Como ya todos lo saben, la semana que se está terminando fue una semana muy dura para nuestro equipo. Parecía que todo se iba a ir al diablo y con tan solo dos partidos jugados. Mario Vanemerak convulsionó todo el entorno azul ante la negativa de algunos dirigentes por traer al atacante africano Eric Obinna. Hubo amago de renuncias y tras empatar con el Cali en Cali (meses atrás ese hubiera sido un resultado satisfactorio para varios de nosotros) parecía que de nuevo debíamos cambiar de DT en situaciones muy parecidas a las que rodearon la salida de Juan C. Osorio hace unos meses.
Los hinchas ya desesperados de ver cómo la historia se repite y de no poder concentrarse en su equipo y en la parte deportiva (una muestra de eso es que esta entrada no hace referencia al partido de mañana) exigen renuncias de todos menos del DT y de los jugadores. Varios grupos en Facebook piden la salida de todos los directivos. Comentarios en este blog piden ya terminar con esta zaga de directivos que tienen a muchos con la ilusión rota. Definitivamente para ser hincha de Millos hay que tener mucho aguante…
Ante semejante convulsión, decidí (al igual que los realizadores del Blog de El Tiempo) esperar y pensar. No quería redactar nada con la cabeza caliente o sin que la crisis se hubiera decantado. Ya ad portas del partido contra Equidad, quiero hacer algunos comentarios sobre este tema:
Falta unidad
Una de las premisas fundamentales de la administración de Juan Carlos López siempre ha sido la unidad de los socios de Millonarios. Gracias a su gestión se vivieron épocas de consenso entre los dirigentes azules. Parecía que la fragmentación interna que casi acabó institucionalmente con el Club había sido superada. Sin embargo, este modelo aparenta estar en crisis. Las voces de García, Robledo y Reyes parecen estar en otra sintonía diferente a las de Juan Carlos López. Unidad por unidad no sirve. No vale. Unidad debe significar confianza, objetivos comunes, solidaridad… Lo que hay que buscar es que los dirigentes (gústennos o no) tengan agendas comunes y que compartan objetivos. Millonarios no es un trampolín para aumentarle el ego a ningún dirigente. Es una pasión y una responsabilidad directa con millones de hinchas. Esa pasión se respeta.
Soledad
Siento, como lo dijo Antonio Casale en El Alargue el pasado lunes, que Juan Carlos López se está quedando solo. Soy de los hinchas que le da mucho valor a lo que ha hecho López y confío en él así haya cometido errores deportivos (como él mismo lo reconoció en esa misma entrevista con Casale). Creo que López es un activo para la institución. Creo en López. No comparto las opiniones que tratan de compararlo con otros dirigentes del Club. Un Club en el que al presidente le toca darse todo los golpes, recibir todas las críticas y tragarse todos los sapos mientras los demás dirigentes solo figuran y aparecen en las buenas o para dar garrote, no es sostenible. Por favor, los dirigentes de Millos son varios, no uno solo. Es importante que se pongan de acuerdo y asuman sus responsabilidades. De nuevo: Millonarios no es vitrina para inflar pretensiones políticas, es una pasión que se respeta.
Vanemerak, Reyes y los medios
Lo más lamentable de la semana que pasó fue el uso indiscriminado que hicieron tanto el técnico como algunos dirigentes para mandarse mensajes. Que Vanemerak dice que Reyes y García hicieron esto; que Reyes dice que si Vanemerak no le pide perdón entonces aquello… Esta dinámica simplemente confirma que la comunicación al interior del Club entre actores tan importantes como el DT y el Sr. Reyes es mínima. Señores, si queremos soñar, si queremos tener una ilusión, debemos construir sobre la confianza. Repito: construir. Eso es lo que se merece el hincha que cada semana va al estadio. Es lo que se merece el hincha que sufre.
Democratización y venta
Varios ven como salida la posible democratización del Club o la venta a una corporación que tenga mucho capital. Lamentablemente la democratización por ahora no es posible por temas legales. La venta a una corporación es una salida más fácil pero con un sinnúmero de riesgos. Para mi una sola cosa es clara en este tema: sea quien sea el dueño de Millonarios, lo único que quiero es que entienda el tamaño, la dimensión, la relevancia de esta institución. Puede ser quien quiera, pero si entiende lo que significa Millonarios me quedo tranquilo pues tomará decisiones que la hinchada tendrá que comprender.
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Amigos, desde el primer día que escribí este espacio señalé que este sería un espacio para la versión oficial del Club. Quien quiera oír críticas destructoras bien puede dedicarle su tiempo a un par de periodistas que cuentan con programa radial propio. El hecho de tener la versión oficial del Club no me impide criticar cuando creo que se debe hacer. Sin duda lo ocurrido esta semana es lamentable. Es una señal muy negativa a estas alturas del campeonato. Es claro que un par de derrotas en línea sacudiría a toda la institución no solo en lo deportivo sino en lo institucional.
Mi llamado es a hacer una evaluación fría de la situación. Revisar con honestidad los últimos 4 años del Club y comparar la situación reciente del Club y aquella que vivió en el pasado reciente. Revisar con la cabeza fría cuál es la solución para que en Millos haya fuerzas constrictivas y no destructivas. Lo repito sin complejos: para mi Juan Carlos López es una fuerza constructiva. Para todos aquellos que hemos creído que el proceso reciente que se ha adelantado en Millonarios (equipo propio, patrocinadores, Copa Sudamericana, pago de la deuda, etc.) es el comienzo de la gloria futuro del Club, esta semana nos ha dejado sin aire. Sin embargo, estaremos mañana en el Campín alentando al equipo, pues jamás apoyaremos las iniciativas torpes que invitan a no ir al estadio. No ir al Campín es imitar actitudes que muchas veces se les critican a los mismos dirigentes que se pretende desterrar. No nos equivoquemos nosotros.