¿Que les parece esta? Háganle las correcciones que les parezcan, y envíela a Paché, a Casale y a cuanto periodista se les ocurra (les recuerdo que IMA y CAV no son periodistas así que no gasten pólvora en gallinazos

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Estimado X:
Le escribo el día de hoy, en mi calidad de hincha del club deportivo Los Millonarios, para sentar mi posición de rechazo a la inaudita sanción que la Dimayor aplicó al técnico de nuestra institución Mario Vanemerak.
Cuando se analiza el caso de las sanciones a Mario Vanemerak se encuentra uno con una situación de absoluta inequidad entre las sanciones que recibe Vanemerak por parte de la Dimayor y las que reciben otros personajes del fútbol que cometen acciones tan graves como las que se le imputan a Vanemerak, o incluso más. Eso empieza a desestabilizar el trabajo de un plantel, y las esperanzas de la mayor hinchada del país, que se encuentran masivamente al lado del entrenador en esta situación y empiezan a albergar dudas acerca del juego limpio debido a tan exagerada sanción, no solo injusta sino ilegal.
El fútbol colombiano ha presentado un largo historial de situaciones conflictivas dentro del campo (Pinto vs Comesaña, Carreño vs Umaña, Valderrama vs Ruíz, etc) y provocaciones a la tribuna (Diego Umaña, Leider Preciado, Edgar Carvajal, Víctor Aristizabal y Alexis García, entre otros, contra la hinchada de Millonarios) que han recibido sanciones moderadas en el peor de los casos (y nunca en las provocaciones). Por esa razón, y revisando los casos más recientes, la sanción a Mario Vanemerak luce como una de las acciones más arbitrarias recibidas por un hombre del fútbol en nuestro país.
En el primer clásico caleño del año se presentó un espectáculo lamentable que involucró a los dos técnicos, incluyó provocaciones a las hinchadas rivales por parte de algunos jugadores, se presentó una batalla monumental entre hinchas y policías… se presentaron sanciones fuertes que sin embargo fueron reducidas por realizar contribuciones a la salud pública (donaciones de sangre de la barra Barón Rojo) y por un abrazo ante las cámaras entre los técnicos.
En el clásico Bogotano se presentaron hechos muchísimo menos graves que los de Cali: no hubo peleas, no hubo provocaciones a la tribuna, las dos hinchadas se comportaron con civismo y lo más grave fueron las protestas del técnico y los jugadores de Millonarios hacia el central del partido, y un cruce verbal entre Vanemerak y Pecoso Castro, técnico de Santa Fe, motivado por una provocación de este último (aunque él lo niega y afirma que jamás lo ha hecho y jamás lo haría, sus antecedentes como provocador fueron vistos por todos los televidentes que siguieron el partido América vs River de la copa libertadores 2003)… la postura de las autoridades fue completamente opuesta a la de Cali y en vez de promover la reconciliación (abrazo entre Carreño y Umaña) decidió hacer de Vanemerak un caso ejemplar colocándole una sanción más fuerte que la de Carreño (Vanemerak no agredió a nadie, Carreño intentó agredir a Umaña en la cancha, invadir el camerino y provocó a la hinchada rival) y bastante cercana a la de Umaña (Vanemerak no agredió a nadie, Umaña agredió a un colega a traición).
Pero lo más grave viene después. Por los hechos ocurridos en la ciudad de Pasto (que consistieron básicamente en el derribo de una puerta) se le está imponiendo a Mario Vanemerak la sanción más fuerte que se ha visto en nuestro país, acabando prácticamente con su carrera profesional al prohibirle ejercer su profesión por tres meses (vienen a la mente las imágenes del abrazo de los técnicos caleños, y la única conclusión de la hinchada de Millonarios es que Mario Vanemerak es el único que no merece la oportunidad del arrepentimiento y la enmienda a los ojos de la Dimayor).
La inequidad de la medida salta a la vista: por poner solo un ejemplo, Vanemerak puso en peligro la integridad de una puerta, solo una puerta. Umaña puso en peligro la vida e integridad de un colega pues un golpe a traición en la sien puede matar a alguien (¿ya se nos olvidó que por un golpe similar propinado por Rolando Schiavi, Blas Pérez sufrió la perforación del tímpano de uno de sus oidos?)… es más, Umaña era reincidente (¿o se le olvidó a la Dimayor las declaraciones ofensivas y provocadoras que dio en el Campín al término del partido Millonarios vs América en el clausura 2007?... con una hinchada menos civilizada que la Bogotana eso pudo conducir a una tragedia como en Cali). Claramente los hechos que rodean a Mario Vanemerak son juzgados con un rasero diferente al de sus colegas de profesión.
Más grave aún, la medida adoptada por la Dimayor no es solo inequitativa e injusta sino ilegal. El artículo 45 en el que se basan para imponerle la sanción a Vanemerak se refiere solo a agresión o intimidación ejercida sobre personas que realicen funciones de la Dimayor… ¿alguien puede explicarle a la hinchada de Millonarios, y a la opinión pública, cuál es el cargo que ejerce en la Dimayor la puerta del camerino norte del Estadio La Libertad de Pasto? ¿La puerta es un ciudadano de bien, paga sus impuestos? Claramente esta sanción, que olvida los principios elementales del derecho como el de escuchar a las dos partes (seguramente la puerta no estaba en condiciones de declarar y por eso no se llamó a Vanemerak, para ser equitativos) antes de juzgar y condenar… esto arroja muchas, muchísimas dudas acerca del juego limpio de nuestro rentado porque estamos en la recta final del campeonato y la Dimayor se salta sus propias reglas para imponer una sanción que afecta no solo al técnico sino al plantel que está prendido en la lucha por la clasificación a semifinales (y eso sin mencionar la falta de transparencia en la resolución de sanciones, que hace que todos los sancionados puedan pagar fechas en la Copa Colombia excepto los jugadores de Millonarios).
En conclusión, la hinchada de Millonarios reconoce que el técnico Mario Vanemerak se equivocó al derribar la puerta del camerino del estadio La Libertad (cosa que el mismo Mario ha reconocido), le pide mayor autocontrol de cara al futuro (cosa a la que Mario se ha comprometido) y acepta que esa equivocación con daño en propiedad ajena debe tener una sanción (una sanción justa y acorde a los hechos, como pagar de su bolsillo la reparación de la referida puerta) pero rechaza enfáticamente que la Dimayor pretenda utilizar a Mario Vanemerak como chivo expiatorio de todos los problemas del fútbol colombiano, y pretenda imponerle una sanción desmesurada, injusta e ilegal. Ante tamaña injusticia la hinchada de Millonarios rodea y apoya incondicionalmente a su técnico.
Gracias.