Bogotá, marzo 13 de 2007
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Señores
Asamblea General Ordinaria de Asociados
Club Deportivo Los Millonarios
Bogota
Hoy quisiera compartir con ustedes el resultado del análisis que se hizo de las circunstancias por las cuales ha pasado la Corporación Club Deportivo Los Millonarios desde 1999 hasta la fecha.
De la misma manera, exponer las conclusiones a las que se ha llegado y señalar las recomendaciones que se tienen para que esta Corporación se constituya en una empresa dedicada no sólo a conseguir logros deportivos, sino también a conformar un modelo de desarrollo empresarial, ejemplo a seguir.
1. ASAMBLEAS ORDINARIAS Y EXTRAORDINARIAS
El Club ha realizado desde 1999 ocho Asambleas ordinarias y seis extraordinarias. Las primeras nunca han producido una sola decisión de fondo, que permita al Club adaptarse a las necesidades empresariales del siglo XXI. Nunca se ha aprobado una solicitud para que la corporación reestructure sus estatutos o su estructura corporativa, financiera o deportiva. Un ejemplo de esto es la reestructuración administrativa que se solicitó hace más de un año y que hasta hora no se ha empezado a estudiar.
Todas las Asambleas, mantienen el mismo común denominador:
1. Poca preparación de los asociados para debatir los problemas de fondo.
2. La mayoría de los asistentes vienen por cumplir un trámite: apoyar con su voto compromisos políticos adquiridos con el Presidente, con los miembros del Comité ejecutivo o con amigos de éstos.
3. Por consiguiente, no se cuestionan sus actuaciones ni mucho menos se les interroga.
4. Este comportamiento se mantiene, o es igual, para los que pretenden ingresar, como hoy, al Comité ejecutivo o a la Presidencia del Club.
A medida que transcurra esta presentación, ustedes podrán entender el daño que se le ha hecho a Millonarios por no tener una Asamblea que cumpla sus funciones a fondo: estudiar, cuestionar, debatir y exigir al Presidente y al Comité ejecutivo.
Las Asambleas extraordinarias han tomado dos decisiones de fondo que han afectado considerablemente el funcionamiento del Club:
1. La suspensión de la emisión de nuevos derechos y
2. la aprobación para que Millonarios fuera admitido en un acuerdo de reestructuración de obligaciones con todos sus acreedores, internos y externos, en términos de la ley 550 de 1999.
2. COMPOSICIÓN DE LOS ASOCIADOS
La razón aducida por el presidente del Club para suspender esos aportes, hoy llamados derechos –que sirven únicamente para tener derecho a voz y voto en la asamblea del Club–, era que simplemente esos aportes o derechos vendidos por el Club a $60.000 cada uno, pasarían a valer $300.000, debido a una presunta valorización por un proyecto de construcción de un estadio de fútbol para Millonarios.
Esta decisión trajo consigo varias consecuencias que tocaron profundamente las finanzas del Club. En primera instancia, prohibir la capitalización del Club a través de los aportes, que son los únicos que generan derechos y que, a su vez, le dan participación al asociado con voz y voto en la asamblea. De esta forma, se violó el derecho a la igualdad y a la sana competencia, para beneficiar a una minoría, reservando exclusivamente para ellos el control de la Asamblea, el Comité ejecutivo, la Presidencia y la Administración. Adicionalmente, esta medida facilitó el mercado negro de recompra y especulación de derechos, permitiendo que estas personas naturales o jurídicas se consolidaran en el manejo y control del Club. Así mismo, la medida abrió las puertas para que algunas personas se beneficiaran económicamente, directa o indirectamente, sin hacer aportes reales a la corporación. Los resultados de todo esto son sorprendentes: la Corporación entró en causal de liquidación y se acogió a la ley 550. Esta prohibición, supuestamente de carácter temporal mientras se aprobaba la construcción del estadio, hizo que, adicionalmente, no aumentara el número de asociados y si se perdiera la asistencia de muchos de ellos.
Para la Asamblea Extraordinaria de 1999 el Club contaba con 3.377 asociados y 30.843 derechos sociales, números que se mantienen hasta la fecha. De los 3.377 asociados, menos de 120 hacen uso de su derecho de voz y voto y sólo una persona jurídica, tres naturales y un grupo conformado por tres personas controlan la Asamblea, el Comité ejecutivo, la Presidencia y la Administración.
La composición de los asociados a partir de la prohibición es la siguiente:
1. Consejo Nacional de Estupefacientes 8.354 derechos
2. Santiago Rendón 3.906 derechos
3. Luís Augusto García 3.287 derechos
4. Juan Carlos López 2.501 derechos
5. Grupo Notables: Álvaro Dávila 791 derechos
Francisco Chalela 749 derechos
Guillermo Santos 717 derechos
TOTAL 20.305 derechos
Además, 10.538 derechos repartidos entre asociados allegados a Juan Carlos López, Luís Augusto García, Santiago Rendón, el minoritario Grupo de Notables, asociados independientes, como yo, y un gran número de asociados que no volvieron a hacer presencia ni a entregar poderes para su representación, cansados y desilusionados por el manejo del Club.
La Institución no cuenta con estadísticas exactas ni sabe quienes son efectivamente sus asociados, lo que hace difícil conocer su real composición. Cerca de 3.350 asociados somos convidados de piedra y nuestras opiniones, sugerencias o deseos de participación en igualdad de condiciones no son tenidas en cuenta, son recibidas con burla y displicencia.
Como ustedes podrán apreciar, aprovechando la prohibición existente, las alianzas y pagos de favores entre estas cinco personas están a la orden del día, para lograr el manejo de la Asamblea, la rotación en el Comité Ejecutivo, la Presidencia y así lograr el objetivo más importante, el control de la administración de la Corporación Club Deportivo Los Millonarios. Independientemente de cómo se logren los acuerdos y cómo se distribuyan los cargos, siempre serán los mismos.
