Ya van 2O y poco para cumplir los ventiuno no creo en esas cosas pero puede pasar que piensan de esto ya es paranormal esta ecatombe y con el club a punto de liquidacion que piensan ustedes? si lo dicen es por algo atencion a la nota y la fecha de la fuente. y fuera de esta han habido otras mas, ojala las barras organicen algo por que ya es hora depronto nos ayudara, y les da una manito en la proxima asamblea.
Miren lo que paso cuando hiciero el exorcismo en el pascual el america salio de la maldicion del garabato aunque ahora tiene otra creo yo
no molesto mas pero hagamos algo por favor
Que es falta de jugadores, que es falta de técnico, que es falta de apoyo del Distrito. Estas son las hipótesis que cada año dirigentes, periodistas e hinchas dan del fracaso de Millonarios en el torneo colombiano. En consecuencia, cada año se cambian jugadores, técnico y patrocinios, y aun así el equipo “Embajador” continúa con los malos resultados. Es momento entonces de comenzar a creer en diagnósticos alternativos, diagnósticos poco ortodoxos pero no por eso necesariamente errados, como el que he expuesto por todo el territorio nacional en los últimos años y que compartiré con ustedes, estimados lectores, a continuación.
Corría el año 1989. El Cartel de Medellín tenía arrodillado al país, la Perestroika era la palabra de moda y Millonarios, con sus 13 estrellas y la nómina más cara del país, era el bicampeón del rentado colombiano y la principal carta del fútbol criollo para la Copa Libertadores de América. La alegría, sin embargo, no duró mucho, ya que en cuartos de final, en el principal escenario deportivo de los bogotanos, el Campín, Millonarios fue eliminado de la Libertadores por su némesis y enemigo, el hasta entonces equipo de media tabla Atlético Nacional. Como si fuera poco, y por esas ironías de las que está llena la vida, Nacional llegó a la final de la Copa y se vio obligado a jugar el partido de vuelta, frente al Olimpia de Paraguay, en el estadio de Millonarios.
Esa fría noche del 31 de mayo de 1989, horas antes del pitazo inicial del partido definitivo que a la postre le daría el titulo de la Libertadores por primera vez a Colombia, en los alrededores del Campín caminaba lerda y erráticamente un oscuro y bullicioso personaje, ataviado con poncho, sombrero aguadeño y una bandera verdiblanca que apenas permitía entrever los distintivos que lo acreditaban como sacerdote. Según confesó en su momento -con un balbuceo entrecortado que delataba el alto estado de alicoramiento en el que se encontraba- desde hacía más de tres décadas oficiaba como cura párroco de un pueblo olvidado entre las montañas Antioqueñas, y había usado los diezmos del mes para pagarse el viaje y la boleta para ver a su amado Atlético Nacional, todo con la venia de sus feligreses, claro está.
Este oscuro pero pintoresco personaje, antes de perderse entre la multitud que ya hacía su ingreso al “Coloso de la 57” y después de tomarse el último sorbo de aguardiente que le quedaba, miró a su alrededor, peinó su pelo blanco y desordenado propio de un sacerdote rural que ya ronda los 80 años, y pronunció unas palabras que jamás olvidaremos quienes lo presenciamos: “si Nacional se corona campeón en el estadio de quien siempre nos vio con desidia y por encima del hombro; si todos estos arrieros celebramos el campeonato de Nacional en las mismas tribunas de aquellos hinchas azules que siempre nos insultaron y sacaron a piedra, MALDIGO A MILLONARIOS PARA QUE SUFRA 20 AÑOS DE FRACASOS, MALDIGO A SU HINCHADA PARA QUE EL GRITO DE TRIUNFO SE QUEDE POR 20 AÑOS AHOGADO EN SUS GARGANTA”.
En su momento, la maldición del sacerdote sonó como dulce y apasionada charla de borracho. Al fin y al cabo Millonarios era uno de los mejores equipos del país, razón por la cual hablar de su fracaso por 20 años era, por lo menos, ridículo. Sin embargo, desde aquella noche hasta el día e que escribo estas líneas han pasado 17 años y cuatro meses, y el otrora poderoso Millonarios no solo no ha ganado ni un solo titulo nacional desde entonces, sino que se encuentra a tan solo 7 puntos del descenso.
Doy fe que esta historia es cierta. Por años me tildaron de loco por plantear tal hipótesis, pero dado que Millonarios aparentemente va a tener otro año de desilusiones, confio que se le de un poco más de credibilidad a mis palabras. Lo único que tengo que decirle a mis amigos –y enemigos- de Millonarios es: ¡aguanten muchachos, tan solo faltan 3 años más!
Mas que maldicion, eso fue un narco que le paso plata al cheque y a lopez para que se cagaran en Millos. Es que uno tiene que ser muy tarado o muy de malas para que cualquier equipo le pase lo que le paso a Millos por 20 anos con esas ratas. Por que un equipo como Millos bien manejado es la que mina de oro.