Los sospechosos de siempre
Por
Andrés Gómez V.
el 19 de Febrero 2009 8:42 AM | Comentarios (21)
Hace unos años salió una muy buena película que lleva el nombre de esta entrada. Una película que daba gusto ver y cuyos protagonistas no eran dirigentes aferrados a sus cargos, incompetentes para su labor y sobre todo, para hacer que un equipo rico en su hinchada y en su nombre sea pobre en el campo deportivo.
Ellos, son los los sospechosos de siempre, los que dijeron con su paradójica grandeza hace un año que ahora si se meterían a tomar decisiones.
Los que logran imponer un toque de queda para los jugadores pero no para ellos mismos. Sería bueno que ellos se quedaran mejor en sus casa todo el día, vendieran las acciones que tienen, y se dedicaran mejor al playstation, a ver si allí ganan algo.
Ellos, los sospechosos de siempre, los que por miedo algunos jugadores como Andrès Perez no nombran en las razones extrafutbolísticas, los que sacaron a Juan Carlos Osorio, los que contratan a "grandes" jugadores que luego se devuleven, los que logran "grandes" triunfos en las divisiones menores pero no una camada de jugadores que de esperanza, los que intentan vender con quien sabe que mañas jugadores a Italia que salen más vivos que ellos mismos.
Ellos, los sospechosos de siempre, son los que deben irse pero ya, los que se deben llevar a un tècnico que hasta ahora nos ha defraudado como Quintabani, y sobre el cual teniamos mucha ilusión. Ese si que ha sido el gran papelón, pero claro, cuando el mal es un cáncer, poco sirve la mejor droga para el guayabo.
Ellos, los sospechosos de siempre, los culpables de siempre, los que en los últimos años, en las últimas dècadas no han podido armar un equipo competitivo, serio, de talla internacional, son los únicos que pareciera que no entienden que ellos son la torre de babel con los hinchas.
Finalmente, me queda la duda de siempre ¿Por qué será? ¿Qué habrá tan maluco que todos fracasan? ¿Què piramide habrà escondida? ¿A quién le vendimos el alma?...
Me aburre la humillación de cada domingo y ahora de cada miércoles. Me aburre estar enamorado de un equipo que no me devuelve una alegría que no sea adquirida en Cafam. Es un amor, que ahora comprendo sàdico, pero amor al fin y al cabo. Un amor del que en cualquier caso jamas renunciaré. Un amor que llevo en el alma y tatuada en la piel.
Pero creo que ya es justo que los sospechosos de siempre entiendan que fracaso tras fracaso, que engaño con engaño, termina irrevocablemente afectando la pasión.
La hinchada debe hacer sentir su disgusto -pacífica y simbólicamente- con los jugadores, con el técnico, con los sospechosos de siempre recordándoles que cada vez que pierden, que cada vez que fracasan, que cada vez que pisotean la camiseta, afrentan a millones de hinchas, que aman a un equipo que ellos deshonran.
Ya es hora que los sospechosos de siempre se vayan y nos devuelvan la ilusión millonaria, de un equipo que alguna vez fue el mas veces campeòn, el orgullo que valia la pena compartir, un ballet azul, un equipo respetado, con hinchas en todo el país, referente de colombia en el exterior, y no este circo al que le sobran dirigentes y payasos y le faltan personas que de verdad lo amen -como sus verdaderos hinchas- y quieran trabajar por él ...