En busca de la autocrítica

En busca de la autocrítica

Es indispensable la autocríca para evitar los errores del pasado.

En estos momentos críticos en que reina la desconfianza y el pesimismo se requiere, por parte de los responsables deportivos, una dosis mínima de autocrítica como señal básica de que sí es posible que hayan aprendido de sus errores, y que la temporada 2010 no será más de lo mismo

Finalmente se cerró la nefasta temporada 2009, en la que Millonarios llegó al peor momento de su historia (o cerca… si este no es el peor momento pega en el palo) después de despilfarrar de plano los avances conseguidos con mucho trabajo a partir de la temporada 2005, y comprometer por lo tanto el futuro en las próximas temporadas. Lamentablemente el porvenir no se presenta como una invitación al optimismo ni a nivel deportivo, ni a nivel dirigencial, pues arrancamos el año con la incertidumbre de la famosa emisión de derechos y el concepto pendiente de Coldeportes, entre otras perlas que van desde adelantos de ingresos por los patrocinadores hasta remodelación del estadio con cierre de la tribuna occidental.

La temporada arranca con la salida de un número importante de jugadores (Gerardo Bedoya, Ricardo Ciciliano, Óscar Córdoba, Rubén Darío Bustos, León Darío Muñoz, Jairo Castillo, Carmelo Valencia, Efraín Cortés y Óscar Briceño) debido tanto a razones deportivas como económicas. Para suplirlos llega otro grupo (Hernán Boyero, Juan Obelar, Yovanny Arrechea,  Estéban Ramírez, Ervin González y Ómar Andrés Rodríguez) en el que están depositadas nuestra esperanza, pero son una incógnita por cuanto algunos vienen de ser suplentes en otros equipos de nuestro rentado, otros ya habían estado acá y no pudieron con la enorme presión que implica portar la camiseta azul y otros son completamente nuevos en nuestro medio.

Por supuesto, siempre esperaremos que funcionen y se conviertan en grandes contrataciones (he recibido buenas referencias de Boyero por parte de amigos Bolivianos) pero cuando se observa que en dos años y medio este proyecto deportivo lleva ya 31 jugadores contratados, de los cuáles casi ninguno aportó algo, queda justificado plenamente la duda y el pesimismo que muchos sienten cuando los responsables deportivos anuncian algún refuerzo. A favor de los extranjeros debo decir que los veo muy motivados e ilusionados por ponerse la camiseta de Millonarios. Suerte para ellos porque nuestro destino está en sus manos, o en sus pies.

En el aspecto deportivo, sin embargo, veo con preocupación que, a pesar del mensaje optimista que da, Luis Augusto García no reconoce un solo error en su gestión, y siempre descarga la culpa en los demás. Esto es preocupante porque la falta de autocrítica es uno de los pilares fundamentales del tropezar con la misma piedra una y otra vez. Imperdible para entender esto la entrevista publicada en el Espectador en http://www.elespectador.com/articulo181450-sera-un-equipo-sentido-de-pertenencia .

Preocupante que el técnico tenga sutilmente quejas contra el grupo de jugadores que sale del club (aunque diga que no tiene nada que reprocharles, el intento de descargarles las culpas es evidente)  pero a renglón seguido no tenga ni una sola queja para sí mismo por ser el responsable directo de la contratación de esos jugadores: Ricardo Ciciliano, León Darío Muñoz, Jairo Castillo, Óscar Briceño, Carmelo Valencia, Ruben Darío Bustos y Óscar Córdoba llegaron bajo el proyecto deportivo responsabilidad de Luis Augusto García (y los 4 primeros con García como DT, incluyendo la repatriación de Briceño después de haberlo ubicado Pompilio Páez en Costa Rica, donde tuvo buen cartel)… únicamente puede decir que fueron “heredados” de la era Vanemerak Efraín Cortés y Gerardo Bedoya, curiosamente dos de los jugadores con mayor rendimiento en los últimos años (al menos hasta el inicio del nefasto 2009).

Preocupante que el técnico afirme que con él, desde hace seis meses,  se cambió la política de plantillas costosas y se priorizó la cantera, cuando la evidencia dice todo lo contrario. Hace seis meses llegaron Briceño, Castillo, Muñoz y Cicliano, y ellos no se llaman precisamente canteranos ni llegaron gratis. Nunca me cansaré de recordar el tema Andrés Salinas o Efraín Cortés vs José Mera cuando se menciona el tema de priorizar la cantera o el patrimonio del club, como tampoco el despido anunciado del entrenador de las inferiores como genial medida para abaratar costos (ignoro si tuvieron la lucidez de reconsiderar esto)... Preocupante que García afirme que cuando “lo llamaron” hace seis meses él se encontraba en sus cuarteles de invierno, cuando él era responsable del proyecto deportivo desde mediados de 2008; y también que deje en el aire que “eso fueron decisiones de los directivos” desmarcándose de todo lo que pasa, cuando los técnicos pasados dejaban claro que él estaba muy involucrado en el día a día de Millonarios.

Y muy preocupante el hecho de que las respuestas de García acerca de los objetivos de este año denoten una gran incoherencia con la realidad: por un lado afirma que el equipo lleva un buen trabajo adelantado y que va a pelear título al final del año, pero cuando se le recuerda el tema del descenso inmediatamente gambetea y dice “un buen grupo no se arma de la noche a la mañana” evadiendo el tema. Millonarios tiene la obligación de sumar muchos puntos, y no hay excusa que valga ante eso.

Espero que el técnico tenga claro que, en un 99% por culpa de su proyecto, arrancamos el 2010 a 5 puntos de la promoción y a 9 del descenso directo, y no se puede dar ninguna ventaja desde la fecha 1. Igualmente, este año clasifican solamente 4 equipos a las finales, por lo que la exigencia es mayor que en la campaña en que orgullosamente dice que “solo faltó un punto”. Un equipo en las condiciones en que arranca Millonarios debe tener unas metas mínimas de puntos que impliquen la entrada a las dos finales, y para eso hubo tiempo pues desde mediados de noviembre sufrimos la última eliminación y todo debía estar planificado desde entonces.

Si algo he aprendido en Millonarios en los últimos años es que cuando se extravía la autocrítica y se empiezan a desviar las responsabilidades es porque las lecciones no se aprendieron, y el terreno está abonado para repetir las faenas que todos quieren olvidar. Igualmente cuando de antemano se observa como los responsables deportivos abren el paraguas (imperdibles igualmente las declaraciones de Barragán en http://www.futbolred.com/liga-postobon/noticias/pretemporada2010/millonarios-en-duda-para-ir-a-ecuador-a-jugar-con-barcelona-de-guayaquil/6929687) o gambetean los temas molestos (aquel inolvidable “no sea malito…”) es natural que surjan las dudas sobre el trabajo que se está realizando, y las expectativas de mejora. Arrancamos el 2010 y la autocrítica sigue desterrada del banco técnico azul, lo que nunca ha sido bueno.

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