Ahora veamos qué hay detrás de esa composición de asociados que en forma abusiva, irrespetuosa y hasta maquiavélica se montó en Millonarios. ¿Qué es lo que hace que una Corporación sin ánimo de lucro como Millonarios, sea tan llamativa para estos señores que están dispuestos a firmar cualquier tipo de alianzas con tal de obtener el control y manejo absoluto de la Institución? ¿No es extraño que una Corporación sin ánimo de lucro, con unos derechos que no son títulos valores y que, por consiguiente, no generan patrimonio ni utilidades, que tiene un pasivo acumulado de $19 mil millones de pesos y que está en la ley 550, haya vendido derechos en el mercado negro hasta por $250.000 pesos cada uno?
Veamos si podemos resolver “esta sopa de letras”.
El decreto ley 1228 de 1999 expedido en la época del “finado Gacha” determinó que, aunque los clubes con deportistas profesionales estén constituidos de acuerdo con las normas del derecho privado, el presidente y los miembros del comité serán elegidos por cuatro años y reelegidos por otros dos periodos para un gran total de doce años. Aunque Coldeportes tiene la inspección, vigilancia y control de los equipos profesionales de fútbol, no tiene las funciones de una Superintendencia de sociedades, por lo tanto, no tiene herramientas para intervenir y todas sus actuaciones están enmarcadas en el Código de procedimiento administrativo; esto hace que cualquier trámite de investigación, vigilancia y control sea tan engorroso que ninguna investigación lleve a un resultado.
En pocas palabras, Millonarios, como cualquier otro equipo profesional de fútbol, incluyendo la Federación de fútbol, es una rueda suelta del sistema que al final nadie controla. Una cosa es administrar una corporación sin ánimo de lucro y otra cosa es manejar esa corporación bajo los principios de una sociedad privada de carácter comercial. Por eso, a estos señores les interesa que Millonarios se mantenga como una Corporación sin ánimo de lucro y que sea “vigilada” por Coldeportes; de ninguna manera les conviene que la Superintendencia de sociedades, supervalores y el Código de comercio sean sus entes de control natural, razón por la cual, propuestas como la mía de redactar “un articulito” que sólo diga: “Permitir que las corporaciones sin ánimo de lucro puedan transformarse, sin liquidarse, en sociedades anónimas”, tenga tantos enemigos.
En estas circunstancias proponer la creación de una sociedad anónima es todo un sacrilegio. Se ha preferido llevar el Club a la quiebra antes que permitir su capitalización, transformación y recomposición de asociados. ¿Entienden ustedes cómo medidas tan sencillas, obvias y simples de desarrollar en cualquier empresa comercial no se puedan llevar a cabo en Millonarios? Yo si lo entiendo, ¿quién va a soltar semejante piece of cake? Primero, no se invierte; segundo, no se arriesga un solo peso ni un solo centavo; tercero, se gana dinero; y cuarto, todo es gratis.
Sigamos adelante. ¿En qué estamos hoy? ¿Cómo se está trabajando para que estos señores consoliden su poder en Millonarios? Hay dos fórmulas, ninguna excluye la otra. La primer es la presión que actualmente se centra en ese asociado tan incómodo que es la Dirección Nacional de Estupefacientes, la idea que se está vendiendo desde hace algún tiempo, liderada por los doctores Juan Carlos López y Franco, este último expresidente del Club y quien acaba de vender todos sus derechos y los de su familia al señor “Chiqui” García, es “democratizar” los derechos que tiene esta entidad en Millonarios y venderlos a través de las Cajas de Compensación a sus afiliados, a un costo de “promoción” de $250.000 pesos cada uno, nadie podrá comprar más de dos derechos. ¿Qué se quiere lograr con esto?
Por una parte, con esta “democratización” se pretende diluir ese porcentaje mayoritario en cabeza de la Dirección Nacional de Estupefacientes y, por otra, se pretende que esta misma entidad devuelva el producto de la venta de esos derechos, aproximadamente 2.000 millones de pesos, por concepto de pago de patrocinios. Esta medida, además de financiar futuros negocios de la administración, va a fortificar el mercado negro de reventa de derechos vendidos a los trabajadores de las Cajas de Compensación Familiar. ¿Será que alguna de estas cinco personas mencionadas, que controlan el Club y que han venido comprando derechos en el mercado negro, no están interesadas en la recompra de esos derechos?
La segunda fórmula, si no se logra diluir a Estupefacientes, lo mejor es obtener el control del Club mediante la asociación de Santiago Rendón, Luis Augusto “Chiqui” García y Juan Carlos López. De esa forma se matan tres pájaros de un solo tiro: el doctor Rendón asegura una fuente de compra y venta de jugadores a través de su empresa, el señor “Chiqui” García podrá seguir acomodando a sus jugadores y a su gente para lograr la presidencia del Club Los Millonarios y concretar su aspiración personal de ser el dueño de esta Institución, y el señor Juan Carlos López seguir administrando las utilidades del negocio.
Observada la reventa de derechos, es inevitable preguntarse ¿por qué un Club como Millonarios se encuentra en la situación en la que está?, ¿quiénes son sus directos responsables y qué nos espera? Por esto quiero que ustedes escuchen al doctor Juan Carlos López, presidente de esta Institución, en una entrevista que concedió a la Revista Dinero, el 5 de agosto del año 2005, a raíz de la compra de unos derechos al señor Jairo Hernández, asociado de este club y muy conocido por todos ustedes. Dice el doctor López: “Es cierto, adquirí unos derechos que han dicho que compré subprestisciamente. Aquí había un accionista y quiso venderlos. Recibió ofertas y con un grupo de amigos, le hice una. Buscamos tener influencia sobre el equipo y esperar que esto cambie. Es una inversión a futuro. Esto va a ser un gran negocio y va a cambiar más temprano que tarde.
Parece que el futuro le llegó al doctor López, pues ahora tiene influencia sobre el equipo, tiene socios como los señores García, Fidel Martínez y otros más. Sin duda, muchos asociados como yo queremos entender y compartir sus enseñanzas para que nos explique cómo es eso de que “esto va a ser un gran negocio”. El doctor López acaba de vender 1.000 derechos al señor Martínez, dueño de la compañía Sotroandes y nuevo patrocinador de Millonarios, y 100 derechos más a otro amigo. ¿Cómo un inversionista cualquiera, si se le puede llamar así, que no esté interesado en participar en la administración del Club ni en financiar la compra de jugadores, puede lograr una tasa interna de retorno que justifique, no su inversión, sino su aporte comprando derechos que no son títulos valores y que, por lo tanto, no generan ni patrimonio ni utilidad?
