Millonarios 2 - Santos 1 (1960)
La crónica es del gran Guillermo Ruíz y la encontré en El Espectador:
Millonarios y Santos se enfrentaban por segunda vez en la historia. En la primera oportunidad, el equipo azul le ganó por 2-1, el 12 de marzo de 1960, con goles de Rubén Pizarro (2) y Pepe, por los brasileños. El Santos inició una gira por Latinoamérica con 26 jugadores, entre los que se encontraban los mundialistas Pelé, Zito, Gilmar, Carlos Alberto, Mauro, Edú, Orlando y Lima, algunos de los cuales participaron en el duelo contra el cuadro embajador.
Millonarios había terminado quinto en el torneo de 1966. Contrató a finales del año a un viejo conocido de la afición azul en calidad de director técnico: Néstor Raúl Rossi. Con él llegaron cinco jugadores argentinos: el defensor Juan Carlos Valentino, los volantes Emilio Arturo Melón, Roberto Carrasco (quien no se puso la camisa azul porque no se recuperó de la lesión con la que llegó a nuestro país) y los delanteros Juan Carlos Grudzein y Eduardo Cassi. Hicieron su primera presentación con el club embajador Valentino, Melón y Cassi. Además, debutó el buen volante Gonzalo Chalo González, quien procedía del Once Caldas. Fue la despedida de Marino Klínger de la escuadra azul y la aparición de los hermanos Guzmán en el transcurso del partido.
La presencia del Rey Pelé en Bogotá creó una expectativa inusual. Entraron más de 50.000 personas, pero se quedaron afuera por lo menos 8.000. Apretujones, filas interminables, para ver el equipo que contaba con el mejor jugador del mundo.
EL PARTIDO
Millonarios salió al terrero de juego tomando todas las precauciones posibles para evitar las incursiones del ataque brasileño conformando un bloque defensivo con Charol González, Orecco, Valentino, Hernández y Chalo González. Abel empezó a hacer de las suyas por el costado izquierdo. El técnico Rossi sacó a Charol y metió a Roberto Guzmán corrigiendo la marca sobre el puntero brasileño que estaba haciendo mucho daño ante la poca efectividad del marcador azul. Apenas a los seis minutos de juego Marino Klínger le entregó a Chalo González, quien envió un pase en profundidad para Eduardo Lima, quien dejó en el camino a Oberdan, luego de una brillante gambeta, sacó el centro y Eduardo Cassi le ganó a los centrales del Santos para vencer a Claudio. Los hombres del Santos intentaron reaccionar, pero ya Melón le tenía la medida en la marca al Rey Pelé y no lo dejó maniobrar. Zito perdió el duelo con Chalo González y los delanteros Amaury, Toninho y Abel no tuvieron mucho contacto con la pelota o la perdían ante del cerrojo azul, encabezado por Orecco. Los hombres de Millonarios jugaban mejor. Eduardo Lima entraba al área brasileña con habilidad y velocidad llevando permanente peligro al arco de Claudio.
SEGUNDO TIEMPO
El Santos trató de organizarse con Bougleux, Joel y Zito, luego Floroaldo, buscando a Pelé, pero Melón rompió el circuito con una marca implacable e impecable sobre el Rey. El astro brasileño buscaba salir de la marca con rápidos piques o toques de primera mostrando algunos destellos de su gran calidad, pero con poca efectividad. Millonarios controló el partido. Klínger estrelló el balón en los palos en dos oportunidades, Maravillita Lima siguió incontrolable para los defensores brasileños y Cassi estuvo atento para aprovechar cualquier oportunidad. El segundo gol azul llegó a los 15 minutos, después de un cobro de tiro de esquina ejecutado por Klínger, la pelota ceñida encontró la cintura de Cassi y se anidó en las piolas para el 2-0. Chalo González anticipó y ganó las acciones de riesgo que trató de ejecutar Toninho. Serrano quitó y apoyó durante todo el encuentro, Gonzalo Guzmán colaboró en la marca y la salida desde el medio campo. El gol de descuento se produjo luego de un pase de Edú a Floroaldo, quien sacó un remate desde 15 metros para vencer a Senén Mosquera que se encontraba fuera de los tres palos para el 2-1 definitivo.
Después del gol, el Santos trató de reaccionar pero la buena disposición de la defensa millonaria clausuró cualquier posibilidad de empate.
Buen triunfo azul, excelente la disposición de los jugadores en el terreno de juego, brillante la presentación de Maravillita Lima, convirtiéndose en un problema sin solución para los defensores Oberdan y Joel, quienes utilizaron toda clase de recursos para controlarlo. Orecco, con la jerarquía de siempre ordenó la defensa, Marino Klínger se despidió de la afición azul, el debutante Melón fue el guardián de Pelé y cumplió su misión con lujo de detalles; Valentino también cumplió. Chalo mostró su gran calidad y Cassi realizó un debut inolvidable frente a uno de los mejores equipos del mundo.
SÓLO QUEDÓ UNO DE LOS CINCO ARGENTINOS
Los jugadores argentinos que llegaron con Rossi en esta primera tanda apenas si aparecieron después de este partido en algunos juegos amistosos y oficiales: Emilio Melón jugó nueve partidos (un gol); Cassi seis (dos goles y pasó al Quindío); Grudzein seis partidos (se marchó después de un choque donde terminó fracturado Misael Papo Flórez); Carrasco, como ya dijimos, no jugó, el único que permaneció en el equipo durante toda la temporada fue Juan Carlos Valentino, quien jugó 39 partidos. Después llegarían otros cinco argentinos de gran cartel: Fernando José Areán, José María Ferrero, Enrique Nene Fernández, Óscar Villano y Miguel Ángel Frattini, quienes le cambiaron la cara al equipo y lograron el subcampeonato.
FICHA DEL JUEGO
Bogotá. 22 de enero de 1967.
Estadio: El Campín.
Asistencia: 51.710 espectadores.
Taquilla: US$1’270.000 (récord para el fútbol colombiano).
Millonarios: 2 (E. Cassi 6 y 60)
Santos de Brasil: 1 (Floroaldo 78)
Arbitro: Mario Canessa (Chile).
Millonarios: S. Mosquera: J. González (R Guzmán), J. C. Valentino, W. Rodríguez “Orecco”, G. Hernández; R. Serrano (H. Colonia), G. González; M. Klínger, (G. Guzmán) E. Cassi, E. Molón, E. T. Lima. DT. Néstor Raúl Rossi.
Santos: Claudio; Oberdán, Lima, Joel, Geraldino; Bougleux, Zito (Floroaldo); Amaury (Wilson), Toninho (Edú), Pelé, Abel. DT: Luis Alfonso “Lula”.
"Y es sólo entonces
cuando están muertos, cuando están vestidos,
que la ciudad los recupera hipócrita
y les impone los deberes cotidianos." Cortázar