaje, aparte de la presencia de Sergio Goycochea, fue que tanto 'la gambeta' como 'Rubencho' jugaran en Millonarios y no en la selección.

Con el 2-2, llegó el reingreso de Iguarán a la cancha, esta vez acompañado de su hijo Arnoldo Iguarán "júnior", que mostró unas buenas condiciones mientras estuvo en el terreno de juego. Y al final del partido llegó el momento más emotivo, el más esperado: El tablero electrónico anunciaba la salida de Iguarán en la última jugada del partido y el reingreso de Freddy León. En ese momento, el más pequeño de la familia Iguarán tomó el balón y se lo llevó con sus pies hasta el arco norte del estadio, al llegar, disparó y venció la resistencia de Eduardo Niño -que esta vez sí tapó de todo-. Todo el estadio cantó el gol y su padre, lleno de la emoción, se arrodilló en el césped y abrazó a su hijo con todo el corazón. Ahí terminó el partido.

Mientras el guájaro lloraba claramente emocionado, desde la tribuna los aplausos no paraban. Después, el guajiro se fue a todas las tribunas y volvió a dejar en claro que Millonarios es su equipo, que esta es la mejor hinchada de Colombia y dejó claro el mensaje de apoyar a este Millonarios versión 2009-II, A los Comandos les dejó un mensaje especial: palabras más, palabras menos, pidió que se unieran y que toda la hinchada estuviera hacia el mismo lado. Muchachos, de verdad óiganlo y apliquen esas palabras, de verdad no se imaginan lo triste que puede verse a veces la tribuna norte, que es tan representativa y emblemática.

Y dejó el mismo mensaje. Agradeció a todos la presencia, pidió apoyo para el equipo de 'el chiqui' e insistió con que esta, su hinchada, era la mejor hinchada de Colombia lejos, y que Millonarios, su equipo, es el equipo más grande de Colombia. El grito de "Iguarán, Iguarán, muchas gracias Iguarán" retumbó en el coloso de la 57. Los Comandos cantaron "Jamás podremos olvidarte, con Millos fuiste grande Arnoldo Iguarán", y en la tribuna Sur la Blue Rain también cantó: "Jamás será una despedida, Millonarios no se olvida, muchas gracias Iguarán".

Después, sonaron gritos de batalla desde todas las tribunas dejando en claro lo grandes que fueron todos aquellos que pisaron la cancha de nuestra casa la tarde del 7 de Agosto, también como un grito de batalla para que aquellos que hoy visten la camiseta entiendan en dónde están jugando: "La camiseta de Millos con huevos se ha de llevar, el guajiro se la puso y la hizo respetar".

Así, en medio de una hermosa tarde llena de alegrías, nostalgias y fútbol, el gran guajiro recibió su merecido homenaje, en su casa, con su equipo y ante su gente. El segundo máximo goleador de la historia de Millonarios merecía este homenaje y merece muchas cosas más. Ojalá esa camiseta 15 quedara inmortalizada para siempre, porque hubo alguien que la portó y con ella llenó de orgullo a millones, con sus piques, sus carreras y sus 120 goles.

Arnoldo: no quedan muchas palabras para agradecerte todo lo que hiciste por Millonarios y las lágrimas que durante tantos años nos hiciste sacar de la alegría. Toda una hinchada, el conjunto completo de todas las generaciones de hinchas azules te aclama como te aclamó siempre y te da las gracias por todo. Gracias totales!

Arnoldo Iguarán, ÍDOLO ETERNO!
Hazte Fan en Facebook Sí­guenos en Twitter
Encuesta
¿Le alcanzará a Millonarios para llegar a los cuadrangulares?