Juan Gilberto Funes Baldovino

Juan Gilberto Funes Baldovino

Juan Gilberto Funes Baldovino 

Apodo: El Búfalo de San Luis
Fecha de nacimiento: Marzo 8 de 1963
Lugar de origen: La Punta, provincia de San Luis, Argentina
En Millonarios: 1984,1985
Campeón: No
Posición:  Centro delantero

¿Por qué es una leyenda? El Búfalo de San Luis, autor del gol 3.000 en la historia de Millonarios, logró en su corto paso por el club ganarse el corazón de la hinchada, tanto por sus goles, como su polenta y entrega en el campo de juego. Fue millonario hasta su último día y nos trajo alegrías aún tras su salida del club, al ser campeón de la Libertadores con River Plate, triunfar en Grecia y vestir el uniforme de la selección Argentina, dejando el nombre de Millos muy en alto.

En 1984 llegó en silencio un muchacho de 21 años, grandote –medía 1,80 metros y pesaba 87 kilos–,  con una única misión, que por entonces se pensaba imposible: reemplazar al gran Wílmar Cabrera, aquel goleador de la selección uruguaya que triunfó en Millonarios y que acababa de ser transferido al Valencia de España, en la transacción más costosa del fútbol colombiano hasta entonces.

En sus primeras semanas en el club,  parecía que este muchacho no tenía la jerarquía para jugar en un club de los pergaminos del cuadro embajador, o tal vez su físico le impedía jugar al fútbol en la altura de Bogotá. Nadie daba un peso por él,  excepto el comentarista Jaime Ortiz Alvear, quien seguía hablando maravillas de aquel que acababa de bautizar como El Búfalo de San Luis.

Ortiz tenía razón: Funes poco a poco se fue adaptando al fútbol colombiano, y, de un momento a otro, se convirtió en un verdadero búfalo que generaba temor en los defensas –aún en los más pataduras, pues su fortaleza lo hacía ver invulnerable–. Pero no sólo era fuerza: era amor por la camiseta,  voluntad de lucha inclaudicable, un gran corazón dentro y fuera de la cancha, y mucho, mucho talento. Un fortachón con clase. El Búfalo era capaz de arrastrar diez metros, a punta de fuerza, a dos defensores, pero también era capaz de hacer girar su cuerpo de casi 90 kilos como una bailarina ¡Era increíble!

Funes nos hizo vivir muchos momentos felices, consiguió muchos goles espectaculares, pero el 18 de noviembre de 1984 hizo historia. Fría noche en El Campín, corría el minuto 40 del segundo tiempo y  Millonarios enfrenta a Junior en el octogonal final. Norberto Peluffo cobra rápidamente un tiro libre, Miguel El Nano Prince la baja y la coloca para que El Búfalo de San Luis, de certero cabezazo, anote el gol 3.000 en la historia de Millonarios  (Aunque, a decir verdad, la historia no es tanto el gol 3.000, sino quién lo hizo; ¿alguien recuerda quién hizo el gol 1.000, el 2.000 o el 4.000?).

El Búfalo no alcanzó a durar dos temporadas completas en Millonarios. Cuando llegó era un completo desconocido del interior de Argentina, excepto para los empresarios, quienes, junto a la propuesta de vestir la de Millos, le ofrecieron jugar en España y Buenos Aires. Él se inclinó acertadamente por los colores azul y blanco, pero muy pronto su fama se extendió, su nombre empezaba a sonar como el de una de las figuras más promisorias del fútbol gaucho, y River Plate hizo una tentadora oferta por sus servicios.

Con la banda roja no sólo siguió  siendo millonario, sino también un goleador nato. Se podrían decir muchas cosas; que está catalogado como uno de los cien históricos de River Plate, que vistió los colores de la selección Argentina, que jugó en Grecia con el Panatinaikos, que fue uno de los nombres destacados por Diego Armando Maradona en su autobiografía, o que el estadio de La Punta -su tierra natal- lleva su nombre. Fue un triunfador, sin duda. 

Sin embargo, algo que nunca se podrá olvidar como hincha de Millos,  fue aquel partido en el que River Plate enfrentó al América de Cali en la final de la Copa Libertadores de América de 1986. Funes marcó el gol que le dio el primer título continental al histórico equipo argentino, pero no solo eso: una vez finalizado el encuentro, en medio de la alegría por la victoria, El Búfalo dio muestra clara de cuál era el color que llevaba en el corazón…  “este gol se lo dedico a los hinchas de Millonarios”,  sentenció.

Lastimosamente, ese mismo gran corazón que ondeó en vida el escudo embajador, le jugó aún estando muy joven una mala pasada. Una cardiopatía severa se lo llevó en 1991, para tristeza de todos los amantes del fútbol de verdad. En el glorioso firmamento albiazul, Funes es una estrella fugaz, que apenas duró dos años en el club, pero cuya estela brillará eternamente.

Encuesta
¿Para qué está Millos en el playoff?