La verdad es que a este tema le hemos dado muchas vueltas, pues hemos consulta con varias bancas de inversión. La conclusión es que esos derechos no tienen un valor real en el mercado, por no estar reglamentados ni ser títulos valores, sólo tienen un valor sentimental entre los asociados. Esos derechos son sólo una utopía. Esa es, precisamente, una de las dificultades que tiene el Consejo Nacional de Estupefacientes para colocarles un precio a esos derechos. ¿Se imaginan qué le puede pasar al Director Nacional de Estupefacientes si vende derechos de Millonarios a $250.000 pesos al público y días después el Director Nacional de Regulación Financiera del Ministerio de Hacienda y Crédito Público reglamenta esos derechos, si nos va bien, en $2.000 pesos cada uno?
La única explicación que todos tenemos de por qué alguien decide comprar esos derechos en el mercado negro, sin importar su precio, es que esa compra le va a permitir, como dirigente, hacer contrataciones, definir comisiones, realizar traspasos, comprar jugadores y decidir los valores de los patrocinios.
En el libro de actas del Comité ejecutivo encontramos, con relación a la contratación del jugador Briceño, la siguiente afirmación del doctor Juan Carlos López: “La única posibilidad que tenemos, por ahora, de adquirir los derechos deportivos del jugador Briceño es que uno de nuestros patrocinadores, Sotrandes, entre a financiar la compra de los derechos deportivos de éste y otro jugador; obviamente este será un negocio interesante para Millonarios dado que el riesgo de la inversión sólo la asumiría Sotrandes. En consecuencia, los derechos deportivos son de Millonarios, a pesar de que la inversión la efectúa Sotrandes”.
“De conformidad con la legislación FIFA que así lo autoriza, los Derechos Económicos estarían en cabeza de Sotrandes. Si en el futuro se produce la venta del jugador se procedería de la siguiente forma: Se devuelve la totalidad de la inversión realizada por Sotrandes, y de la utilidad restante, si la hubiere, Millonarios tendría un porcentaje de ganancias, para lo cual se sugiere efectuar una próxima reunión con los representantes de Sotrandes”.
En el Acta del Comité ejecutivo del 26 de noviembre del año 2006 se confirma la política a seguir del Presidente en relación con la contratación de jugadores. Dice el doctor López: “El jugador Efraín Cortés vale $300.000 dólares, y como Millonarios no tiene recursos disponibles para esta inversión, Sotrandes la realizaría al igual que lo del jugador Briceño. Se entiende en todo caso que los Derechos Deportivos son de Millonarios, los Derechos Económicos serían de Sotrandes”. Faltaría establecer el porcentaje de utilidad que le corresponde al Club en el caso de que dichos jugadores sean transferidos a otro equipo. Reitera el doctor López que el riesgo total, en el caso de que los jugadores no se vendan o se lesionen, lo asume Sotrandes y Millonarios no tendría una experiencia negativa como sucedió en el caso de Jorge López Caballero.
Esta iniciativa demuestra una vez más que el Club es un pasamanos y una fuente de ingresos para terceros, o explíqueme alguien, cómo esta institución, después de 60 años de existencia, no cuenta con un campo propio donde se pueda practicar el fútbol.
Usted, doctor López, está volviendo por los pasos de su antiguo colega y expresidente del Club, el doctor Jorge Franco, quien financiaba con terceros la contratación de jugadores y que hoy está ad-portas de una investigación ante la Fiscalía General de la Nación, por posible ingreso de dineros del narcotráfico en la compra de jugadores. Es importante recordar que esto representa una violación a lo dispuesto en el decreto ley 1228 de 1995, artículo 16 y otros. Es claro que la ley no permite que los clubes profesionales de fútbol se financien con dineros de personas o empresas privadas.
¿Qué lógica tiene tratar de mantener un club de jugadores profesionales de fútbol bajo la figura de corporación sin ánimo de lucro? ¿Qué persona que no esté interesada en la administración del club o en realizar negocios personales a través de éste aporte, (no inversión), en una corporación como Millonarios que no expide acciones sino derechos y que no genera ni patrimonio ni utilidad? Estoy seguro de que ni siquiera los anunciados dueños de este Club aportarían, sin esperar a cambio alguna retribución. Estos señores tienen aportes, no inversiones, en derechos del Club, una suma cercana a los 3.000 millones de pesos, de los cuales ni un solo peso le ha llegado a Millonarios. Creen ustedes que el Presidente de la República, su Vicepresidente, la DIAN y la Superintendencia de Sociedades se comen el cuento de que ellos no esperan ningún retorno de su aporte, no inversión; que solamente son unos filántropos dedicados a las obras de arte o a la venta de antigüedades recién envejecidas y que nos donan su tiempo, su trabajo y su dinero por una causa muy noble: Millonarios y sus barras bravas.
Señor Director de Estupefacientes, usted no sólo como representante del gobierno, sino de todos los colombianos en esos derechos incautados y administrados por usted, tiene que tener claro que, mientras el gobierno del presidente Uribe está dando la pelea para incorporar al país dentro de un mercado libre y abierto, vía TLC y otros tratados, Millonarios está empeñado en mantener “un monopolio” y un negocio personal a favor de siete personas.
Mantener este régimen y este estado de cosas, es aceptar que la corrupción siga reinando en esta Institución.
3. Dirección Nacional de Estupefacientes
Su participación como asociado de Millonarios deja mucho que desear. No ha sido un asociado estudioso, que haga sentir su presencia, que participe en las decisiones, que presente ideas nuevas, en otras palabras: que se ponga la camiseta de Millonarios.
Su participación se resume así: 1, venta de los derechos (democratización); 2, venta del lote Fontanar; y 3, consecución de respaldo para lograr un puesto en el Comité ejecutivo y en la Presidencia del Club. Sería interesante que algún día nos contaran cuántas veces estos señores fueron a la Dirección Nacional de Estupefacientes a tomar café y a proponer grandes medidas y controles para sacar el Club adelante y evitar el ingreso de capitales de la mafia.
