Millonarios pasó el año

Luego de años de fracasos, Millonarios vuelve a lugares de vanguardia en el FPC. ¿Que hacer ahora?. Columna
Proceso. Palabra odiada por los hinchas de fútbol, que denotan en este término años de espera. Espera que en un equipo grande como Millonarios es difícil de entender y de asimilar. ¿Y que ha sido la estadía de Richard Páez en el conjunto embajador sino un proceso? Millonarios termina el año aprobado. Y no se aprueba por títulos, se aprueba por el proceso.
Entendámoslo de la siguiente manera: el entrenador venezolano llegó a Bogotá hace año y medio, contratado por José Roberto Arango. En un momento en donde la institución pasaba por un cambio, y las cenizas dejadas por personajes nefastos se tuvieron que juntar para refundar un club desde abajo. Millonarios se convirtió en sociedad anónima deportiva, siendo pionero en Colombia de esta figura y la nueva dirigencia, entendiendo que un proceso es dispendioso pero más efectivo, le brindó la continuidad a Páez.
Cuando tomo el plantel, el médico venezolano se encontró con jugadores normales. Con un equipo que no fue conformado por él, peleó la clasificación a finales en el Finalización 2010. No llegó, pero obtendría su revancha muy pronto. Con la llegada del 2011 Millos tuvo refuerzos de mejor nombre. No había una súper estrella y el presupuesto no era tan alto, pero se hizo un equipo competitivo. Muchos dudaban de las cualidades de técnico y jugadores (quien escribe este texto se incluye como un gran opositor en su momento de la llegada de Mayer Candelo) y el inicio del Apertura no fue el mejor, con dos derrotas consecutivas en casa.
Pero el equipo se acopló, se captó y entendió el mensaje del entrenador y se minimizaron los errores. Contra cualquier pronóstico, Millonarios estuvo entre los ocho primeros del campeonato y terminó primero en su grupo de Copa. Las cosas iban mejorando. Ante la mirada atónita de hinchas y escépticos, el albiazul dejó en el camino al reinante campeón Once Caldas, y se quedó en las semifinales frente a Equidad, luchando, sufriendo, intentando hasta el último minuto.
Luego de una serie de juegos con resultados bastante pobres como la goleada sufrida con Santa Fe y el juego de vuelta de octavos frente a Uniautónoma, ambos en Copa Colombia, Millonarios mantuvo su nómina casi intacta, y el único jugador titular que salió fue Juan Guillermo Domínguez. ¿Falta de dinero o buena estrategia de directivos y cuerpo técnico? Las contrataciones traídas en la mitad del año solo sirvieron para llenar el espacio dejado por Domínguez. Los reales refuerzos embajadores vinieron de sus inferiores: Franco, Vásquez y Moreno fueron los baluartes de un equipo trabajado en la unión espiritual y en el compañerismo.
Como en el primer torneo, el segundo semestre no inició de la mejor manera, pero tuvo un condimento especial: Millonarios terminó el Finalización invicto en condición de local, haciendo del Nemesio Camacho El Campín su guarida, y de sus miles de hinchas fieles, su ejército de apoyo. La caída estuvo a mitad del torneo, cuando Millonarios enfiló sus baterías a la Copa. Sendas victorias en series de cuartos y semis, frente a rivales de grandes pergaminos como Tolima y Junior, catapultaron al conjunto albiazul a la final frente a Chicó, ganado ambos juegos y gritando por primera vez en diez años ¡Campeón! y dando una vuelta olímpica frente a su público luego de 24 años.
Con esto Millonarios ilusionó a grandes y chicos. Creó hinchada, motivó la compra de camisetas, de boletas, de abonos. Y junto a este logro, llega una nueva participación en un torneo internacional: la Copa Sudamericana. El envión anímico de la Copa, ayudó al repunte en Liga y de nuevo la clasificación. De nuevo sufrimos con el paso a semis por la vía de los penales, para quedarnos, de la misma manera, otra vez con la ilusión de la final. Pero, otra vez, Millos murió con las botas puestas.
Se pueden criticar los planteamientos, los cambios, la forma de jugar de varios partidos. Se puede no estar de acuerdo con una nómina inicialista, con la inclusión o exclusión de algún jugador o con un esquema táctico. Pero no se puede decir que este equipo no tuvo jerarquía. Que no tuvo agallas, que no fue valiente. Millonarios volvió a ser protagonista, y a serlo por lo que su historia lo demanda: ser un equipo que salga a proponer en todas las canchas. Millos no se amilanó, no se dejo echar para atrás, jamás defendió. No fue mezquino, ni resultadista. No. Millos fue alegría, emoción, por momentos incluso fue magia.
Volvió a un titulo, representará a Colombia en la Sudamericana, y aún tiene opciones para ir a Libertadores. Pero este proceso no debe terminar, y es aquí donde hago un llamado a directivos, cuerpo técnico, jugadores, hinchas y periodistas. Todos somos una sola familia, todos por el amor al fútbol y a Millonarios. Los directivos deben ser conscientes en mantener una columna vertebral del equipo, no dejarlo 'desbandarse' y traer refuerzos de calidad, que como el término lo indica, refuercen el plantel. Al cuerpo técnico, que continúe ese estilo de juego, de no amedrentarse, de no proteger resultado, de ir a buscar el arco rival. Rumores hablan de un posible llamado de Páez como seleccionador de Colombia, personalmente lo prefiero en Millonarios.
A los jugadores que tomen conciencia de en que institución están y lo que aún podrán ganar en ella. Posiblemente jugadores como Rafael Robayo o Nelson Ramos se vayan, y están en su derecho. Robayo completó un ciclo y aunque la hinchada lo quiere, se tiene bien merecido el salir del país. Rafa aún tiene mucho para dar. Ramos demostró ser el mejor portero del FPC y es un jugador que piensa mucho en su futuro. A los que no se vayan, les pido la misma entrega dada este año, y a los juveniles como Franco, Moreno y Vásquez, que reconsideren un año más en el embajador. No hay mejor vitrina que un torneo internacional.
A los hinchas, que compren desde ya sus abonos para el 2012. No sean escépticos, Millonarios pronto nos dará la alegría. Ya estuvimos cerca, ya probamos las mieles del triunfo, ya nos volvimos adictos a ella. Por eso desde ya esta hinchada debe aparecer, apoyando, alentando y creyendo en el equipo. A los periodistas, por favor, no comiencen a tirar 'chivas' sin sentido, a vender humo, y a especular sobre contrataciones, salidas, llegadas, etc. Millonarios es tan grande que cualquier rumor vende, y eso no solo le hace daño a la institución, sino es engañar al público en general.
Millonarios pasó el año, y lo pasó bien. Nos queda aún el sinsabor de no obtener la estrella, pero como en todo proceso, las cosas que más se luchan, son las que más se valoran. Ya llegará nuestro momento, no decaigamos, somos un ejercito azul detrás de una institución gloriosa. El proceso debe continuar, a pesar de las criticas. Todo por el amor más grande que existe: el amor a Millonarios.
No perdamos la fe ni la esperanza, y recuerden "La alegría no puede superar la humildad".
Twitter @AbsalomHerreraA

