No más conformismos: Campeonato o papelón

Este sábado arranca para nosotros como hinchas un nuevo campeonato y una nueva ilusión: la de por fin volver a celebrar un campeonato luego de cumplirse ya veinte años sin ganar un torneo de liga. Millonarios es tan, pero tan grande, que tuvieron que pasar veinte años para que otro equipo lo igualara en estrellas. Y eso, teniendo en cuenta que desde hace siete años hay dos campeones por temporada, ¿Cómo hubiera sido si se coronara un campeón por año, como sucedía cuando Millos ganó sus trece títulos? Eso habla de grandeza. La invitación a toda la hinchada por medio de estas palabras es a la unión para combatir a nuestró principal enemigo como hinchada. Y este enemigo no es una hinchada rival, las hinchadas rivales son muy poco para la hinchada de Millonarios. No, nuestro principal enemigo es el conformismo.
Todavía recuerdo aquel domingo 16 de Noviembre del año anterior. Millonarios quedaba eliminado una vez más de las semifinales después de estar durante 16 fechas clasificado. Ese día algunos lloraban desconsolados mientras otros, inmersos en la bronca, insultaban y decían que no iban a volver al estadio, que ya estaba bueno, que todos los años es lo mismo y eso cansa. El común denominador: todos tratábamos de buscar alguna explicación a lo sucedido. Y peor, un mes después el América se coronó campeón y la frustración y la rabia se agravaron en inmensas proporciones. Muchos empezaron a hacer campañas para no ir al estadio "para no darle la plata a los dirigentes" a través de las diferentes páginas de comunidad. Conozco a varios que se caracterizaron por ser fieles abonados que este año decidieron no comprar la acreditación. Es indudable el impacto que causó lo sucedido a finales de 2008 en la hinchada.
Pero como dice esa vieja y trillada frase, "el fútbol da revanchas". Todos los que juraron no volver al estadio en medio de la rabia volvieron para la Copa Cafam. Todos los que derramaron lágrimas de dolor regresaron al estadio con la fe y la esperanza en total renovación. Los hinchas vimos como Millonarios ganó el torneo. Un torneo de pretemporada, si, pero al fin y al cabo, uno siempre se pone feliz cuando Millos gana, sin importar si es por la gaseosa o por la final del mundial de clubes. Sin importar si es contra el más odiado y dañado rival, o si es contra el más chico de los equipos de la división de ascenso.
Y en el mundo del fútbol nacional se formó una expectativa enorme por el diseño de la nueva camiseta, la llegada de Adidas. Creo que nunca antes un lanzamiento de una camiseta había tenido tanta expectativa. Y dentro del club con recelo ocultaron el diseño hasta el pasado martes. Fue tanta la espera y ansiedad por ver el nuevo modelo que el diario El Tiempo, que supone ser el de mayor circulación en el país, tuvo el descaro de pifiarse sacando en su página Web una "versión" dizque confirmada del nuevo modelo que no era más que un montaje que alguien hizo en un blog de Internet. Todo esto por la hinchada de Millonarios. Otra hinchada no despierta tanto interés ni llega al punto de hacer que importantes medios se pifien de semejante manera con tal de generar visitas.
Pero lo que no puede pasar es que sólo por el hecho de haber ganado la Copa Cafam y vestir Adidas la hinchada vuelva a la ceguera, al conformismo, a dejar que las cosas pasen y no manifestarse. Ojo, la Copa Cafam es un torneo de pretemporada que Millonarios, por ser el organizador y por simple tradición, tiene que ganar todos los años casi que por obligación. Se entiende que muchos no habían visto campeón al equipo de nada y por eso celebraron esa consecución con toda la alegría. Pero Millonarios es un equipo grande, el más grande de este país. Y para un equipo grande, objetivos grandes, y la Copa Cafam no está dentro de ellos.
