Otra vez no alcanzó

Otra vez no alcanzó

Por sexta vez en el año Millonarios se fue arriba en el marcador y por quinta vez terminó sin los tres puntos en el bolsillo. Santa Fe empató el clásico capitalino, los hinchas rojos se fueron -como siempre- celebrando un empate con Millonarios como si hubiera sido la obtención del título del mundial de clubes mientras que del otro lado los azules salimos resignados otra vez y pensando que al parecer para nosotros todo está consumado, cuando todavía falta medio campeonato por recorrer. Carlos Marinelli volvió a mostrar sus dotes de irresponsable y se hizo expulsar de la manera más infantil y tonta cuando Millonarios tenía arrinconado a su rival. Otra vez fue más de lo mismo: demasiada hinchada, poco equipo.

Video de este partido: http://www.losmillonarios.net/Multimedia/Videos-de-Partidos/videos-2009-1-mustang-millonarios-santa-fe.html

Antes de hablar del partido es bueno hablar del contexto: El penúltimo del campeonato (que penosamente puede ser último si Nacional le gana a Medellín) jugaba contra el cuarto de la tabla, el penúltimo del campeonato llevó más gente al estadio que el cuarto -como siempre ha pasado desde 1948-. Solo con esto, hablar del presente de Millonarios es solamente un sinónimo de injusticia. La verdad yo nunca me imaginé semejante respaldo de la gente, quedé gratamente sorprendido al ver la mitad norte del estadio colmada en su totalidad, mientras que al otro lado se veían huecos enormes en Oriental y Occidental. La verdad, por todo ese respaldo, un título sería más que meritorio para esta hinchada. Qué lástima que el presente deportivo de este Millonarios de hoy sea tan lamentable y tan repetitivo.

Millonarios salió con todo desde el inicio del juego. La estrategia era juntar a Sherman con Marinelli en media cancha buscando a Carmelo, que en ataque parecía verse solitario ante los centrales rojos. Millonarios tuvo la pelota, pero Santa Fe tenía una virtud escondida: no tenía el balón pero cuando recuperaba podía llegar en tres toques al área azul, mientras que Millos exageraba en los pases horizontalizados. Millos la tuvo primero, luego de una pifia de Julio tras un cobro de costado que impactó Marinelli incómodo y fue salvado por Suárez casi en la línea de gol. Después fue Santa Fe dos veces: primero con una jugada por izquierda que comprometió a Cortéz y Cuadrado y que al final salvó el primero cuando la pelota se dirigía muy lentamente hacia el arco, y después con un avance de contragolpe por zona derecha de Arrechea que por poco vulnera el arco sur del estadio.

Luis Tejada ingresó por Wilson Cuero y Carmelo pasó de ser el hombre en punta a colaborar por zona derecha. Millonarios apostó al balón largo y a los centros. Tejada tuvo una clara pero se enredó al tratar de dejar en el camino al único cardenal que quedaba previo al portero, pero después tuvo su desquite.

Iban 36 minutos de la inicial, Gerardo Bedoya puso un balón largo muy preciso sobre la zona derecha buscando al panameño quien, aprovechando la desventurada salida del portero, cruzó la pelota a su izquierda para anotar -por fin- el primer gol en Copa Mustang con Millonarios (había marcado en Copa Colombia y en la pretemporada), y como no era para menos, salió celebrando como si hubiera conseguido su primer gol como profesional, pasó por todas las tribunas, se quitó la camiseta y celebró como un infante. No era para menos.

Con el gol el equipo azul pasó a controlar sin problemas la primera parte y en la mitad norte del estadio todo era felicidad. Lamentablemente Millonarios 2009 se ha caracterizado no sólo por perder puntos, sino también por no saber mantener resultados.

Para el segundo tiempo "Bolillo" Gómez realizó un cambio que dio otro rumbo totalmente distinto al partido: infresó a Gutiérrez, el chileno, para sustituir a Bernal. Y solo tuvieron que pasar ocho minutos para que el equipo rojo encontrara el empate y para que el azul volviera a ceder una ventaja en el marcador: pase profundo de Pérez al recién ingresado (del mismo estilo del realizado por Bedoya en el gol azul) y la definición de Gutiérrez duro al palo del arquero para poner el 1-1.

A partir de ahí y hasta la mitad del segundo episodio fue Santa Fe el que impuso las condiciones en el partido mientras en la tribuna veíamos como Millonarios volvía a caer en la repetición, en la falta de sorpresa y en la imprecisión, sobre todo en materia ofensiva. Llegó la expulsión de Ómar Pérez por falta sobre Díaz y el partido volvió a estar para Millos.

Con el hombre de más en el campo, los azules arrinconaron a los rojos en su campo y tuvieron serias opciones de gol claras con Tejada y Milton, quien ingresó por Carmelo Valencia. Del otro lado, entre tanto, Arrechea se las ingenió para poner en problemas a toda la defensa azul, sobre todo por la derecha, en donde el delantero hizo un festín con la zaga Millonaria y hasta le alcanzó para dejar a Seijas en posición de gol y el venezolano erró con el arco a su disposición.

Poco a poco Millos fue creciendo ofensivamente y el segundo gol se veía venir, hasta el minuto 81, cuando pasó otra vez uno de esos sucesos desafortunados para nosotros a los que ya nos estamos acostumbrando: Marinelli se puso a pelear con el árbitro y vio la tarjeta roja, en el acto más tonto e irresponsable de todo el partido y cuando el virtual segundo gol estaba más cerca que nunca.

Ambos equipos quedaron con diez hombres pero para Millonarios el clásico terminó ahí. Santa Fe terminó mejor en el campo mientras que Millos poco o nada podía hacer. Al final, el silbatazo del central decretó otro empate que poco o nada sirve para los nuestros y que deja un sabor a eliminación previa tenaz, mientras que del otro lado y como ocurre siempre, los hinchas cardenales celebraban a rabiar un empate con Millonarios como si fuera lo máximo.

Por eso, los improperios de la gente no se hicieron esperar. Terminó la primera mitad del campeonato y Millos solo logró un triunfo en nueve partidos. Es cierto que hace tres partidos no pierde, pero a punta de empates no se llega a ninguna parte. Tal vez lo más triste de la jornada fue el hecho de ver como otra vez el equipo no puede mantener un resultado a favor, y que cuando está bajo presión no hay ideas ni argumentos, y por el contrario lo que se ve son intentos desesperados de llegar a gol utilizando siempre la misma fórmula repetitiva, trillada y controlada ya por todos los rivales. 7 puntos de 27, muy poco para Millonarios. Y lo peor, es que si Nacional le gana al Medellín el domingo Millonarios será el colero del torneo.

Quiero seguir creyendo y quiero tener viva una ilusión, pero al parecer todo está consumado.

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