Mis respetos al señor Director por el manejo que tiene que darle al tema Millonarios. Si voltea a la derecha se encuentra con el Vicepresidente Francisco Santos, si voltea a la izquierda se encuentra con el Viceministro del Interior y de Justicia y si mira hacia el frente, se encuentra con miembros o amigos de la Federación, que quieren interceder por algunos directivos de Millonarios.
4. Balance
El balance de la corporación no aporta ni dice nada distinto a lo que se ha venido presentando desde el año 1999. Son balances con resultados virtuales, que no demuestran la realidad de Millonarios. Se hubiera querido presentar los comentarios de este balance más detalladamente, pero el Revisor Fiscal no me concedió una entrevista personal que me permitiera conocer la situación financiera real., por lo que simplemente presentaré unos datos para que ustedes tomen sus propias conclusiones:
1. Se presenta un super-hábit de $163.000 millones de pesos. Utilidad que se presenta meramente para libros. No genera caja. Está basado en ajustes por inflación y valorización de la ficha de la Dimayor.
2. En caja aparecen, a 31 de diciembre, $69 millones de pesos. Hoy no hay un solo peso y en solo impuestos hay que pagar $161 millones de pesos.
3. Para este año hay una pérdida acumulada de $11.356 millones de pesos.
4. El endeudamiento del Club es el siguiente:
• En 1999 el pasivo era de $2.660.657 millones.
• En el 2003 el pasivo era de $7.120.850 millones.
• En el 2004 el pasivo era de $11.687 millones.
• En el 2005 el pasivo era de $13.685 millones.
• En el 2006 el pasivo es de $19.400 millones. Y no de $14.400 millones, como se presenta en el informe.
Si le hacemos caso al señor Revisor fiscal y le quitamos los ajustes por inflación y valorizaciones, es decir, $5.400 millones de pesos, tenemos que el endeudamiento del Club es realmente de $19.400 millones de pesos.
Escuchen esto, si el año pasado se pagaron $122 millones, simplemente por intereses moratorios, y no se han pagado ni siquiera los intereses corrientes ni abonos a capital, ni se tiene ahorrado u solo peso, ¿explíquenme cuándo se van a pagar $19.400 millones de pesos? La frase del presidente Uribe, publicada en la primera página de El Tiempo del 12 de marzo, cabe aquí como anillo al dedo: “aquí no hay nada que esconder”.
Datos curiosos:
1. En comisiones se pagaron $948 millones por concepto de vallas y comisiones deportivas.
2. El señor Luis Augusto “Chiqui” García sigue debiendo los mismos US$6.000 dolaritos, ¿no hay quién le cobre?
3. El hijo del señor García, don Luis Alberto García, demando al Club por $2.000 millones de pesos, ¿será que finalmente el Club termina pagando la deuda, de la misma forma que el señor Franco se la pagó a su señor padre?, con derechos de la Corporación.
¿Por qué entonces no le pagamos a todos nuestros acreedores con derechos dela Corporación si cada uno de ellos vale $250.000.
Pregunticas:
¿De acuerdo con el balance presentado, será que el Club en los próximos meses, si no vende el lote, entra en cesación de pagos y en proceso de liquidación?
¿Supongamos que vendemos el lote Fontanar, y después qué? Si la platica no alcanza sino para pagar los laborales? y la estructura del Club sigue igual.
5. Revisoría Fiscal
Lo que llama la atención en el nombramiento del Revisor fiscal es que no existe criterio de selección, de ética, de impedimentos morales, de gestión, de competencia, ni de garantía. ¿De lo contrario, cómo me explican ustedes que después de lo que pasó con el Revisor fiscal de la administración Jorge Franco, el señor John Quintero, se le hubiera permitido volver al Club a desempeñar el mismo cargo, como si nada hubiera pasado? El único criterio que rige para el nombramiento del Revisor fiscal es el pago de favores y las componendas políticas entre las siete personas que manejan el Club. Éste señor no es el representante y garante de los asociados sino, más bien, alguien que con interpretaciones a la ley tributaria garantiza la transparencia de la administración.
Podríamos asegurar que la Revisoría Fiscal de este Club no pesa ni influye mucho, es simplemente una revisoría de trámite y siempre termina siendo del bolsillo de la Presidencia. Nadie les hace caso o veamos la postura de las diferentes asambleas a los dictámenes y notas en los balances producidos por este ente de dirección y control.
6. Ley 550
La redacción y aplicación de la ley 550 en el Club ha sido todo un teatro.
El acuerdo inicial aprobado por esta Asamblea contemplaba la emisión de derechos, una administración delegada, que consistía en conformar una sociedad anónima con los asociados de Millonarios, con el propósito de dirigir la administración y los negocios del Club, es decir, conformar otra sociedad anónima paralela a Millonarios; y, por último, adjudicar en concesión la explotación económica del Club Millonarios, medida que aún se encuentra vigente.
Al igual que la suspensión de la emisión de derechos aquí aparece nuevamente “la mano negra de la familia Corleone” que decide cambiar lo aprobado en la asamblea y, sin consultar a los asociados, saca del acuerdo a la sociedad anónima. Fíjense ustedes, que todo lo que tenga que ver con la capitalización del Club, el ingreso de dineros por encima de la mesa y establecer reglas de juego claras, no le sirve ni al presidente del Club, ni al comité, ni al promotor.
En términos generales podríamos decir que la aplicación de la ley 550 sólo ha servido para que las cuentas no pasen de 90 días. No existe una propuesta, ni reestructuración de fondo que podamos mencionar.
7. Comité de vigilancia
En un lapso de dos años, este Comité se debió haber reunido, como mínimo, unas dieciocho veces, pero sólo lo hizo en doce ocasiones. El Comité se limita a escuchar el informe y verificar que no se excedan los 90 días de pago de sus obligaciones, pero no tiene la independencia que se requiere para estos casos, pues quien lo fija, ordena y reúne es su secretario, el actual presidente de Millonarios.
