
Empezado por
Pipe
Editorial
BOYACÁ CHICÓ 2 – 1 MILLONARIOS
Editorial
Lunes 20 de octubre
Por: Felipe Miranda.
Editor Millonarios.com.co
Los embajadores, de discreta actuación, no supieron aprovechar la ventaja parcial y terminaron perdiendo 2-1 contra un Boyacá Chicó ordenado. La hinchada, nuevamente, no se cansa de demostrar por qué es la mejor del país. Editorial…
La hinchada, un capítulo aparte
En el mundo son innumerables los clubes que se jactan de contar con parciales tan grandes como ruidosas, sin embargo, no son tantos los que, a su vez, tienen el privilegio de estar respaldados por un factor envidiable: la fidelidad.
Las participaciones destacadas de un equipo elevan, indudablemente, el número de espectadores por partido. Incluso, en Colombia se ha visto un fenómeno singular: clubes chicos, tras campañas admirables, no solamente han bordado la primera estrella en su escudo; también han adquirido, de un momento a otro, un expansión inexplicable en sus seguidores.
No obstante, con el declive en los resultados -infaltable-, las asistencias vuelven a ser precarias y la ola de nuevos hinchas se pierde en un lugar sin retorno. Es más, nuestro país puede ser el único en donde un equipo “grande” lidera casi la totalidad de una temporada y el número de espectadores por encuentro no supera los 5 mil (habrá que reformular, entonces, el adjetivo).
Por otra parte, cuando objetivos primordiales como ser campeón o participar en ediciones contiguas de la Copa Libertadores de América se cumplen, muchas hinchadas se ufanan del acompañamiento masivo que, como es de suponerse, es tan efímero como su incondicionalidad.
Bajo esas condiciones, cuando los seguidores albiazules cumplen veinte años sin celebrar un campeonato nacional, el acompañamiento de la hinchada millonaria es el único digno de elogiar en el medio colombiano.
Al hablar de los hinchas de Millos no hay que recurrir a anécdotas o buenas campañas; simplemente rememorar cada juego en condición de local o visitante. Marcos como el de ayer en Tunja son costumbre en la mejor fanaticada: una hinchada que enamora; al igual que su equipo, nació grande.