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Encuesta: Futuro

Aunque el equipo haya estado por años en la pobreza hoy puedo decir que somos Millonarios de nuevo. Lo somos porque no sólo tenemos la hinchada más grande del país, sino además porque nuestro amor por el equipo ha soportado todo tipo de humillaciones y, sin embargo, lo seguimos queriendo. Ese amor por Millos no tiene precio.
Hoy no quiero más a Millonarios porque esté en la punta. A él lo he querido siempre, en las buenas y en las malas, pero sí debe decir que hace mucho no sentía en el ambiente a tanta gente orgullosa de tener la sangre azul. Hace tiempo que no disfrutaba de los lunes en la ciudad, y del miércoles cobijado bajo el sueño de la tranquilidad.
Millonarios puede perder varios partidos en este torneo, incluso no coronarse campeón, pero nadie nos puede quitar este hermoso mes de satisfacción, estos partidos en donde hemos sentido que la vida es un pequeño campo donde todos juegan de azul.
El amor verdadero por Millonarios no necesita de pruebas, pero si de demostraciones de cariño. Por eso no sólo hay que ir al estadio y llenarlo, sino además comprometernos a apoyarlo más, precisamente cuando, se pierdan algunos partidos en esta y en otras campañas.
Ir a gritar cuando se está en la punta está bien, pero apoyar al equipo cuando la buena racha pase, es lo que necesita nuestro equipo para volver a la titular de la historia.
Hoy Millonarios nos está dando una muestra única de cariño, sus jugadores una clase de amor por la institución, y por eso, nosotros debemos ir con calma, para que el amor no sufra de caídas, no se acerque al abismo, y sobre todo, no nos genere un dolor eterno en el alma.
Amar a Millonarios no es cuestión de un momento, no responde a partidos invictos y a triunfos, sino a un sentimiento más profundo que lleva más de 60 años y que las palabras son incapaces de explicar.
Ahora, es importante soñar pero con tranquilidad. Este es un torneo largo, a pesar de que se juegue en seis meses. Ya nadie nos puede quitar esta gota que se suma a la historia, pero debemos saber que lo importante es otra cosa.
Millos está reviviendo su talante y grandeza. Hoy, como hinchas, tenemos derecho al sueño, y no al de ser campeones, sino a uno más importante: celebrar que Millonarios revivió, que Millonarios está más vivo que nunca y que nadie nos puede quitar esa satisfacción que hoy redondea el alma y que nos lleva a llorar porque sabemos que nos enamoramos del mejor.
Hoy, ser hincha de Millonarios, es como lo ha sido siempre, un orgullo que vale la pena compartir, pero sobre todo una pasión no muere…








