Ganan las acciones, no las personas

Muchos socios minoritarios salieron molestos de la Asamblea. Pero así es el sistema.
En medio de la Asamblea Extraordinaria que se llevó a cabo en el Palacio de los Deportes, cuando se definió que habría una elección de junta directiva, apareció una fórmula liderada por los socios minoritarios buscando poner a un miembro representativo en la junta. El elegido fue Santiago Talero, alguien que ya se había ganado la confianza de mucha gente por sus intervenciones en la asamblea anterior, y que contaba con el respaldo de casi todos los que segúían presentes.
La fórmula, en la cual se reunieron representantes de las dos barras bravas y otras barras de Oriental y Occidental, dispuso poner una plancha no-independiente para la elección en la cual Santiago Talero sería el principal y donde también se encontraban nombres de representantes de todas las barras como Germán Maza y John caicedo. La estrategia era ganar esa elección de los no-independientes para buscar, así fuera por coeficiente electoral, dejar a Talero en la junta directiva. Todos los socios minoritarios que aún quedaban presentes en la asamblea votarían por esa plancha y así -en teoría- se lograría la entrada de Talero a la junta.
Cuando llegó la votación de la plancha podría decirse que más del 90% de los asistentes todavía presentes votó por esa plancha, que era la plancha 4. Pero cuando llegaron los resultados el asombro de todos no se hizo esperar: esa plancha 4 solo obtuvo el 0.4% de los votos y toda la estrategia se quemó, lo que hizo que esos asistentes presentes explotaran de rabia y abandonaran el lugar apenas unos minutos antes de la finalización de la Asamblea.
Podría pensarse que de verdad el resultado es increíble y asombroso, pero no se contó con que en este tipo de sociedades no ganan las personas sino gana el número de acciones. Una persona puede votar solita por un solo candidato pero si tiene el 20% del total accionario ya ha dado un avance importante, y 300 personas con el 0.001% de acciones pueden votar por el mismo candidato y aún así sigue siendo un voto diminuto. Así es como funciona el sistema, así pasa con todas las empresas que se conforman como sociedades como está conformada Azul y Blanco. son las reglas de este tipo de democracia, que es democracia al fin y al cabo porque todos tienen voto, pero el voto de los mayoritarios es directamente proporcional a su inversión.
Alfonso Gómez estaba en la plancha 1 y obtuvo el 41% de la votación, tal vez solo dos o tres personas votaron por esa plancha 1 pero esas dos o tres personas tenían el 41% de las acciones en el quórum. Por esa plancha 4 votaron 300 pero todos eran minoritarios y por eso solo obtuvo el 0.4% de los votos. En este tipo de sociedades y en este tipo de Asambleas no ganan las personas sino ganan las acciones. Ese es el sistema y aunque a los minoritarios que salieron enfurecidos el resultado no agradó en lo más mínimo, no hay nada que se pueda discutir.
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