Por primera vez encontramos que un miembro del Comité de Vigilancia solicita la fijación de una política: “....en los últimos 4 años la nómina aumentó, por lo tanto los datos operativos también. Como segunda medida, la administración debe definir una política deportiva de acuerdo a la actual situación económica, con una proyección coherente al pago de las obligaciones durante la duración del acuerdo. Y por último, el comité de vigilancia debe definir si las transacciones deportivas, como compra y préstamo de jugadores, corresponden a un endeudamiento o a una inversión. Estas transacciones afectan de manera sensible el flujo de caja, lo que impide respetar el presupuesto anual proyectado, y se pagan en cuotas mensuales negociadas por las partes. Estos pagos pueden ser entendidos como un gasto de administración o funcionamiento, pero son también la principal causa de deterioro patrimonial de la entidad, pues no son producto de una conducta institucional, que respete la política deportiva y las necesidades expresadas por un comité técnico evaluador y experto, sino de las variables propias de una transacción o negocio incontrolable, realizado por el presidente”.
Este último punto nos lleva a examinar la otra razón por la cual el Club entró en causal de disolución: el exceso de compra de jugadores, técnicos y asistentes, sin respetar presupuestos, ni las obligaciones de pago adquiridas con la ley 550, ni una absoluta inconciencia respecto a la necesidad de ahorrar, para pagar en el futuro las obligaciones contraídas por el Club.
¿Cómo puede ser que no se respete el presupuesto anual, simplemente porque el presidente considera que contratar jugadores es el giro normal del negocio? En pocas palabras, el Comité de vigilancia está respondiendo al manejo personal que el presidente realiza en el Club, pero no lo está haciendo a la Corporación.
No se conoce el aporte de los miembros de este Comité, fuera del mencionado anteriormente, para mejorar la situación de Millonarios.
8. Comité ejecutivo
Este Comité, al igual que los anteriores, mantiene el mismo perfil. Sus miembros son elegidos para asegurar un apoyo político, más que para realizar alguna función determinada en el Club; son de un perfil técnico, financiero, legal y administrativo muy distintos a los que se requieren para la dirección y manejo de esta Corporación.
Por otra parte, dado que ni los miembros del Comité ejecutivo, ni el Presidente han tenido la formación o, como se dice en fútbol, la fundamentación que se requiere para dirigir una empresa como Millonarios, se convierten, en unos hinchas que juegan a ser técnicos, jugadores, administradores, empresarios, estrategas, para terminar como empresarios de terceros y con actuaciones desastrosas, como las demostradas por este Comité y su Presidente.
Revisando las actas del Comité ejecutivo encontramos que, además de la discusión del proyecto del estadio, de su cancelación y de la venta del lote Fontanar, no hay una propuesta de fondo que sirva a los intereses de Millonarios. Sólo se encontró la del doctor Francisco Chalela fechada el 24 de noviembre del año 2005, acerca de acciones inmediatas para financiar el Club.
La propuesta del doctor Chalela se puede resumir así: Capitalizar el Club a través de una oferta privada de derechos, solicitar un aporte inicial mínimo en dinero efectivo, entregar la administración de la institución.
Al revisar las actas para buscar la participación de los diferentes miembros dentro de las profundas y largas discusiones al interior del comité, encontramos que éstas no existe ningún tipo de discusión; que hay miembros que nunca aparecen en un acta. Lo único que se encuentra es compra de jugadores, compra de jugadores y más compra de jugadores, contratación de técnicos, contratación de técnicos, y asistentes; en renglón seguido despidos, despidos y más despidos; y a continuación, demandas laborales, demandas laborales y más demandas laborales. Eso sí, en este punto desaparecen de la escena el Presidente y los miembros del Comité. Otro punto en el que el Presidente y los miembros del Comité ejecutivo sacan pecho es lo relacionado con los patrocinios: al dinero y al que le van a regalar con la entrega del contrato de la camiseta, de los uniformes, de la TV y de la radio. De vez en cuando hablan del mal manejo y de las pérdidas de la Tienda Azul.
Cuando uno lee estas actas se da cuenta de que son exactamente iguales a las que se leían en el año 1999 y años posteriores. Se detienen en lo mismo: difícil situación económica, compra de jugadores, ventas y traspasos, patrocinios, comisiones, el negocio de los uniformes, el estadio de fútbol, homenajes a personalidades como Sabas Pretelt, condecoraciones, etc. y etc. No hemos avanzado en la administración de la Corporación.
La revisión de las actas permite preguntarse ¿Qué criterios utiliza el Comité ejecutivo para la contratación de jugadores, técnicos y asistentes para el equipo? ¿Qué propuestas de fondo han presentado los doctores Carlos Mauricio García, Alejandro Gomez, Camilo Llinás, Francisco Chalela o Juan Carlos López en relación con volver la operación de esta Corporación lo suficientemente rentable para no depender de terceros, para tener un equipo competitivo, una administración eficiente o un buen equipo de inferiores?
9. Presidente
El Club ha venido desarrollando un improvisado organigrama donde todo y todos dependen de las decisiones del presidente de turno, por eso el negocio de Millonarios es más personal que empresarial. El presidente tiene dos funciones principales: en primer lugar, comprar y vender jugadores, traspasos y patrocinios, es decir, todo lo que tenga que ver con dinero; en segundo lugar, asistir a todos los cocteles, fiestas, apoyos políticos, condecoraciones y reconocimientos. Su función está más cerca a la de un gerente comercial y un jefe de personal que a la de un presidente. Al revisar todas las actas, no encontramos una decisión de los diferentes presidentes del Club, incluyendo al doctor López, que se asemeje o se acerque a las desarrolladas por un presidente de cualquier empresa comercial que se respete. No hay ni siquiera un enunciado o un diseño de una política administrativa, legal, financiera, corporativa y deportiva. Ninguno de los presidentes ha estudiado ni propuesto el cambio de ese adefesio que son los estatutos del club, todos los presidentes del Club han demostrado un total desconocimiento en el manejo administrativo y una falta de claridad para conducir la entidad hacia el futuro. Así mismo, todos han demostrado su improvisación constante en el manejo deportivo, financiero, y administrativo y legal.
Como la calificación de la gestión del Presidente y de su Comité ejecutivo es directamente proporcional a los resultados económicos y deportivos del equipo, tenemos:
1. Resultados económicos. En el año 2004 el doctor López entró como representante de la Dirección Nacional de Estupefacientes, en calidad de tesorero. El endeudamiento del Club, entre el 2004 y el 2005 pasó de $11.687 millones de pesos a $13.685 millos de pesos y del 2005 al 2006, pasó de $13.685 millones a $19.400 millones de pesos.
