Generadores de Violencia

Generadores de Violencia

Opinión de un hincha Embajador en referencia a las recientes actitudes de Luis Augusto García.

El viernes, como lo he hecho toda mi vida, asistí al estadio para ver al equipo de mis amores. Ese mismo que, a pesar de haberlo visto campeón sólo en dos oportunidades hace más de veinte años, le ha dado felicidades incomparables a mi vida. Incluso, las tristezas y los sinsabores acumulados desde 1988 nunca han afectado el orgullo que me representa ser hincha de Millonarios. Por el contrario, cada vez me siento más fanático. Millos, como para muchos otros, es mi estilo de vida.

Pero la experiencia como seguidor fiel me obliga a hacer una confesión: para este torneo no tengo muchas expectativas. A la altura de la tercera fecha del Torneo Apertura sólo aspiro a que las divisiones menores se afiancen y, por lo menos, pueda tenerse una participación digna en el campeonato. La base juvenil de los embajadores debe trabajarse para convertirse en el esqueleto de la tan anhelada estrella 14.

Del juego contra Deportes Quindío no vale la pena reseñar nada en absoluto, pero más allá  del regular funcionamiento del equipo, de los cambios, de la actitud de algunos jugadores, y de la impotencia por no haber vencido a un equipo más limitado que el nuestro, lo que verdaderamente me indigna es la actitud del director técnico de Millonarios, Luis García, y de algunos mal llamados ´´hinchas´´, quienes solo van al estadio a crear un ambiente de guerra -seguramente terminará en una tragedia y todos terminaremos siendo culpables-.

Es inconmensurable que el técnico-dueño de Millonarios, desde que llegó a la dirección técnica del club, lo único que haya hecho es chocar y pelear con los hinchas. García debe entender que Millonarios es pasión y, por consiguiente, los seguidores que estuvimos antes y que vamos a estar después de él tenemos derecho a expresar nuestro inconformismo por las malas actuaciones del equipo.  El viernes, Luis García parecía estar más pendiente de los hinchas que del pésimo funcionamiento del equipo.

De hecho, en el segundo tiempo provocó e insultó a los hinchas azuzándolos con gestos procaces y generó una histeria colectiva que puso en peligro la integridad física de todos los que asistimos a El Campín.  Señor García: ser técnico de Millonarios es un orgullo. El técnico de Millonarios no puede dejarse provocar jamás y debe ser un caballero. Además, al estar al frente del equipo más grande y envidiado de Colombia, debe estar  sicológicamente preparado para recibir las críticas buenas o malas, y más aún cuando el director técnico es uno de los dueños del equipo.  Si a Mario Vanemerak, en su momento, se lo castigó tan fuerte por sus reacciones, a usted se le debería sancionar con mayor ejemplaridad por ser técnico y dueño.

La relación entre los hinchas y García está muy degastada y, tal vez, lo único que la recompondría sería la obtención de un título -pero este año tampoco fue-. García, por su bien, el de los hinchas y el del club, debería dar un paso al costado de la dirección técnica de Millonarios. Claro está: si tiene pruebas de amenazas de algunos  hinchas debería denunciarlas a las autoridades correspondientes; los hinchas de Millos no podemos estar representados por algunos  que viven de amenazar y de generar miedo para lograr sus objetivos personales.

Por: Santiago Garzón - garzon.santiago.m@gmail.com

* Las opiniones expresadas por los(as) invitados(as) a “La voz del Hincha” no hacen parte del manejo editorial de LosMillonarios.net, por ende la responsabilidad de la nota recae sobre la persona que la redactó.

Hazte Fan en Facebook Sí­guenos en Twitter
Encuesta
¿Mejoró Millonarios en su segundo partido de Liga?