¿Crisis en el Club Deportivo Los Millonarios?

¿Se puede hablar de crisis en la institución embajadora o simplemente hay que darle tiempo al tiempo?.
El diccionario de la Real Academia Española de la Lengua define la palabra 'crisis' como una situación de un asunto o proceso cuando está en duda la continuación, modificación o cese. También describe esta palabra como una situación dificultosa o complicada. Para nadie es un secreto que Millonarios esta en está situación, dificultosa al no darse los resultados esperados, complicada por la cercanía a los puestos de descenso y promoción, ¿pero se está lo suficientemente mal como para hablar de crisis?.
Miremos mas allá de los resultados, que al final de cuenta son solo datos estadísticos, y veamos el rendimiento deportivo del equipo, no siempre el que juega bien gana ni el que juega mal pierde, pero desde la llegada de Richard Páez al banco técnico embajador, se ha demostrado un trabajo hecho semana tras semana, pues en cada partido y por pasajes, el equipo toca el esférico, trata de explotar las bandas, utiliza un juego de asociación que reposa en los hombros de sus volantes creativos y pisa el área rival con varios jugadores. Repito, por momentos el equipo se ve bien, pero hace falta la estocada, los "cinco centavos pa'l peso", el gol.
Pero el DRAE también define 'crisis' como el juicio que se hace a algo después de haberlo examinado cuidadosamente; y es que no podemos esperar que un proyecto al que se le apostó todo, con las consecuencias de salvar una institución a punto de desaparecer no solo en lo administrativo sino también en lo deportivo, dé resultados en cuestión de meses. Como opinaba en mi columna anterior, los títulos vendrán en la medida en que se respete este proceso, y eso señores y señoras hinchas es lo que se debe hacer: apoyar y criticar de forma seria y responsable.
El hincha no es el de mas "aguante", no es aquel barra brava (no todos son así, tengo muy buenos amigos barras bravas con un espíritu crítico y que entienden verdaderamente de futbol) que escudado con una camiseta azul y protegido en el anonimato de la tribuna o del "nickname" del blog o página de opinión, grita sandeces, suelta improperios, maldice y escupe al "equipo de su corazón". Se como hincha la "piedra" y el sentimiento de impotencia y dolor que se siente el ir al estadio, pagar la boleta, pagar transportes o parqueadero (en el caso de los que llevan su auto), comprar el "mecato" y tener todas las esperanzas puestas en una victoria contundente, solo para salir del estadio con la desilusión de una derrota a cuestas y una semana donde se soportará a compañeros de trabajo, amigos de estudio o familiares hinchas de otros equipos y donde se terminará siendo el hazmerreir de estos.
El de Páez es un proceso que lleva tiempo, y si, mas tiempo que el que hemos esperado es como pedirle peras al olmo, pero hay que tener paciencia, el rescatar al club no era tarea fácil, y por unos cuantos partidos no podemos juzgar a un técnico que desarrolló y ayudo a crecer al futbol venezolano. ¿Que viene de un futbol menor?, ¿que no sabe de futbol por ser venezolano?, por favor, abramos los ojos, el nivel del balompié colombiano no es el mejor hoy en día, lo demuestran las eliminaciones tempraneras de copas internacionales (la ultima gran actuación fue precisamente la de Millonarios en la Copa Sudamericana 2007) y la no clasificación a los campeonatos mundiales. El desarrollo de Millonarios no solo nos hará bien como institución, sino al fútbol nacional en general, no pidamos cambio de técnico, al contrario sigámoslo apoyando, siendo críticos en cuanto a los errores, pero con ese espíritu de lucha, de salir adelante, no esa actitud inmediatista copiada del futbol brasileño o argentino, en donde si un entrenador no gana en 3 partidos ya se va.
En una entrevista dada a Caracol Radio, el presidente del club José R. Arango explicó como va el proceso de salvamento, y a pesar de las trabas jurídicas que se han dado, todo va por buen camino, no se ha pensado en cambiar el D.T., y apenas se terminen de sanear las deudas el equipo pasará completamente a manos de sus nuevos dueños, lo que alejará definitivamente los fantasmas de personajes indeseables que pasaron por el equipo dejándolo prácticamente inexistente e inservible, gracias a Dios por la salida de estos personajes.
Demostremos el amor por esa camiseta azul, esa casaca embajadora, ese club que amamos desde niños y al cual nunca dejaremos de querer, de adorar, de sentir en la piel y en el alma, sabemos en el fondo que los mejores tiempos vendrán de nuevo y que seremos lo que siempre hemos sido, grandes, históricos y sobre todo gloriosos.

