¿Y de la guayaba, qué?

El proyecto administrativo existe, tiene líderes y hasta el momento va caminando. ¿Quiénes deben ser los responsables del proyecto deportivo de Millonarios? ¿Hacia dónde apunta la nueva Junta Directiva?
"¿Y de la guayaba, qué?" es una expresión netamente capitalina, qué quiere decir, palabras más, palabras menos, cuál es el contenido de algo, que se usaba en la Bogotá de antaño para sacarle todo el jugo a una conversación o tema específico.
Hace dos meses exactamente, titulé una columna llamada "Seamos parte del cambio", donde pude expresar tres premisas completamente personales sobre lo que me gustaría que fuese Millonarios.
Dentro de ese texto, escribí que lo más importante era tener, aparte de unos buenos y leales dirigentes, un modelo de administración deportiva, tema complejo para todos, pero es importante describir otros temas que no toqué dentro de esa columna.
¿Ustedes tienen idea, por ejemplo, dónde van a entrenar los jugadores de Millonarios luego de la venta del Lote Fontanar, por la ejecución del Plan Zonal del Norte implementado por el Instituto de Desarrollo Urbano y la Alcaldía de Bogotá, sumada a la expropiación por parte de la Dirección de Estupefacientes? Algo importante para el desarrollo del futbolista, tanto físico como psicológico, es el sitio de entrenamiento y trabajo. Se debe contar con la infraestructura necesaria para que el rendimiento vea frutos en los días de mayor concentración, léase partidos por campeonato. No sabemos a carta cabal dónde van a estar concentrados nuestros jugadores y eso pone más negro el panorama para ellos. Hay que mejorar las condiciones de los futbolistas, de sus lugares de trabajo. Es como si usted, que trabaja, está en un escritorio a medio armar, con un teléfono de pulso y sin herramientas para ser mucho más productivo. Hay que dotarles el gimnasio, mejorarles las zonas húmedas, mejores camerinos, que tengan acompañamientos psicologico; que siempre estén motivados e incentivados.
Pero si los resultados, desafortunados por cierto, no son alentadores, mucho menos es la situación de los jugadores del Club. Siento mucha tristeza, hasta vergüenza ajena, por el hecho que los profesionales no hayan recibido sueldos en más de 4 meses. Más que impresentable, debe ser muy complicado llegar a entrenar con el estómago vacío, con deudas en la casa, con la salud sin pagar y un sin fin de problemas que ahora aquejan a los jugadores.
Para la muestra dos botones: Mauricio Casierra se fue para Belgrano de Córdoba porque entre el Once Caldas y Millonarios se les olvidó pagar su préstamo y sueldo; el resultado fue entregarle sus derechos federativos y marcharse a donde mejor le pareciera. Otro caso es el de Yovany Arrechea, quien amenazó con irse por falta de pagos de varios meses, llamó a la puerta de Atlético Nacional pero le negaron la entrada y finalmente negoció con los directivos su estadía. Creo que ustedes se acuerdan de la amenaza de no entrenar en marzo pasado, cuando el "Chiqui" era técnico, y menos jugar. Doloroso.
Hay más para contarles, a manera de opinión: ¿quiénes han sido las personas que han acercado a los jugadores que ahora están como nuevas contrataciones? Uno de los grandes problemas no sólo de Millonarios sino del fútbol en general, es que los "empresarios", aquellos personajes que están detrás de los futbolistas, no son tan visibles como uno quisiera. Peor aún: todavía no sabemos la confección de las personas que se van a encargar de la parte mencionada anteriormente, administración deportiva, dentro del Club. El problema de los refuerzos, no sólo de ahora sino de tiempo atrás, es que llegan en perfectas condiciones según el Departamento Médico y luego, con dos o tres partidos, están lesionados por un tiempo mayor. No hay un control serio sobre los jugadores que llegan.
Algo para abonar a este nuevo proceso, liderado por el profesor Richard Páez, es que no ha pedido un sólo jugador de su nacionalidad, venezolana en este caso. Muchos entrenadores extranjeros que han venido a dirigir han querido que les traigan ese tipo de jugadores: acordémonos de Martín Lasarte, quien pidió expresamente a "Falucho" Silva (quien hace poco jugó Libertadores para el racing de Uruguay, que curiosamente acá no rindió) y Marcelo Tejera (jugador de excelente técnica, pero algo avanzado de edad).
Por último, hay otro tema que es para revisar con completa lupa. ¿Se acuerdan cuál fue la última gran venta de un jugador de Millonario al extranjero? Que yo tenga presente, fue Andrés Chitiva. Excelente jugador, del paladar y gusto de los hinchas porque nació en la cantera, lo vimos poco y luego se fue, a madurar y conocer más del fútbol del país mexicano. Pregunto: ¿y ahora? Hay que comprender que lo más importante de un Club son sus Inferiores o "Fuerzas Básicas", como le llaman en Europa, pero el proceso se completa cuando el jugador está un determinado tiempo con el equipo que lo ve nacer futbolísticamente y luego, después del tamaño de la inversión, emigra y se vende (que no es lo mismo que estar en préstamo).
La venta de jugadores no es sólo una tabla de salvación, es el cúlmen de la misión de un equipo de fútbol: dar a conocer sus mejores jugadores en un tiempo determinado. Ahora hay leyes que protegen a los jugadores jóvenes, donde se estipula que deben estar, mínimo, tres años en el plantel profesional para poder pasar a otro equipo por venta. El ejemplo salta a la vista: el Barcelona de España es cuna de grandes jugadores, cultivados en cantera; es destacado a nivel mundial porque sus jugadores son reconocidos como los mejores (el Mundial de Suráfrica es aval para esta afirmación), tienen excelentes condiciones y han sido criados desde su más tierna edad para este club. Luego, deciden si se venden o no. Pero la política general del club culé es disfrutar a quienes han formado: Messi, Busquets, Puyol, Iniesta, Xavi Hernández, entre otros, son jugadores hechos e impagables para muchos clubes, pero que son orgullo nacional, que pasarán a la historia.
Cerrando toda la columna: ¿qué podemos esperar ahora que se cayó el proyecto de ley que reglamentaba el cambio de Sociedades Deportivas a Anónimas en el congreso de la República? ¿Cuál será el futuro de los 24 mil millones de pesos que están guardados en un fiducia a la espera de poder ser pagados a quienes no queremos que sigan en Millonarios? ¿Este nuevo proceso arrojará frutos importantes, sustentados en la obtención de un campeonato? ¿Veremos muchos más partidos a los jugadores juveniles, que hicieron un papel importante en el último año? ¿Podremos clasificar a los ocho?
Como decían en la Bogotá de antaño: ¿y de la guayaba, qué?

