Septiembre negro

Cuatro partidos jugados, tres derrotas y un empate; cero goles a favor y ahora ubicado en la media tabla peleando clasificación (octavos por mejor diferencia de goles) cuando un mes antes el equipo azul peleaba mano a mano la punta del campeonato con Santa Fe y Tolima, equipos que ahora tienen cinco y seis puntos de ventaja, respectivamente. Ese fue el balance de Millonarios en el mes de Septiembre, malo por donde se le mire. Malo por resultados, malo por rendimiento y peor, malo por fútbol.
En Barranquilla Millonarios jugó bien, tuvo las opciones y las despilfarró. Un error propio dio pie al único gol del partido y después por el clima, la humedad y el sacrificio el equipo terminó muerto físicamente. Ese día Millonarios perdió, pero los jugadores lo dejaron todo en la cancha. Nadie se imaginó que fuera a pasar lo que sucedió después. Venían los tres rivales más enconados del equipo. Para algunos, estos partidos servían para medir qué es lo que este Millonarios puede dar. Más allá de la tabla, eran tres partidos que había que ganar como fuera, por simple cuestión de orgullo.
El clásico fue parejo, y se definió por un error en la última jugada. Nacional vino a Bogotá muerto del susto, con miedo a Millonarios, y el equipo no logró acabarlo, fue un triste 0-0 que supo a derrota. Y hoy en Cali el equipo jugó bien el primer tiempo y después se vino al piso en la segunda parte, perdió por la mínima pero gracias a que Córdoba tuvo una muy buena tarde y atajó de todo. En los tres partidos hubo una constante, aparte de que el equipo no ganó, no anotó goles y en los tres partidos terminó con un jugador expulsado (injustamente, pero aplica), jugó muy mal ofensivamente hablando. Esa es la verdadera preocupación.
Si Millonarios planea jugar así el resto de partidos del torneo entonces para los rivales desde ya todo es mucho más fácil. Del equipo que en Julio y Agosto jugaba con una excelente dinámica y creaba muchas opciones de gol, ese que presionaba a los rivales desde su salida para forzarlos al error y atacar con gran velocidad, en Septiembre no quedó nada. Ahora, el ataque de Millonarios se caracterizó por ser repetitivo, predecible, soso, sin sorpresa, sin creatividad, sin ideas. Siempre las mismas jugadas y por eso mismo, siempre el mismo desenlace.
Quien vio con detenimiento los videos de los partidos con Santa Fe, Nacional y América puede sacar la misma conclusión. En Septiembre la fórmula de ataque de Millonarios era el saque largo de Óscar Córdoba buscando un pivoteo, nada más, no hubo otra manera ni otra fórmula de ataque. En un saque de banda ofensivo la jugada siempre fue la misma: saque al área cerca del primer palo buscando el mismo pivoteo. Jonathan Estrada estuvo lejos del jugador que suele alegrarnos con su magia. A Érvin González todos los rivales ya le conocen su jugada, que es siempre la misma: llevarse el balón a los costados, buscar la gambeta que casi siempre termina en el rival, o devolver la pelota a zona de contención. El dinamismo de Millonarios brilló por su ausencia, la sorpresa también.
Algunos desde ya están culpando a los delanteros por la falta de gol. No concuerdo. No se puede criticar a dos jugadores a los que sencillamente la pelota ya no les llega y tienen que bajar a zona media a tratar de tomar la pelota desde ahí, o tienen que esperar el saque largo del arquero para debatirse en el aire buscando un pivoteo que sirva para generar alguna opción de gol porque no hay más maneras. Tejada ha venido mejorando en los últimos partidos, pero el gol no llega. A Milton la racha goleadora que traía se la llevó el fantasma de la selección y espero con ansias que regrese pronto. El vallecaucano ya no es el máximo goleador del campeonato. Sin embargo, me mantengo, los últimos culpables son los delanteros, la pelota simplemente no les llega. ¿Cuantas opciones de gol reales tuvieron con Santa Fe?, ¿Cuantas con Nacional? ¿y hoy en Cali?. No se puede tapar el sol con las manos.
Septiembre coincidió con los partidos contra los clásicos rivales, con un saldo súper negativo. Es cierto que aún quedan siete partidos, pero aquí era por el orgullo. Pasaron cuatro partidos y no cantamos ni un sólo gol. Pasaron cuatro partidos y otra vez estamos pariendo por la clasificación a las semifinales cuando al empezar el mes peleábamos la punta. Pasaron cuatro partidos y Millonarios dejó de tener la mejor delantera del campeonato. Pasaron cuatro partidos y Millonarios olvidó la dinámica, la sorpresa y la alegría en ataque.
Menos mal Septiembre ya termina y el siguiente partido ya es en Octubre. Millonarios tiene que cambiar muchas cosas y no puede seguir apostando a las únicas maneras de llegar a gol dependiendo del saque largo del portero. Dicen algunos que todos los equipos sin excepción tienen baches porque no pueden llevar el mismo rendimiento de forma pareja durante todo un torneo. Yo, en medio de mi fe ciega e inagotable, sólo espero que lo de Septiembre haya sido el momento de bache de Millonarios en el presente torneo, y que ya que este negro mes termina, el equipo vuelva en Octubre con todo y derechito hasta final de año con rendimiento siempre ascendente, para poder lograr la única meta: ser campeón.
Encuesta
¿Le alcanzará a Millonarios para llegar a los cuadrangulares?

