Que cosas ¿No?.... Vanemerak señala públicamente a Reyes, y en cuestión de horas ya arrancan artículos como estos a atacarlo (sin mencionar ni una palabra sobre el otro lado del asunto, el más importante: el de la actuación de Reyes y sus compañeros).
Excelente recopilación de Milloneto, pero le faltó la más baja, la que ataca el mayor éxito deportivo de Vanemerak:
El primero –y probablemente el más doloroso– fue en aquella noche de noviembre en el partido contra el América de México en la semifinal de la Copa Suramericana. Gerardo Bedoya se lesionó cuando ya se habían hecho los tres cambios. El técnico no lo sacó sino que lo dejó que anduviera allí en el campo, herido, impotente, perdido en la batalla. La imagen de impotencia, de derrota del jugar se transmitió a todo el colectivo y se extendió hasta la tribuna. Fue una decisión equivocada. Eso no se le hace a una afición, menos a un club y lo más grave a un jugador profesional cuya integridad física debe defenderse por encima de cualquier otra cosa. Los jugadores viven de sus músculos. Son la esencia de su vida. Y exponerlo a una situación de riesgo es un hecho imperdonable.
Ahora resulta que la causa del tercer gol fue que Bedoya trató de seguir en la cancha y no se rindió inicialmente al dolor... la próxima que dirá ese sorete es que Alemania perdió con Italia la semifinal del 70 porque el técnico alemán no sacó a Beckenbauer lesionado (en una de las más recordadas postales de los mundiales: el Kaiser con un brazo inmobilizado por un esguince de hombro) y eso desmotivó a Müller, Overath y compañía... o que Pedernera es un criminal de guerra por permitir que Cobo Zuluaga teminara el partido del 62 contra la URSS con dos costillas rotas, aún cuando el jugador jamás dejó entrever que estaba lesionado, y ni se le pasaba por la cabeza pedir la salida.
Ahora resulta que Vanemerak obligó a Bedoya a seguir en la cancha cuando este le lloraba y le pedía que lo dejara salir. Si lo recuerdan bien, Vanemerak acomodó a Bedoya en la cancha en una posición avanzada, casi sin moverse, así que ni se exigió físicamente ni el equipo quedó peor que si Bedoya estuviera afuera (creo que trató de seguir esperando una eventual pelota quieta, nada más).
Y seguramente cuando Bedoya finalmente salió de la cancha, Vanemerak trató de impedirlo y lo amenazó con echarlo si no seguía jugando.... ahhhh, y la memoria ya me está fallando porque creía recordar que la imagen que extendió a la tribuna (y a Barraza, como lo puso en su artículo, ese sí buen artículo) el intento de Bedoya de continuar después de la lesión, y su posterior salida, fue de admiración, admiración que derivó en aplauso... no una imagen... ¿de que?...ahhh, si de "impotencia y derrota".