¿Que buscara García?

Sorprendidos e indignados recibieron los hinchas Embajadoras las últimas del “Chiqui” García.
A tan solo horas de definirse el futuro de Millonarios, hoy nos despertamos con una nota publicada por Antonio Casale en su columna de El Espectador en la que menciona que Luis Augusto García, hasta hace unas semanas técnico de Millonarios, estaría interesado en adquirir una mayoría accionaria cuando Millos pase a ser una S.A.
A pesar de que García en la actualidad es uno de los mayores accionistas de Millonarios, la noticia no dejo de sorprender, y en muchos casos indignar a los fanáticos de Millos. Y es que aunque García diga que muchos hinchas lo apoyan, la verdad es que en los últimos años ha sido la persona más rechazada en Millonarios, incluso por encima de Juan Carlos López.
Las opiniones solo han sido de rechazo, y es que a la gente no se le olvida, y nunca se le debería olvidar, que mas allá de los “chismes de camerino” en los que ex-jugadores y técnicos de Millonarios, como Vanemerak y Osorio, han culpado al “Chiqui” de las malas campañas, también está el fresco recuerdo del mayor acto de cobardía visto en “El Campín”, cuando el pasado 24 de marzo Luis Augusto Garcia dejo a Millonarios “tirado” en la mitad de un juego. Esta será una cruz que por siempre cargara el otrora adiestrador... y es que si lo de Candelo dio para despedirlo, esto da para que nunca más haga parte de Millonarios.
Es difícil entender el porqué ahora si habría un interés de García, ¿por qué ahora si estaría dispuesto a poner el capital que nunca antes puso?, ¿por qué, si sabe que su sola presencia desocupa el estadio?, ¿por qué, si su proceso deportivo fue un rotundo fracaso?. Son muchas las incógnitas, pero solo una la reacción, el hincha de Millonarios no quiere a Garcia, no lo quiere como dirigente, no lo quiere como técnico, y mucho menos como accionista mayoritario.
Esperemos que de ser cierta la noticia divulgada por Antonio Casale, “El Chiqui” tenga un acto de cordura, y comprenda que con él, Millonarios no va a ningún lado, y lo más triste, seguiría alejando a lo más sagrado que tiene Millonarios, su fanaticada.

