Muchas gracias… Por fin lograron lo que tanto querían…

Recuerdo un día hace aproximadamente unos diez años, iba en un bus y me encontré con unos "amigos" "hinchas" de América y Nacional. Empezamos a hablar de fútbol. Para entonces, Millonarios cargaba una década ya sin ganar nada y América y Nacional todavía estaban lejos. Ninguno, ni ellos ni yo, imaginaba lo que pasaría unos años después. Hoy Millonarios ya no es el equipo más veces campeón de Colombia. O bueno, si lo es, sólo que ahora ese rótulo es compartido. Y es compartido por culpa de los pésimos manejos que vinieron, de los dueños que hay y que no se han ido. De los que no sabemos si se irán. Los que durante años no han hecho más que desangrar a una hinchada que sigue ahí a pesar de todo.
Hace poco hablaba con un amigo. Me decía "yo soy hincha de Millonarios para mirar por encima del hombro a mis rivales, no para hacerle fuerza cada seis meses a un equipo chico para que mis rivales no ganen". Tiene razón. Parte de ser hinchas de Millonarios hacen que los hinchas de los equipos rivales nos odien por "crecidos", por "pedantes". Es parte de la naturaleza de esta hinchada. No es de ahora, es de siempre. Pero ahora no hay como crecernos, porque no tenemos un equipo que nos haga sentirnos crecidos. Porque ahora Millonarios se convirtió en el juguete de sus dueños, que claramente quieren y buscar cualquier otra cosa distinta al bienestar del equipo, a ubicarlo en el sitial que siempre tuvo y que perdió.
Hace tres días se cumplieron veinte años desde la última estrella. Aquel día que Millonarios se convirtió en el primer equipo en dar la vuelta olímpica en el entonces "recién construido" estadio Metropolitano y que significó el décimo tercer título. Los demás estaban lejos, lejísimos. Hoy América nos alcanzó, Nacional está muy cerca y el Cali descontó la ventaja.
El problema estuvo realmente en que la historia que tanto nos vanagloria se quedó justamente ahí, en la historia. Y la historia es algo que toca revalidar día a día, minuto a minuto, año a año, campaña tras campaña. Ha pasado tanto tiempo, que ya es menos la gente que recuerda lo que pasó ese 18 de Diciembre del 88 y como se emborracharon y salieron a las calles hasta entrada la madrugada, y son más los de las nuevas generaciones que jamás vieron al equipo campeón, no son hinchas de moda, ni triunfalistas, ni hinchas de resultados (¿Cómo, si hace rato no ganamos nada?). Simplemente era cuestión de orgullo. Decir "somos los más veces campeones" así no se haya vivido ninguno de esos campeonatos. Un orgullo que unos cuantos dañaron cuando llegaron a gobernar.
Por eso hoy es el momento de recordarlos, a todos los que por tantos años no han hecho más que jugar con los sentimientos de una hinchada que sin ganar nada siempre acompañó, que se ha aguantado miles de tristezas y desilusiones pero ha seguido ahí. Si hoy Millonarios ya no es el único equipo que ha ganado más títulos en Colombia no es por los rivales, es por la gente que ha estado en el poder y nos han llevado a fracasos consecutivos e interminables, ellos se encargaron de hacerle perder al equipo el protagonismo, y los demás equipos aprovecharon para descontar ventajas.
Francisco Feoli, José León, Jorge Franco, Guillermo Santos, Santiago Rendón, Juan Carlos López y sobre todo Luis Augusto García. Ustedes y sus gestiones son responsables de nuestro negro presente. Qué lamentable es ver que lo único grande que tiene Millonarios hoy es su hinchada. Y qué lamentable es saber que cada seis meses hay que hacerle fuerza a cualquier equipito del montón para que los grandes rivales no sumen más campeonatos, ya que Millonarios no clasifica. Qué lamentable es ver que en el planeta hay miles de equipos de fútbol profesional, pero solamente en Millonarios sus dueños no quieren que el equipo triunfe y por el contrario quieren es verlo mal y acabado. Solo pasa aquí, pero seguirán campantes. ¿Vender? ¿irse? No, no lo van a hacer. Y mientras tanto el equipo seguirá padeciendo sus decisiones anti-Millonarios y nosotros seguiremos fieles, porque somos lo único grande que queda. Lo que sí ha permanecido en el tiempo, lo que ha sido siempre por historia pero que cada semestre se revalida en el presente. Una lástima... Si la hinchada ganara títulos cada año Millonarios se llevaría los dos torneos del año y cuanta copa Internacional se atravesara... Pero no sirve de nada ser la hinchada más grande y la más fiel si a los que mandan les importa cinco y hacen con nuestras ilusiones lo que les viene en gana...
Tal vez sea eso lo más frustrante, que Millonarios está enfermo y el cáncer está adentro. Y mientras ese cáncer no se vaya seguirá habiendo tiempo nublado. Si desde adentro no quieren que el equipo gane, simplemente lo logran. Pero... ¿Cuando será que desde adentro sí quieran que triunfemos?... Mucha gente incluso dice que el equipo tiene una maldición encima, que la finca está maldita, que sobre Millonarios hay un rezo. No, la maldición la tenemos nosotros los hinchas que tenemos que aguantarnos a estos dueños y estos dirigentes, la maldición está adentro. Y toda la hinchada está unida con respecto a un único deseo: que esa maldición, ese cáncer se vaya, a ver si así podemos ser felices y volver a mirar a nuestros rivales con desprecio por encima del hombro tal como fue siempre.
Veinte años de fracasos, veinte años de derrotas. Veinte años sin protagonismo (dos subcampeonatos, dos participaciones en Copa Libertadores, dos en copa Suramericana y las presentaciones en copas Merconorte incluyendo el título de 2001 es muy poco para lo que merece Millonarios). Veinte años y ahí siguen, campantes, mientras sus gobiernos nos perjudican aún más y le dejan la bandeja servida a los rivales para que aprovechen. Hace veinte años en Colombia sólo había un equipo grande. Si dos o tres equipos se crecieron fue porque Millonarios los dejó crecer. Gracias!!!
Señores, muchas gracias, ya lograron lo que tanto querían. Ahora, por favor hagan lo que nosotros los hinchas tanto queremos, váyanse de Millonarios, y dejen que al equipo lleguen personas que sí quieran ver a Millonarios donde debe estar. Muchas gracias...
PD: Nací de Millos, soy de Millos, amo a Millos, amaré siempre a Millos y seguiré a Millos toda mi vida y nunca abandonaré la causa sin importar que nuestro cáncer esté ahí adentro. Pero con el perdón de mis hermanos azules, qué envidia ver a los jugadores del América versión 2008. No porque jueguen bien o mal (no me importa), sino porque a ellos hace tiempo no les pagan un sueldo. Ellos, literalmente, tienen que comer arroz con huevo y pasar angustias. Ellos no reciben su sueldo cumplidamente, pero en la cancha se rompen sin importar nada y las corren todas, verdaderos profesionales. Da envidia porque ahí es cuando uno se pone a pensar que por aquí si medio se atrasan en una quincena se arma un escándalo, les importa cinco todo y se paran. Y el único perjudicado es el hincha que lo dejó todo para ir a verlos...

