Comienza una nueva ilusión

Este domingo, con la edición 266 del clásico capitalino, comienza el Apertura 2012 para Millonarios.
Cuando suene el pitazo inicial de Luis Sánchez sobre las 5:30 PM del domingo 29 de Enero en El Campín no solo comenzará para todos nosotros un clásico capitalino más, será el pitazo que dará arranque también a una nueva ilusión y una nueva esperanza vestida de azul y blanco. El Apertura 2012 dará inicio y la mejor hinchada de Colombia volverá a su casa vistiendo orgullosa esos colores que tanto nos hacen delirar, sufrir, reir y llorar.
Será, además, la continuidad de un proceso que, hasta ahora, ha dado buenos frutos. Será la oportunidad de mostrar y demostrar que todo lo que se logró en 2011 se puede mejorar y que este equipo, nuestro equipo, sigue adelante mirando hacia el frente buscando recuperar esos lugares de vanguardia que durante años dejamos escapar. Más allá de los nombres, de aquellos que se fueron y aquellos que llegaron, y de la posición de cada uno de los hinchas -todas distintas, por supuesto- al respecto, a todos nosotros nos domina este hermoso sentimiento llamado Millonarios y es a ese sentimiento al que debemos alentar a muerte. Por eso cuando llegue el domingo y sin importar los nombres, Millonarios estará de vuelta en la cancha y los hinchas volverán a llenar las tribunas del estadio.
Para quien escribe estas líneas aún está abierta esa herida de mediados de Diciembre. El tiempo no ha sido suficiente para sanar y ese recuerdo triste de esa noche barranquillera por momentos ronda mi cabeza. Pero aunque suene frase de cajón, para eso es el fútbol, para tener revancha de aquellas tristezas y convertirlas en alegrías. Ese será, tal vez, el principal reto de este Millonarios modelo 2012: superar lo logrado el año anterior cuando alcanzamos la semifinal de ambos torneos, con la diferencia de que por el sistema de campeonato ya no habrá una "semifinal" como tal y por eso la forma de superar lo logrado en 2011 solo será minimo alcanzar la final. Por el antecedente del buen año que tuvimos, Millonarios tendrá ahora una mayor presión, tanto de los medios como de los hinchas, algo que es apenas normal para un equipo grande, y más si se trata del más grande de todos.
Llega ese momento en el que el hincha se levanta en la mañana con esa ansiedad tan característica que durante un mes y medio estuvo dormida, el momento en el que tras salir de la ducha mira en su armario y saca la camiseta que más le gusta vestir y se la pone orgulloso, besa el escudo y sale a las calles a lucirla con ese orgullo interminable. Es ese momento que cubre el vacío que durante todo este tiempo de vacaciones futboleras estuvo presente, porque las cosas hay que decirlas, nunca será lo mismo cuando Millonarios no está, y ahora que regresa, la vida cambia su color y se torna más bella.
Quiso la vida que el primer partido oficial del año fuera justito ante el rival de toda la vida, en medio de un clásico en el cual por calendario seremos visitantes aunque en el fondo sabemos que eso no importa porque siempre somos locales. Al frente tratan de buscar infructuosamente que la parcial Embajadora se vea minimizada: dejan nuestras boletas en expendios rebuscados, timbran boletería distinta buscando minoría azul y hasta amenazan con no dejar entrar al estadio a quienes lleguen con la boleta que no es. Aún sin empezar la temporada la grandeza de Millonarios y de su hinchada es tanta que la envidia que despiertan al frente no tiene límites y por eso es que recurren a medidas extremas para limitar el acceso.
Millonarios está de regreso, las vacaciones por fin se terminaron y la mejor hinchada vuelve a su hogar. Los viejos amigos se vuelven a encontrar y las familias vuelven a unirse en torno a un sentimiento diferente y maravilloso que mueve a millones de personas. Que sea este el momento para pedir, como siempre, que el aliento nunca vaya a faltar y que las gargantas de todos se estallen de tanto cantar y gritar. Sin importar los nombres, el rival, la fecha, la hora o la posición, nosotros vamos a ver a Millonarios, es Millos lo que nos mueve y da sentido a nuestras vidas y es a Millos (el todo) al que debemos alentar.
Arranca una nueva ilusión. Deseo de todo corazón que esa unidad de grupo que mostró el plantel se siga manteniendo, que los buenos resultados y las alegrías que el año pasado vinieron sigan llegando, que el corazón y la garra que entregaron los jugadores en cada partido cuando las cosas no parecían salir bien sigan apareciendo y que el canto de "movete Millos, movete" no se escuche más y en cambio cada vez suene más duro el "jamás he dejado de ser tuyo, lo digo con orgullo, De Millos nada más". A todos los jugadores y miembros del cuerpo técnico y administrativo que durante todo este 2012 van a representar a Millonarios y a defender mis colores les deseo que absolutamente todo les salga bien en todos los aspectos, les digo que desde acá tendrán todo mi apoyo incondicional y les pido que representen esta camiseta y estos colores dejando siempre hasta el último esfuerzo.
Que esta comunión equipo-hinchada que se logró en 2011 se consolide mucho más y que la estrella 14 que se nos quedó a 90 minutitos en dos ocasiones distintas el año pasado sea por fin una realidad porque nadie se merece tantas alegrías como la hinchada de Millonarios. Millos ya está de vuelta, el vacío de su ausencia ya se va y la vida vuelve a estar completa. Sin Millonarios nunca es igual.
Millos querido: Esta campaña -como ha sido siempre a lo largo de mis 28 años de vida- volveré a estar contigo. ¡Te alentaremos de corazón, esta es tu hinchada que te quiere ver campeón!
Twitter: @elmechu