Veníamos subiendo a un promedio de $1.500 millones de pesos al año, pero esto año incrementamos la deuda en $5.715 millones de pesos. Cualquier parecido con el juego El Baloto, es pura coincidencia.
¿Que pasaría si le quitáramos al presidente la facultad de firmar contratos de compra-venta de jugadores, de traspasos de jugadores y contratación de técnicos y asistentes?.
2. Resultados deportivos.
2003 Primer semestre 4º lugar
2003 Segundo semestre 5º lugar
2004 Primer semestre 10º lugar
2004 Segundo semestre 17º lugar
2005 Primer semestre 14º lugar
2005 Segundo semestre 14º lugar
2006 Primer semestre entró a los octogonales por suerte
2006 Segundo semestre entró a los octogonales por suerte
2007 Primer semestre vamos de últimos
10. Equipo de Fútbol
Millonarios ha contratado desde 1999, aproximadamente, 120 personas entre jugadores, técnicos, asistentes, etc., todos con pobres resultados deportivos. Las dos últimas clasificaciones a los octogonales fue más por mérito de terceros que por el rendimiento del equipo, fue más suerte que resultado deportivo. Por eso, para este análisis, Millonarios sigue sin clasificar a los octogonales.
Como directo responsable de estos sucesivos fracasos está el Comité ejecutivo y sus diferentes presidentes. Los siguientes hechos confirman la siguiente afirmación: no existe una política deportiva a largo plazo que diseñe “El plan que quiere jugar Millonarios” e impida que Millonarios tenga que jugar a lo que decidan el técnico y jugadores del momento. Así, cada vez que se requiera un jugador, un técnico o un preparador físico, es éste quien debe acomodarse a la política diseñada por la dirección deportiva del club y no lo contrario. Actualmente, la institución viene cambiando cada seis meses de entrenadores, jugadores, técnicas de juego y de estrategias; como nunca ha existido una planeación a largo plazo, sólo ha habido una política inmediatista, no se ha podido construir un equipo, ni de inferiores ni de mayores, que responda a políticas previamente diseñadas y fijadas en el club.
La política deportiva del Club está diseñada para ser más un negocio personal que empresarial: todas las contrataciones y decisiones dependen del empresario que las presenta y del humor con el que amanezca su presidente. Cada vez que entra un técnico o un preparador físico, etc., se comienza de cero. Esto genera un inmenso gasto para el Club y muchos esfuerzos perdidos. A esto puede adicionársele el hecho de que no hay una política clara, definitiva y de apoyo en el manejo de las divisiones inferiores. Actualmente se viene desarrollando un programa de inferiores más por iniciativa personal de algunos miembros que por una política de apoyo a los inferiores. Existe un gran desorden en la administración deportiva, resultante del gran desorden administrativo del Club, “Muchos caciques, pocos indios”, por ejemplo: el señor Luís Augusto García, quien cuenta con el apoyo irrestricto del presidente, se siente con pleno derecho y autoridad para “recomendar”, poner y quitar técnicos, jugadores y hasta médicos cuando así le plazca. “Recomendaciones” que si no se siguen, hacen que, el señor García sea capaz hasta de parar el equipo. Por esta razón, tanto el director técnico como sus asistentes, los jugadores y ahora los médicos de la institución, dependen no tanto de una política diseñada por el Club, sino del capricho de los asociados, de los empresarios, del Comité ejecutivo y de su presidente.
Realmente me gustaría entender cómo un equipo profesional de fútbol que tienen 60 años de vida, pueda seguir entrenando en una sede que todos sus dirigentes están tratando de quitársela y que tiene más características de finca que de campo deportivo.
11. Departamento Médico
Una constante en el Departamento medico es la dificultad de conseguir medicamentos, pues ni jugadores ni trabajadores están al día en la EPS, lo que ocasiona dificultades y costos excesivos porque el Club termina pagando tratamientos y cirugías a médicos particulares.
12. Venta del lote Fontanar
En la venta del lote ha intervenido hasta la Divina Providencia. Estoy seguro que ella le ha dicho de todas las formas al doctor Juan Carlos López que no venda la única propiedad que le queda a Millonarios, recuérdese que ya se entrego la finca de Cajicá y los buses, se vendió el edificio y ya no hay derechos deportivos representativos. Si no fuera porque técnicamente no se le puede echar mano a la ficha de la Dimayor, ni a la Marca, estoy seguro que ya hubieran vendido, hipotecado o cedido los derechos económicos a un tercero o a un patrocinador.
No voy a entrar a examinar las razones jurídicas y el por qué el lote Fontanar no se ha podido vender, me limitaré a explicarles el aspecto económico y el negocio involucrado en esta venta.
En acta del Comité ejecutivo del 8 de noviembre del año 2006, dice el Presidente del Club que el POT no ha cambiado. Solamente subió de $75.000 mt. a $85.000 el mt. Me imagino que este es el valor comercial que usted le da al metro en esa zona; sin embargo, déjeme decirle que el POT no va a cambiar en los próximos 16 años.
El documento que ustedes ven acá es una respuesta a una solicitud de delimitación de área, sujeta a plan parcial. La Subdirección de Gestión Urbanística de Planeación Distrital, al dar respuesta, incorpora todos los predios al perímetro urbano de la ciudad, desde la Avenida El Jardín hasta la Avenida Guaymaral. Esta delimitación corresponde al polígono donde se encuentra ubicado el 86% del lote Fontanar, el 14% restante del predio queda en zona rural. La incorporación de estas zonas rurales a zonas urbanas en el norte de Bogotá, corresponde a la necesidad de ampliar el perímetro urbano e incorporar nuevas áreas de desarrollo. Como consecuencia de esta política, el POT determinó la ampliación del perímetro urbano en 500 metros a lado y lado de la autopista norte.
