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Encuesta: Refuerzos II-2008

Gabriel Ochoa Uribe
Apodo: El Médico, El Doctor
Fecha de nacimiento: 1929
Lugar de origen: Sopetrán, Colombia
En Millonarios: Como jugador: 1949-1955, 1957, 1961 (arquero suplente) - Como técnico: 1958-1964, 1970-1973
Campeón: Como jugador: 1949, 1951-1953, 1961 - Como técnico: 1959, 1961-1963, 1972. En 1964 renunció cuando dirigía al equipo que logró la novena estrella
Posiciones: Arquero, Director Técnico
¿Por qué es una leyenda? Bastaría saber que estuvo presente, ya fuera como jugador o como director técnico, en las primeras diez estrellas del onceno embajador. Aunque se alejó de la institución a comienzos de los años 70, es uno de los hombres que han hecho grande al club, y dejó una huella marcada por el respeto, los altos niveles de exigencia, el estudio constante, la disciplina, la preocupación por lo deportivo y por lo humano, y el recio carácter. Escucharlo hablar hoy en día de Millos, con el fervor y la pasión del más fiel hincha, resulta una prueba para todas las emociones.
Tal vez las nuevas generaciones crean injusto que un técnico que dirigió a nuestro gran enemigo de casi toda la década de los 80 se encuentre en este sitial de honor. Pero un hincha de Millonarios sabe reconocer el mérito, la entrega, y el sentido de pertenencia, aspectos todos que sobresalen al pensar en la prolongada trayectoria en el equipo embajador de un personaje que puede decir haber estado presente mientras le cosían las 10 primeras estrellas al escudo. Ése es Gabriel Ochoa Uribe.
Según las estadísticas de la época, en el primer campeonato del fútbol profesional colombiano, por allá en 1948, el más joven de todos los jugadores era Gabriel Ochoa, un portero de 19 años que iniciaría en el banco de suplentes una larga historia con el conjunto capitalino.
Las crónicas de la época de El Dorado no lo mencionan mucho, por lo que resulta difícil precisar qué tal lo hacía como portero. Lo cierto es que Ochoa tuvo que estar por varios años a la sombra de uno de los más grandes arqueros de la historia albiazul, el gaucho Julio Cozzi –seleccionado argentino, uno de los mejores del mundo en la mitad del siglo y calificado entonces como el arquero del siglo–, para entonces dueño absoluto de la titularidad.
Aún así se puede presumir que condiciones especiales debío haber tenido, puesto que fue el jugador –junto con Franciso El Cobo Zuluaga- que duró más temporadas en la institución durante la época de El Dorado, codeándose con los mejores jugadores del mundo, tanto en el equipo de ensueño que presentaba Millonarios por aquella época –con jugadores como Di Stéfano, Pedernera, Néstor Raúl Rossi, Raúl Pini, Ismael Soria y el propio –Cozzi-, como los de los equipos rivales en Europa, Argentina, Suramérica y Centroamérica.
Pero la época más fructífera del médico Ochoa en Millonarios la tuvo como técnico. En once temporadas consiguió cinco títulos y dos subtítulos. Hizo de un Millos sin tantas figuras como el de El Dorado un equipo igualmente temible, respetado y admirado en todas las canchas del país y el continente. Imponía el orden no sólo entre sus dirigidos, sino también entre los directivos. Era exigente con todos y consigo mismo.
Prueba de su espíritu ganador es el primer gran bache de títulos en la historia del club. Tras abandonar el equipo en la mitad de la temporada de 1964, y pese a una buena campaña que posteriormente le daría la estrella al club, Millonarios duró ocho años sin ser campeón. Sólo con Ochoa, en 1972, logró conformar un equipo de figuras como Jaime Morón, Euclides González, Otoniel Mosquera, Arturo Segovia y Julio Comesaña, enriquecido por nuevos valores a los que les dio la oportunidad, como Willington Ortiz.
Ochoa, considerado como un maestro por una gran cantidad de jugadores y directores técnicos en Colombia, sólo llamó maestro a Adolfo Pedernera, un gigante del Ballet Azul y del fútbol mundial, quien hizo de Millonarios, como técnico y como jugador, el que fuera catalogado el mejor equipo del mundo.
En 1973 abandonó definitivamente las toldas azules, para buscar nuevos rumbos, y se retiró del fútbol tras casi 50 años de ser uno de sus más grandes protagonistas.








