Robayo

Con el regreso del volante bogotano se han escuchado opiniones que defienden y atacan al que ha sido un referente de los últimos años en Millonarios. Columna*
Para muchos es ídolo. No más pisa la cancha el estadio El Campín se estremece y la ovación es casi que unánime. Para otros, como quien escribe estas líneas, es un referente de los últimos años en Millonarios (no en vano mi primera nota para LosMillonarios.net fue sobre una gran actuación de él y quienes lo precedieron en la posición, puede verla aquí). Unos cuantos creen que es un mercenario que se fue por dinero y regresó por lo mismo.
No importa cuál sea su posición, Rafael Robayo siempre dará de que hablar si del equipo embajador se trata y su regreso ha sido, como fue su participación en el equipo de Richard Páez, un bálsamo anímico para un equipo que carecía del líder que tuviera el corazón más azul que ningún otro.
He conversado con personas de más de todas las edades, niños, jóvenes, adultos, viejos, que ven en Robayo ese jugador clave con enjundia y garra que aparece en los momentos importantes para darle una mano al equipo. Recientemente se recuerda el gol a Santa Fe en el último minuto a pase de Luis Delgado que clasificó a Millonarios a los cuartos de final del Apertura 2011. O el gol del triunfo ante Equidad en Techo del Finalización 2012. Fue parte del equipo de la Copa Sudamericana en 2007 y levantó el trofeo de Copa Colombia 2011 como capitán.
Muchos dicen, y seguirán diciendo, que Robayo es un ídolo de papel. Que no ha hecho nada y que no es más que otros grandes jugadores que pasaron por Millonarios y no pudieron lograr títulos, como Juan Gilberto Funes o Ricardo Lunari. En parte estoy de acuerdo, los mencionados son parte fundamental de la historia azul y se ganaron su puesto con goles y buenas actuaciones.
Pero con lo que no estoy de acuerdo es con decir que Rafael Robayo no es nadie en la historia de Millonarios. Atrás queda ese mito que dice que él es hincha de Nacional o que siempre amenaza con irse para presionar un aumento de sueldo, o como lo llaman algunos, que es un jugador ‘tribunero’.
Si ‘tribunear’ es levantar las manos para que la gente, que muchas veces termina presionando más a Millonarios que al rival, se levante y apoye al equipo, entonces apoyo a ciento por ciento a Robayo. ¿Qué hay de malo en querer que la mejor hinchada del país aliente al equipo en un momento malo de un juego? Pocos fueron los que se quedaron sentados y no aplaudieron aquella noche ante Inti Gas cuando el numero 8 saltó a la cancha. ¿Quién fue el último jugador que fue recibido así vistiendo la casaca albiazul?
¿Qué es desordenado? Claro, cuando jugaba con Páez, porque estaba en una posición que no sentía muy bien. Con eso, apoyó en asistencias y goles, y fueron muchas las ovaciones que recibió al quitar balones en cualquier lado de la cancha. Ahora con Torres se le ve mejor, pues juega con menor responsabilidad en la marca y mayor vocación ofensiva. Irónico es que quienes le han recalcado su desorden defensivo, se quejen del ‘mal partido’ ante Nacional en Medellín, cuando entró a dar una manito en la marca por el lado izquierdo, franja que ha sido débil en este equipo.
Pero los que sienten que Robayo no está a la altura son muy pocos para quienes lo apoyan. El domingo, luego del juego contra Cali y cuando los niños de la escuela de Arnoldo Iguarán se encontraban en zona mixta, fue Rafael quien tuvo mayores demostraciones de afecto. Bastaba con mirar la sonrisa de los niños viendo y saludando a su ídolo. Me reflejé en ellos cuando vi por primera vez, desde la tribuna oriental de El Campín a mis ídolos de infancia.
Para mi Rafael Robayo se ha ganado un lugar como jugador fundamental en la historia de Millonarios. Él sabe que para graduarse de ídolo tendrá que ganar la estrella 14 con el equipo, pero confía en su trabajo y en lo que puede llegar a dar. Sus compañeros lo admiran y respetan, tanto que durante el primer semestre del año afirmaron que el volante bogotano les hacía falta.
Regresó, para alegría de la mayoría, para amargura de unos pocos. Seguirá siendo importante, con goles, con asistencia o con simplemente levantar las manos para que el público apoye. Yo lo apoyo, como apoyé y apoyaré a todos los jugadores que defiendan el azul y blanco bogotano.
Y usted, amigo o amiga hincha ¿que piensa de Rafael Robayo?
Twitter: @AbsalomHerreraA
*Las opiniones expresadas en esta columna son únicamente de quien la escribe y no reflejan necesariamente la postura editorial de LosMillonarios.Net