¿Qué quiere decir este documento expedido por Planeación Distrital?
a. Al pasar el lote Fontanar al perímetro urbano, la ciudad se compromete a dotarlo de servicios públicos.
b. Se puede desarrollar proyectos urbanísticos de construcción. Inicialmente se le da prioridad a la vivienda de interés social.
c. Si observamos esta aerofotografía encontramos que en el sector oriental de la autopista norte se está desarrollando la vivienda de estrato 5 y en el sector occidental de la misma se está desarrollado vivienda de estratos 3 y 4. Como la incidencia del lote en la construcción no puede ser mayor del 10%, quiere decir que desarrollar vivienda de interés social en el lote Fontanar no es negocio por el valor de la tierra.
d. El Distrito tiene dos años para desarrollar la infraestructura de servicios públicos, conjuntamente con los interesados en desarrollar proyectos urbanísticos en el sector.
e. Debido al desarrollo de este plan parcial, el lote Fontanar ya no vale por fanegada, sino por metro cuadrado.
f. Sólo encontramos para la venta un predio en la calle 196, a 2 kilómetros del lote Fontanar, a un precio de $300.000 el mt.
g. Para efectos de este análisis se calculó el precio del metro cuadrado por debajo de $220.000 el mt.
En conclusión:
a. Como no hay lotes para la venta de la extensión del Fontanar, se recomienda no vender porque una vez se cuente con la infraestructura de servicios públicos se puede llegar a triplicar el precio.
b. Este predio tiene seguro incorporado que garantiza su precio. De potrero pasó a ser un lote de desarrollo urbano de exquisitas condiciones. La ampliación de la autopista norte ($272 mil millones asignados para su ampliación), servicios públicos garantizados, establecimiento de todo un ecosistema que garantiza una mejor calidad de vida y la construcción de centros comerciales como el Santafé, son la garantía para un buen desarrollo en este lote Fontanar.
Este documento de Planeación Distrital es un cheque al portador para Millonarios. Parece que los únicos que no lo conocían, a pesar de que se le fue enviado en mayo del 2005, eran el Presidente de Millonarios y su Comité ejecutivo.
Ahora veamos este análisis en cifras aproximadas:
Según el documento de Planeación Distrital el lote Fontanar tiene 106.000 metros cuadrados, de los cuales el 70% del valor del precio total de venta del predio es de Millonarios y el 30% es de Estupefacientes.
Si tomamos el precio que el doctor López le ha venido colocando en los avisos de prensa y en el acta comentada, tenemos:
106.000 por $85.000 metro cuadrado = $9.010.000.000
El 70% de $9.010.000.000 = $6.370 millones de pesos para Millonarios, dividido en dólares, a $2.200 = US$2.900.000
El 30% de $9.010 millones es $2.730 millones de pesos para Estupefacientes, dividido en dólares a $2.200 = US$2.730.000
Ahora bien, si nos atenemos al documento de Planeación Distrital y a la tendencia que se observa en el sector, tenemos:
106.000 metros cuadrados por $220.000 = $23.320 millones de pesos.
El 70% de $23.320 millones es = $16.240 millones de pesos para Millonarios. En dólares a $2.200 es = US$7.380.000
El 30% de $23.320 millones es de $6.960 millones para Estupefacientes. En dólares a $2.200 = US$3.163.000
Hay una gran diferencia entre usted y yo, doctor López, según su precio el lote Fontanar vale $9.010 millones de pesos y en dólares US$4.136.000
Según sus cuentas a Millonarios le corresponde $6.370 millones de pesos y en dólares US$2.900.000
Según lo que se desprende de Planeación Distrital y el precio calculado por debajo es de $23.320 millones de pesos. Tenemos una diferencia de $14.290 millones de pesos que en dólares serían aproximadamente US$6.500.000
Según mis cuentas, a Millonarios le corresponde $16.240 millones de pesos y en dólares US$7.380.000
Tenemos una diferencia de $9.870 millones de pesos y en dólares US$4.500.000
Aquí alguien está mintiendo o alguien se está aprovechando de la información para beneficio propio.
Una vez más, Millonarios es un pasamanos para enriquecimiento de terceras personas. Dejo a usted señor Director y a ustedes señores Asambleístas, para que estas cifras sean verificadas y analizadas por ustedes, para que finalmente certifiquen la conveniencia de vender o no este lote.
Mi recomendación final es no vender. La Dirección Nacional de Estupefacientes propone que como dueño del 30% de la venta de este predio, nos devolverá el dinero vía patrocinio para que Millonarios pague sus deudas y se capitalice. Yo propongo que no nos devuelva esa venta en dinero sino en terreno, esto permitirá que Millonarios mantenga su patrimonio, no tenga que salir a buscar una nueva sede deportiva, simplemente utilice parte del terreno para su sede deportiva y la otra parte, preferiblemente sobre la autopista, lo aporte o venda para un desarrollo de vivienda.
Conclusiones
Quisiera mostrarles las conclusiones a las que se ha llegado después de este análisis. Es muy claro que el Club camina lentamente su vía crucis y se dirige a su crucifixión; nunca podrá salir de su crisis financiera, institucional y deportiva mientras:
siga siendo una corporación sin ánimo de lucro,
no sea una sociedad anónima abierta,
no se permita su capitalización,
sea manejado por un monopolio de siete personas,
siga siendo manejado como un negocio personal y no empresarial,
sus derechos no sean reglamentados por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público,
todos sus asociados no tengamos igualdad de condiciones y oportunidades,
no salgamos de la Ley 550,
no se cambien los criterios que hay detrás de la conformación del Comité ejecutivo y la ocupación del cargo de presidente. Debemos estar seguros de que para ocupar este tipo de posiciones, los elegidos deben demostrar, antes que nada, solvencia moral, conocimientos y méritos con respecto al manejo empresarial.
Se debe tener claro quiénes son los directos responsables de esta gran crisis:
1. Los asociados de Millonarios que con su actitud permisiva en las diferentes asambleas permitieron que el Presidente de turno hiciera y deshiciera sin mayor control.
2. El Comité ejecutivo que con su actitud alcahueta hacia el Presidente y sin ninguna clase de ideas ni aportes, permitió que el Club perdiera su Norte.
3. Por falta de reglas clara, de objetivos y metas, el Presidente de turno ha desarrollado una aptitud para realizar negocios más personales que empresariales. Los estatutos del Club han permitido que Millonarios gire alrededor del Presidente y no el Presidente alrededor de Millonarios.
4. Coldeportes, por no ser una Superintendencia del Deporte, que ha permitido que sus funciones de inspección, vigilancia y control hayan desaparecido, por estar sujetas a manejos e interpretaciones del Código Procesal Administrativo.
