"Nada de nervios", es la frase que hizo famosa un pintoresco personaje de la televisión colombiana en los años 80 y que ayer le hizo muchísima falta aplicar a Millonarios.
La derrota con Pereira dejó en evidencia el estado de nervios del técnico Juan Carlos Osorio, quien planificó muy mal el partido, brincó en la zona técnica durante el primer tiempo y después perdió su compostura de 'lord' inglés.
El nerviosismo se le metió a los jugadores desde el primer gol 'matecaña', a los 13 segundos de iniciado el encuentro, y los hizo jugar a un ritmo paquidérmico y con la cabeza en cualquier parte, menos en la cancha de El Campín.
Ayer, los nervios convirtieron a Millonarios en un equipo sin alma, sin ideas y sin fútbol. En un equipo 'chico'. Y así sus posibilidades de ganar el cuadrangular B son muy pocas.
Ojo, Millos, 'nada de nervios'. A trabajar con humildad y dedicación, pero sobre todo con tranquilidad. A ver si así corrige las fallas que hace rato detectamos en esta columna.
Este al menos tiene algo de razon. no como el mediocre Gabriel Meluk. los invito para que lo leean.