Un clásico olvidado

Un clásico olvidado

Millonarios - Cali, el próximo sábado, será una muestra más de un partido que tiene una rica historia futbolera para todos los hinchas Embajadores.

Todos, en algún momento de la vida, quisiéramos tener unos cuantos años más para poder haber disfrutado de tantas épocas doradas de nuestro fútbol. Quisiera, por unos cuantos momentos, estar presente en el inicio donde los equipos de fútbol no tenían sus nombres actuales, sino haberlos visto con otras denominaciones, otros jugadores de diferente talento y capacidad. Pero hoy, más que tener todas esas canas, quiero intentar revalidar la importancia de la historia del partido que viene este sábado en un Nemesio Camacho a medias, por obras para un Mundial de menor categoría (en edad, me refiero). Pero Millonarios - Cali, en Bogotá o allá, era un verdadero clásico.

Este partido sí era, para los de antaño, una revalidación del poderío económico, de la fuerza institucional y del amor por una camiseta. Don Alfonso Senior Quevedo, barranquillero de nacimiento, y Don Alex Gorayeb, con descendencia libanesa, fueron unos de los mayores motores de nuestro fútbol, con demasiadas similitudes, tal vez muchas más que las que podamos imaginar.

Empecemos por definir que los dos fueron Presidentes de sus respectivos clubes, con pasos importantísimos en la historia del balompié nacional: Millonarios fue fundado por Senior, arriesgándose a traer a los mejores futbolistas del mundo procedentes de Argentina y otras latitudes por la famosa huelga nacional, sumando lo mejor del continente, más lo colombiano; Gorayeb, quien no fundó el Cali, hizo posible que dicho equipo fuera el primer equipo colombiano en llegar a la instancia final de la Copa Libertadores. Los dos, Senior y Gorayeb, se fundamentaron en la terquedad, aquella que les dio tesón para contratar no sólo extranjeros sino tener el ojo clínico para tener a los mejores jugadores del rentado nacional. Willington Ortiz es de cuna millonaria y explotó, en su madurez, en el cuadro azucarero. Don Alfredo Di Stefano, a quien le sobran las palabras, también hizo parte de la historia embajadora. Muchos jugadores pasaron por las dos sendas, siempre con el convencimiento que entre ellos, Millonarios y el Cali, eran los que "mandaban" en Colombia.

La consagración nacional llegó también para estos dos honorables insignes: Senior fue, además de fundador de Millonarios, presidente de la DIMAYOR por espacio de un año (1977); así mismo Gorayeb (1989, tomando una "papa caliente", que fue el asesinato de Alvaro Ortega, juez de línea, y que obligó a suspender el Torneo dicho año). La mayoría de campeonatos nacionales obtenidos por cada equipo también llegaron de la mano de estos dirigentes en cada presidencia.

Pero dejemos los mimos para cada uno y pasemos al lado más azul, el de la historia, el que me dice por qué este partido es un cláscio de antaño, olvidado, pero nunca diferente. Muchos de las definiones de cada campeonato estaban alimentados con la misma rivalidad Embajadores - Azucareros: el primer título obtenido por Millonarios fue en 1949. Adivinen quién fue el sub-campeón... Y asi la historia se repitió por varias estrellas obtenidas por Millonarios, a su saber las estrellas de 1962, 1972, 1978. Nosotros hemos sido los más veces campeones, con 13 estrellas de torneo local y 2 de Copa Colombia, mientras que el Cali ha sido 12 veces sub-campeón, con apenas 8 estrellas nacionales. Y hay más para alimentar este clásico olvidado: en la Tabla de Puntos Histórica, con corte al día de hoy, estamos con 10 puntos de más (3.640) por encima del Cali.

Recrear la historia, verla, tocarla, palpitarla, hace parte del inconsciente colectivo. Para quien escribe, este clásico olvidado es tan o más importante que el contemporáneo, con el verde de Medellín; de las lecciones que deja este mini-paralelo es que la rivalidad crece en la medida no sólo de los torneos obtenidos, de la pujanza de un sector del país o por hablar diferente en un lado ú otro. Basta, simplemente, con entender que los dos fueron los artífices de un nuevo modelo de administración: donde se mezclan la pasión, la seriedad por el espectáculo y el amor por la identidad ahora heredada.

Dejo esto último: en Argentina, un tenista muy famoso, cansado de tantos desplantes de su Presidente (puesto que es socio del Club) por no alcanzar Copas o Torneos Locales ha sentenciado lo siguiente: "Tengo ese objetivo (ser presidente). Los que estuvieron hasta ahora se ve que a la gente no les gusta. Estaría bueno cambiar el perfil, capaz que a la gente le gusta más (...) Es cuestión de demostrar que uno quiere al club. Uno iría ahí a tratar de brindar lo mejor que se pueda (...) Una vez que asumís, como presidente, ya está catalogado que vas a robar. No creo que si yo asuma, crean que vaya a robar, no estoy en esa, no lo necesito". Las frases son de Gastón Gaudio, en futura postulación para la presidencia de Independiente de Avellaneda. (La declaración la pueden ver y escuchar en www.metro951.com, en el programa "Basta de Todo")

¿No les gustaría imitar a Don Alfonso? ¿Pensar que los hinchas, ahora luego del problemita de la ley caída en el Congreso, podríamos ser accionistas y, por qué no, Presidentes? ¿Podemos cambiar el curso de la historia? Seguro que si, con algo de terquedad, como Don Alfonso y Don Alex.

Que este sábado lleguemos a los 3.643 puntos, sólo para seguir revalidando nuestra paternidad.

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