5. La legislación deportiva, por ser una colcha de retazos que no corresponde a las necesidades actuales del deporte sino a las necesidades de las personas que redactaron la Ley y se benefician de ella.
Continuando con la estructura del Club, Millonarios debe reestructurar su objeto social, administrativo, financiero y deportivo, y crear una política clara que defina a qué quiere jugar Millonarios como organización, lo que impediría que se cambie constantemente el norte del Club y que sólo se busquen resultados inmediatistas y vacíos. Así mismo, el Club debe definir una estructura orgánica y crear un manual de funciones, para establecer claramente el perfil de cada cargo y los indicadores de gestión.
La relación del Club con los medios de comunicación es otra situación que está pidiendo a gritos un cambio. Los medios y los periodistas no pueden ser servidores del presidente, exaltadores de su figura a cambio de favores, deben cumplir con su responsabilidad social que es establecer un puente de comunicación entre el Club y sus seguidores. Y somos nosotros los primeros que tenemos que exigir que esas funciones se cumplan adecuadamente. Otra relación que toca cambiar urgentemente, es la que tiene el Club con la Dirección Nacional de Estupefacientes, esta no puede seguir siendo una relación de asociados de simple escucha y trámite.
Estas nuevas políticas, tiene que venir acompañadas de un cambio de imagen del Club, no podemos seguir siendo relacionados con el narcotráfico, el mal manejo administrativo y los negocios personales oscuros. El Club tampoco puede seguir siendo un pasamanos para el beneficio y enriquecimiento de terceros. Debemos constituir una política de seguridad jurídica y de rentabilidad, ahora sí, para los inversionistas, tanto nacionales como extranjeros.
Millonarios necesita que se hagan cambios desde los niveles más elementales. Es increíble, por ejemplo, que el Club no tenga diseñado un contrato claro con el Distrito para el arrendamiento y explotación del Estadio El Campín y que tampoco tenga una política concreta y precisa de promoción para la asistencia al estadio, educación y apoyo a las barras bravas. Se requiere una política de mercadeo de acuerdo con las necesidades actuales del negocio.
La historia del Club es un tema que tampoco tiene aún una política bien configurada; incluso podemos ver las copas y demás reconocimientos regados por todas las oficinas y ventanas de la Corporación. El respeto a la historia de Millonarios es, sin duda, la base conceptual de todos los cambios que el Club pide para ser rescatado.
Vale la pena señalar la importancia que hay detrás del hecho de que el club empiece a tener más presente su compromiso con la sociedad; Millonarios debe cumplir una función social de invaluable valor. Eso es algo que no se nos puede olvidar y que debe estar presente siempre en el Club.
Por ultimo, quiero manifestar que respeto y entiendo la conformación de grupos para el control y manejo de las sociedades comerciales dentro de unas reglas claras de juego, pero mientras en Millonarios se estén violando todos los derechos de igualdad y sana competencia a favor de terceros como el de limitar el acceso a la administración a solo siete personas mi voto de protesta será en blanco.
Finalmente, vale la pena mencionar que el Club camina por el filo de una navaja: en unos meses la Corporación puede llamar a cesación de pagos y solicitar su liquidación y, por otro, estamos muy cerca a descender a la B.
Señores Notables:
Ustedes señores Notables, Chálela, Dávila y Santos. Utilizaron a cuanta persona se les acercó y se quedaron sin el pan y sin el queso. Perdieron amigos como Santiago Rendón y el respeto y consideración de muchos de nosotros. Ustedes en su afán desmedido por quedarse como “propietarios” del Club, hicieron que la Corporación perdiera su única oportunidad de transformar todas sus estructuras. Ustedes son los directos responsables de que esta Institución vuelva nuevamente a manos de todas aquellas personas que siempre han utilizado el Club para beneficio personal.
De donde acá ustedes se auto proclaman representante de los minoritarios?
Doctor Juan Carlos López.
Si esta elección de Tribunal deportivo, Comité ejecutivo, Revisor fiscal y Presidente fuera producto de una sana y libre confrontación democrática entre asociados, muchos de nosotros la aceptaríamos sin ninguna discusión. Pero mientras esta elección sea el producto de la violación de todos los derechos de igualdad y sana competencia, y como resultado de un abusivo e irrespetuoso manejo por parte de ustedes y sus antecesores, para quedarse con la administración del Club, usted señor presidente López será el presidente de los señores Luis Augusto García, Santiago Rendón, Los Notables, la Dirección Nacional de Estupefacientes y de amigos suyos como el señor Mauricio Hernández o el nuevo financiador de Millonarios, señor Fidel Martínez, y otros pocos más, pero no será el presidente de la Corporación Club Deportivo Los Millonarios ni de los 3.350 asociados marginados por ustedes, ni muchos menos de los seguidores e hinchas de Millonarios.
Por lo tanto mi voto será en blanco y espero que muchos de ustedes me acompañen como protesta del manejo que ustedes le han venido dando al Club.
Señor Santiago Rendón:
Entiendo su molestia al sentirse engañado por el grupo de los notables, su necesidad de recuperar lo que alguna vez le dijeron que era una inversión y su necesidad de recuperar el fruto de muchos años de trabajo, todo eso se lo entiendo, lo que no entiendo es que ahora pretenda recuperar lo que para usted fue una vez una inversión y no un aporte, trasgrediendo todos sus principios de ética y transparencia en los negocios. No le recomiendo que se deje llevar por esos sentimientos de odio y de rabia que lo llevan a hacer pactos hasta con el diablo. Si su padre estuviera hoy aquí, puede estar usted plenamente seguro que el lo apoyaría como siempre lo hizo, pero no le aceptaría su proceder.
Señor Director de Estupefacientes, Señores asociados:
Si ustedes no deciden hoy darle al Club una oportunidad y hacer un giro de 180º, creo que muchos de nosotros tenemos que empezar a aceptar la idea de que aquel Millonarios del ballet azul, fue una vivencia para algunos, un recuerdo para otros y una gran tristeza y frustración para nosotros.
Solicito que esta presentación haga parte del Acta de esta Asamblea.
Mil gracias,
Germán Casas Torres
Asociado Club Deportivo Los Millonarios

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