No se vayan nunca

Tras la penosa y prematura eliminación de Millonarios seguramente todos nos hemos preguntado mil veces “¿Que paso?”. Muchos dicen que todo se debe a la falta de compromiso de los jugadores, algunos culpan a los dirigentes, otros tantos hacen responsable a ese o esos personajes nefastos para Millonarios que tantas veces acusaron nuestros ex técnicos -“Pecoso” Castro, Miguel A. Prince, Juan Carlos Osorio y recientemente Mario Vanemerack-, y para otros es simplemente la mala suerte que no deja de afectar a Millonarios.
Todas las razones son validas, y con seguridad nuestro problema es la combinación de todas las opciones nombradas. Sabiendo eso nacen dos nuevas preguntas, ¿quiénes se deben quedar?, ¿Quiénes deben venir?.
Aburrido y muy preocupado después de la mala actuación ante La Academia, decidí ver las grabaciones de algunos partidos del último año, incluyendo, entre otros, partidos de la Copa Sudamericana como Millos vs. Nacional, Millos vs. Sao Pablo, e incluso el segundo tiempo en Bogotá de Millos vs. América de México, y también juegos del último semestre como Millos vs. Once Caldas y Millos vs. América.
Tras esa dosis de futbol me di cuenta que con lo que respecta a jugadores las cosas no han cambiado mucho, que en Millonarios hay seis jugadores indispensables y que SI o SI se deben quedar si queremos pelear por algo en el siguiente semestre. Eduardo Blandón, Jose Fernando Cuadrado, Gerado Bedoya, Ricardo Ciciliano, Rafael Robayo y Jonathan Estrada han demostrado en el último año lo profesionales que son e incluso lo que han llegado a querer a Millos.
Unos meses atrás Jose Fernando Cuadrado le sacaba de todo a Nacional por la Sudamericana, meses después hizo lo propio en varios partidos de la Copa Mustang 2008, en Octubre del 2007 Eduardo Blandon fue figuron en Chile y Brasil, recientemente volvió a figurar en la lista de los mejores de Millos, también en Octubre del año pasado Gerardo Bedoya y Rafael Robayo se destacaron por su entrega y sacrificio, Bedoya demostró tener unos “huevos” del tamaño del Campín, y Robayo sorprendió gratamente por el excelente nivel mostrado, hoy por hoy, siguen demostrando lo mismo.
También esta el caso de Jonathan Estrada, quien desde aquel golazo a Nacional por la Sudamericana poco ha cambiado, sigue siendo un jugador que le imprime esa chispa de vértigo a Millonarios, quien no se cansa de correr y nunca da un balón por perdido, y claro, como olvidarnos de Ricardo Ciciliano, quizás villano en uno o dos partidos, pero figurón en la gran mayoría, como olvidar su penal atajado a Jaime Castrillo, la soberbia actuación en la Sudamericana, incluso siendo el goleador del certamen, y mas recientemente partidos para 10 puntos como el de aquel baile al América de Cali en Bogotá.
Insisto, no ha cambiado mucho la situación con respecto a los jugadores, y es por eso es indispensable mantener esta base que ha demostrado compromiso constante. A estos jugadores toca rodearlos de buenos jugadores, y no pensar en cualquier refuerzo - ¿Es Néstor Salazar el delantero ideal para Millonarios? -, también toca fortalecer y cultivar a los jóvenes que han demostrado algo caso Alex Díaz, Wilson Cuero, Juanito Moreno y incluso Wilson Morelo.
Ya para terminar, en nombre de todo el staff de LosMillonarios.net, y con seguridad de miles de hinchas de Millonarios, le pedimos a Eduardo Blandón, Jose Fernando Cuadrado, Gerado Bedoya, Ricardo Ciciliano, Rafael Robayo y Jonathan Estrada que sigan en Millos, los seis tienen como quedar en lo mas alto de la historia de Millonarios, lo han demostrado y pueden seguir demostrándolo. También le hacemos un pedido a los dirigentes de Millonarios, a la cabeza de Juan Carlos Lopez, que hagan hasta lo imposible por mantener a los seis profesionales que se nombran acá, como en cualquier empresa, en Millonarios hay un 25% de los empleados que están por encima del resto y facilitan el alcance de las metas propuestas, por ese 25% hay que darlo todo.
PD: Ricardo Ciciliano, hay que hacer oídos sordos a las amenazas de personajes que de valores no saben nada, de Millonarios igual, y que no dejan de ser un porcentaje mínimo e insignificante.

