¿Se avecinan cambios de fondo?

Leyendo el diario El Espectador esta mañana encontré una noticia bastante importante, que mencionaba un cambio inminente para el próximo año en el sistema de nuestro campeonato. Según la noticia, a partir del año 2010 se presentaría un nuevo patrocinador (debido a la ley antitabaco), y un cambio fundamental en el formato: después de 8 años se volvería al sistema de una estrella por año, cómo se acostumbraba hasta la instauración de los torneos cortos en 2002.
Básicamente lo que, según El Espectador, presentará la Dimayor a consideración de los clubes es un sistema similar al que se utilizó en el campeonato de 1999:
1- Un torneo apertura de 18 fechas (la ida de todos contra todos más la fecha adicional de clásicos) que entregaría un cupo a la Copa Sudamericana 2011 para el mejor equipo.
2- Un torneo clausura de 18 fechas (la vuelta de todos contra todos más la fecha adicional de clásicos) que entregaría otro cupo a la Copa Sudamericana 2011 para el ganador (para esto no se acumulan los puntos de la reclasificación).
3- Dos cuadrangulares, definidos por sorteo, de los 8 mejores equipos de la tabla de la reclasificación.
4- Los dos mejores de cada cuadrangular pasan a una ronda semifinal de enfrentamientos directos con partidos de ida y vuelta (primero del A contra segundo del B, y primero del B contra segundo del A).
5- Los dos vencedores de las semifinales ganan cada uno un cupo para la Copa Libertadores 2011, y disputan la estrella en partidos de ida y vuelta.
6- El cupo restante a Copa Libertadores se lo lleva el mejor equipo de la Reclasificación que no haya llegado a la final, y el tercer cupo a Copa Sudamericana se lo lleva el Campeón de la Copa Colombia.
Lo anterior es solamente una propuesta, y tiene puntos que no se han aclarado (por ejemplo, si es posible que un mismo equipo gane cupos tanto a Libertadores como a Sudamericana), pero el artículo afirma que cuenta con el respaldo de un número importante de equipos.
Hay cosas que se podrán discutir hasta el infinito: si es preferible un torneo largo a dos cortos (en mi opinión tienen mucho más mérito los torneos largos), si es conveniente para los clubes desde el punto de vista económico, etc. También, desde el punto de vista de Millonarios, se puede decir que desde que se instauró la costumbre de clasificar solamente un equipo de cada cuadrangular para la final en vez de dos equipos por grupo para armar un cuadrangular final jamás hemos podido alcanzar la final (las finales y subtítulos de 1994 y 1996 se alcanzaron con la modalidad de dos clasificados por grupo para un cuadrangular final) y que jamás se ha alcanzado una final en los torneos cortos (esto no es culpa de la modalidad del torneo sino de los propios errores administrativos y deportivos).
Pero hay algo que es claro, y que debe ser tenido en cuenta por los responsables deportivos de Millonarios: es muy posible que se produzcan cambios drásticos en el sistema del torneo y el club debe prepararse de la mejor manera. Hoy hay que rematar este torneo clausura de la mejor forma posible (y ojalá con el resultado deseado por todos), pero aquellos que definen el rumbo deportivo deben desde ya estar muy pendientes de los cambios que se produzcan, y empezar a trabajar en consecuencia.
Las palabras conformismo y mediocridad deben ser erradicadas definitivamente del vocabulario de Millonarios, así como los tiros al aire (en realidad todo esto debió ser erradicado desde hace mucho) porque con el nuevo sistema propuesto no se puede regalar absolutamente nada: para ganar un premio intermedio se necesita ser el mejor de todo el semestre (el mejor, no uno de los 8 mejores), y para pelear por el premio mayor se necesita REGULARIDAD a fin de estar en el grupo de los 8 mejores DE TODO el año, y para tener además la opción de alcanzar la Copa Libertadores por la vía de la reclasificación no se puede estar por debajo del tercer lugar DE TODO el año. Igualmente, la Copa Colombia no se puede arrojar a la basura porque otorga otro premio intermedio, un título oficial… y esto es Millonarios a fin de cuentas.
Para poner un ejemplo: con el rendimiento global de este 2008 no alcanzaríamos NINGUNO de los premios. En un torneo largo lo que se pierda en el arranque del año (y especialmente de la forma en que se perdieron todas las opciones en el Apertura 2009) difícilmente se va a recuperar en el Clausura. Lo que se escoja para empezar a trabajar en el mes de enero va a ser DETERMINANTE para todo el año, y difícilmente podrá ser corregido en junio debido a la debilidad financiera del club.
Está por verse si esta propuesta es finalmente acogida, pero el hecho de que finalmente no lo sea, y se siga con un sistema parecido al actual no invalida para nada las lecciones que ya se debieron aprender, y que se tienen que aplicar si se quiere retornar a los lugares de privilegio… pero si se produce un cambio radical en el torneo la necesidad de aplicarlas se vuelve todavía más aguda. A partir del 2010 tiene que haber un nuevo amanecer, y el club tiene que funcionar en base a un proyecto serio, con una correcta planificación y con contrataciones de calidad (y oportunas) que puedan dar de sí lo que se necesita para retornar a la senda de la grandeza… no habrá tiempo para esperar a que nadie recupere un buen nivel, o a que se ilumine y dé el 110% de un nivel mediocre… la espera para tener otra oportunidad si no se hacen las cosas bien puede aumentar de los seis meses actuales a un año (o más si desde junio estamos sin opciones).
Que no nos coja la noche… paralelamente al trabajo de remate de este Clausura 2009 se tiene que empezar a planificar lo que será el 2010 en función de las decisiones que tome la Dimayor.