Esta hinchada, que se ha caracterizado tanto por su fe, su lealtad y su incondicionalidad, también suele caracterizarse por su conformismo. Aquí han pasado muchos técnicos y jugadores. Y sobre todo muchos, pero muchísimos papelones y muchas eliminaciones. Y la hinchada se ha molestado, como es normal después de la reincidencia de fracasos, pero después todo queda ahí, el conformismo sigue. Es como si nos hubiéramos acostumbrado a la media tabla y haya una resignación por eso. Se han realizado manifestaciones, marchas, protestas y demás buscando la venta de los derechos de los actuales socios mayoritarios, pero como siempre pasa, el equipo gana tres partidos seguidos y la marea baja, baja porque nosotros pecamos de conformistas.
Tuvo que pasar que el América alcanzara a nuestro equipo en títulos para que muchos (y me incluyo) salieran de ese letargo y se pellizcaran. Esto es Millonarios, el más grande de Colombia desde siempre y para siempre. Y como tal, debemos portarnos como hinchas a la altura del mejor equipo de Colombia. Y para eso tenemos que exigir. Si somos hinchas del mejor, entonces exijamos lo mejor, exijamos triunfos, pero no triunfos de domingo, sino triunfos en materia de títulos, esos que desde hace rato escasean. No se trata de simplemente dejar de ir al estadio y empezar a criticar, eso no tiene fundamentos. Aquel que critica a Millonarios, pero prefiere quedarse viendo peliculitas o haciendo cualquier otro plan en lugar de estar en el estadio mejor que se quede callado. Tenemos que ir, tenemos que seguir demostrando esa incondicionalidad que tanto nos caracteriza. Pero esta vez, tenemos que pedir y exigir resultados. Todo esto aplica también para aquellos que viven fuera de Bogotá y no pueden ver seguido al equipo, cada vez que puedan verlo, alienten con el alma, pero exijan resultados, el amor es algo de doble vía.
Y tenemos que mentalizarnos en lo que necesitamos, lo que merecemos y lo que queremos. El objetivo tiene que ser salir campeón, cualquier otro resultado, por ser Millonarios, se convierte en papelón. Ya no más conformismos. El conformismo es tal que algunos incluso dicen que "con clasificar a cuadrangulares ya cumplimos". NO señores, Clasificar a cuadrangulares es una obligación para Millonarios. Ese es el objetivo de equipos como el Pereira, el Huila o el Quindío, no de Millonarios. No puede ser que La Equidad o el Chicó hayan jugado finales y Millonarios no. Por eso hay que exigir como hinchada, porque nosotros somos el corazón del club.
Esa es la consigna, nada de "vamos a pelear por los cuadrangulares y después pelear por la final" o "vamos a pelear hasta donde más podamos". No! El único objetivo es y debe ser siempre el título. esas frases dejémoslas para las hinchadas rivales, ya que sus equipos no tienen nuestra grandeza. Si Tolima, Chicó o Pasto salieron campeones, ¿Por qué nosotros no si somos mucho más grandes? Y nada de salir con miedo ni pensar en empates cuando venga un clásico. Hay que estar convencidos, podemos ganarle a cualquiera, porque siempre hemos sido más que cualquiera.
Amigos hinchas: Para equipos grandes, objetivos grandes. Y Millonarios es el más grande de todos los equipos. Por eso hay que dejar el conformismo de lado. Tenemos que volver al lugar que teníamos como el más veces campeón de Colombia, como el único grande. Y para eso hay que exigir campeonatos. La historia comienza este sábado y tenemos que estar unidos para el mismo lado, dejando el conformismo en lo más profundo del olvido. Y ojo, que dejar de ir al estadio JAMÁS será la solución. Eso, simplemente, no es de un hincha de Millonarios.
Bien lo dijo Mario Vanemerak recientemente: "Millonarios es tan grande que no lo pueden tumbar". Mentalicémonos todos, no podemos dejar que al equipo lo sigan tratando de tumbar. Hay que apoyar y hay que alentar como ha sido siempre a lo largo de los casi 63 años de historia del club. Pero también hay que manifestarnos, hay que pedir y exigir cosas grandes, porque somos los hinchas del más grande. No podemos seguir viviendo de lo que ya ganamos. La historia hay que reescribirla día a día en el presente. A eso hay que apuntarle, a seguir creciendo nuestra grandeza, no a seguir viviendo de lo que ya pasó.
Saludos y feliz Mustang I 2009.

