Sin miedo

Millonarios tiene desventaja de un gol, difícil si, imposible no. Todos debemos apoyarlo. Columna*
Llegaron los cuartos de final del Torneo Finalización 2011 y con estos la angustia, la incertidumbre, el nerviosismo y todos los sentimientos que representa para un hincha el sueño de ir avanzando de ronda y lograr el tan ansiado título. Y Millonarios, en un juego donde no apareció en el primer tiempo y se fue con todo en el segundo, va perdiendo la serie 2-1, y espera al jueves para remontar y seguir en el camino hacia esa meta que es la estrella 14.
Richard Páez no estuvo esta vez claro desde el banco técnico. En la primera etapa el equipo se veía desorganizado, sin ideas, nervioso. Es normal que en las finales los jugadores estén más ansiosos, pero esa ansiedad les puede jugar malas pasadas. No creo que el equipo haya jugado tan horriblemente mal en los 45 minutos iniciales como se pretendía hacer ver en las redes sociales. Soy muy poco dado a verlas durante los juegos, por cuestiones de trabajo, pero ayer definitivamente tomé la decisión de no volverlo a hacer. El hincha de fútbol, y más concretamente en este caso, el hincha embajador, es un especimen raro.
Para el entretiempo Páez debía irse de Millos. No hizo lo mejor, pero ya lo estaban crucificando. Con dos goles de diferencia, el Envigado aprovechó algo que Millonarios no había tenido en los últimos juegos del Todos contra Todos: debilidades defensivas. Y es que en una cancha que tiene las máximas dimensiones permitidas por FIFA, la zaga azul se tuvo que estirar considerablemnte, lo que permitió que se abrieran espacios y el Envigado llegara por los costados, en donde cobró dos veces.
A eso podemos sumarle que en el medio campo la marca no estuvo acertada. Ya es cuento viejo el saber que Robayo poco defiende y Juan Esteban Ortiz no podía solo con una cancha tan amplia. Muchos propusieron que al Polideportivo Sur Páez llevara tres volantes centrales, pero Millonarios no los tiene. Blanco no podía jugar por acumulación de amarillas y jamás el técnico pondrá a Franco en la mitad de la cancha. Algo para pensar de cara al próximo semestre: Millos necesita un volante de contención más.
En la parte complementaria el equipo fue otro, pero igual Páez volvió a contradecirse. Preciado entró en el descanso y no alcanzó a jugar un tiempo completo, pues finalizando fue sustituido por Bocanegra. Entiendo el cambio del técnico, quizo darle mas velocidad al equipo, explotar el ancho de la cancha, poner a trabajar a los laterales rivales defendiendo y no atacando. Pero el nombre no le dio. Preciado no solo no está en nivel, sino que pareciera algo displicente. En su lugar, habría puesto a Vásquez, para que manejara el balón, se asociara con Candelo (que estuvo solo) y filtrara el balón en los espacios dejados por Envigado, o incluso al mismo Bocanegra, quien se mostró más activo. Pero el D.T. no soy yo, y es más fácil ver los toros desde la barrera.
Carpintero demuestra porque Eric Moreno debe ser titular. El desgaste que Moreno hace en las defensas contrarias no lo hace nadie más en Millonarios. Y si bien es cierto Toloza es la cuota de gol de Millos, debe dejar de ser tan individualista, el equipo son once, no Edison y diez más.
La diferencia de un gol no es mala, máxime cuando este semestre se demostró que esa desventaja se puede dar vuelta en El Campín (frente a Deportes Tolima por cuartos de Copa Colombia, donde Millos perdió en Ibagué 3-2 y remontó en casa con un 2-0) y los jugadores y el técnico deberán ser concientes que el jueves se juegan el todo por el todo. La clave será la paciencia, la organización en ataque, el no desesperarse ante un Envigado que tal vez venga a esperar y contragolpear, el hacerse fuertes atrás e ir con toda desde el primer minuto a buscar empatar la serie. Pero hay una cuestión más, y es el apoyo de los fanáticos. Para estas instancias aparece el famoso hincha 'clasiquero', o el hincha de finales, que al saber que Millos va abajo y no ver que el equipo comienza goleando, se levanta, insulta, madrea, putea, pelea, etc, y eso Millos no lo necesita ahora.
Si usted amigo hincha, amigo embajador, es de esos fanáticos, por favor abstengase de ir al Nemesio Camacho, porque Millos necesita una hinchada sólida, de aguante, de sacrificio, corajuda y que apoye 90 minutos, no una hinchada amarga, negligente e inconformista. Mejor quédese en la casa viéndolo por TV, peleando por las redes sociales y pidiendo la cabeza de todo el mundo, porque los que estaremos en el estadio iremos a apoyar con el alma y con el corazón, porque Millos somos todos cuando ganamos, pero es más cuando perdemos, y sé, y lo digo desde esta tribuna que Millonarios dará vuelta y pasará a semifinales.
La presión deber ser para Envigado, no para Millonarios. El que tenga miedo, que busque donde esconderse.
*Las opiniones expresadas en este texto son exclusivas de quien lo escribe y no necesariamente representan las de LosMillonarios.net
Twitter: @AbsalomHerreraA

