Un Millonarios vs Quindío de antaño…

En otros tiempos un partido ante el Quindío no solo generaba mucha más expectativa de la que genera el próximo partido de Millonarios en el campeonato, sino que era el punto de partida para ganar trofeos
El próximo partido de Millonarios en el torneo, ante el Deportes Quindío, no parece generar mucha expectativa en la hinchada no solo por el pésimo presente de los dos equipos sino por el horario establecido, el peor de todos: viernes a las 8:00 pm. El duelo entre un Millonarios que viene de caer estrepitosamente en Cali mostrando todas sus (enormes) limitaciones, y un Quindío que es último del torneo con toda comodidad no permite a nadie soñar con un “partido bisagra” que sea el trampolín de algo grande… se necesita mucho trabajo y mucho tiempo (y muchos cambios) para recuperar la ilusión.
No siempre fue así. De hecho en la última campaña en que Millonarios consiguió EL OBJETIVO (entiéndase el título) el camino hacia la estrella inició justamente enfrentando a Quindío en el estadio El Campín, en una tarde de Noviembre de 1988.
Millonarios, en su calidad de campeón defensor, era el gran favorito para ganar el título en ese octagonal, y venía de obtener el primer lugar en el torneo Finalización, lo que le valió el punto de bonificación. Este punto, sumado al 0,50 ganado por el tercer lugar del Apertura, le permitía al equipo azul tener la máxima bonificación para las finales (igualado con Nacional, que fue primero en el Apertura aprovechando que Millonarios y América enfrentaron la Copa Libertadores, y tercero en el Finalización). Por su parte, el Deportes Quindío había obtenido el sexto lugar en el torneo Finalización, con lo que ganó el cupo a las finales, eliminando a otros equipos como DIM y Deportivo Cali.
Millonarios quiso dar un golpe de autoridad en el arranque del octagonal, y lo consiguió con una contundente goleada por 6-0 en la que los goles de Óscar “Pájaro” Juárez (2), Mario Vanemerak, Arnoldo Iguarán, Rubén Darío Hernández y Nilton Bernal fueron un testimonio de que el campeón estaba presente, y que si algún equipo quería la corona tendría que arrancársela de las manos con mucho fútbol… ese fue un Millos – Quindío muy diferente al actual. En este link del blog de Vademecum Azul se pueden presenciar las imágenes de ese juego: http://vademecumazul.blogspot.com/2008/01/millos-6-quindo-0-octogonal-final-1988.html
Después de ese golpe de autoridad Millonarios seguiría su camino por la estrella 13 empatando a un gol con América en el Pascual Guerrero (autogol de Álvaro Aponte); después vencería a Nacional por 1-0 en el Campín con aquel recordado gol de Wilman Conde con pierna derecha en el último minuto del partido; a continuación vencería por 2-0 a Santa Fe en el primer clásico de las finales con dos anotaciones de Rubén Darío Hernández (Millonarios llegó a este clásico con 20 fechas de invicto y Santa Fe con 22). Después tendría su único tropiezo en el Campín en estas finales, con un empate a un gol con Pereira (gol del “Pájaro” Juárez) en un resultado insólito que el cuadro visitante celebró como si hubiera ganado la final del Mundial de Clubes. A continuación ganaría por 1-0 en Cúcuta con gol de la “Gambeta” Estrada, y vencería en el Campín a un difícil Junior, liderado por su inspirado arquero Lorenzo Carrabs, por 3-2 (goles de Bernal, Juárez e Iguarán) para cerrar la primera vuelta como líder.
En el inicio de la segunda vuelta Millonarios volvió a vencer al Deportes Quindío, esta vez en Armenia por 1-0 con gol de la “Gambeta” Estrada, y a continuación venció en un duelo cerrado a América por 2-1 en el Campín. En la tercera fecha llegó a Medellín para tratar de liquidar el torneo, pero cayó por 3-1 ante Nacional (la tarde en que la “Gambeta” Estrada marcó aquel golazo en que se llevó el balón en la cabeza en medio del área antes de definir, y después se lo dedicó a la hinchada verde mostrando la camiseta). Ese tropiezo en Medellín igualó las opciones con los verdes, por lo que todo se definiría por gol diferencia, dado que los dos equipos tenían la misma bonificación.
En la cuarta fecha Millonarios venció por 2-1 a Santa Fe en un clásico muy polémico, en el que perdió por expulsión a Óscar “Pájaro” Juárez por el resto del torneo (le cayeron 3 fechas). Después iría a Pereira, y se desquitaría del punto perdido en la primera vuelta al vencer por 5-0. En la penúltima fecha Millonarios vencía por 5-0 a Cúcuta en el Campín a los 15 minutos del segundo tiempo, cuando el cuadro visitante se retiró de la cancha. Finalmente, el gol de Mario Vanemerak en Barranquilla para el empate 1-1 ante Junior le daría el título a Millonarios por encima de un Nacional que no pudo pasar del empate ante Santa Fe en Bogotá.
Era la estrella 13… y todo arrancó con un triunfo con jerarquía ante Quindío en el Campín. Eran otros tiempos.
Hace un par de años el Quindío vs Millonarios ya se había transformado un partido a la medida de un grupo irresponsable que se le paró en la cancha al técnico de turno, y manchó con eso la camiseta. En esta oportunidad ese partido es un duelo gris pálido que no genera ninguna expectativa, y que tiene por lo tanto el peor horario televisivo. La expectativa que se tiene ahora de este Millonarios vs Quindío es un buen punto de comparación que marca lo mucho que ha cambiado la situación albiazul en dos décadas. Mucho se tiene que reformar, y mucho se tiene que trabajar para buscar que un duelo de estas características sea nuevamente uno de esos partidos en que los tres puntos se sumaban automáticamente, e incluso servían como peldaño para alcanzar los títulos.

